lunes, 25 de junio de 2018

Para meditar en un momento de serenidad



Demasiada Prisa

                  “Si azul es el misterio más profundo, azules son las almas.”

 “La vida no es un problema para ser resuelto,
es un misterio para ser vivido.”


Horacio Varela Roca
https://elmorador.blogspot.com/2018/06/demasiada-prisa.html

El Rabí de Berditshev, al ver a un hombre que andaba de prisa por la calle, sin mirar a derecha ni a izquierda, le preguntó:
—¿Adónde corres así?
A ganarme el sustento— respondió el hombre.
—¿Cómo sabes con certeza —replicó el Rabí— que tu sustento galopa delante de ti y que has de perseguirlo a la carrera? ¿Quién sabe? Tal vez esté detrás de ti y sería más conveniente esperarlo en lugar de huir de él como lo haces.
Acción y quietud

         El nombre de la ciudad  ucraniana Berditshev es una transliteración del ruso. Hasta hace unos años contaba con 88.000 habitantes, de los cuales solamente mil eran judíos. Pero en su larga historia de más de quinientos años, hubo épocas en donde los judíos eran mayoría. En 1867 alcanzaron a ser el 80 % de la población. Para aquellos años era un importante centro de jasidismo, tradición a la que seguramente pertenece el cuento.
            El movimiento jasídico surgió en Europa oriental, en Bielorrusia y en Ucrania, durante el siglo XVIII. Fue fundado por un místico judío que se lo llamaba Baal Shem Tov, que significa el Maestro del Divino Nombre. Había nacido en Ucrania en 1698, con el nombre de Israel ben Eliezer y murió en 1760. El movimiento se dirigió a aquellos a quienes nadie había hablado antes, de quienes nadie se había preocupado, a quienes nadie les había prestado atención, pobres en lo material y en lo espiritual, pero ricos en sentimientos. Lo que el Rabi Shem Tov decía era nuevo y refrescante, más comprensible y tranquilizador.
            Con una actitud de auténtica piedad y amor, el jasidismo enseña que una chispa del espíritu de Dios está dentro de todos los seres humanos y en todo lo creado. Se puede adorar a Dios en diferentes formas: con el trabajo, con una sonrisa que viene del corazón, con la oración y con el silencio, con las buenas acciones, y especialmente con el espíritu alegre. Enseña también, que comiendo y bebiendo se puede servir a Dios, y gozando de sus dádivas, uno puede elevarse hacia Él.

         Con este trasfondo comprendemos que el término sustento que usa el rabino, puede tener varios sentidos. El primero refiere al alimento y las necesidades básicas de las personas y su familia. Correr para lograr el sustento diario es una imagen que manifiesta muy bien la situación del hombre del cuento comparable a la de la mayoría de los contemporáneos. Por muchos motivos complejos, la población en todo el mundo ha quedado sometida a tener que correr detrás de un sustento que cada vez se siente más lejano.
            El maestro propone modificar esta actitud de correr hacia delante para mostrar que hay otras cosas en la vida que dan sustento. Observando el origen del verbo sustentar, descubrimos que el significado es sujetar desde abajo, soportar, aguantar. El sustento no es algo que va por delante a toda carrera, sino que nos sostiene desde abajo, o como decimos comúnmente, nos respalda, como una entidad que nos soporta desde atrás y nos sujeta en la vida.
            Lo que viene detrás es para nosotros misterioso, pues miramos hacia adelante. Lo que nos sigue por atrás no lo podemos ver salvo que nos demos vuelta. Es desconocido, lo podemos sentir en sus efectos, confiando en su apoyo. Ya no tenemos que correr, buscar con ansiedad, porque nuestro sustento auténtico está por debajo de nosotros dándonos firmeza, y por detrás dándonos esperanza.
            El maestro enseña al hombre a percibir que el sustento depende del misterio que lo fortalece en la vida, que lo alienta en medio de las dificultades, que le abre el horizonte de serenidad y alegría que habita en la existencia. Quizás en algunos momentos de la vida el ser humano tenga que esforzarse para ganar el alimento diario, pero lo logrará si sabe reconocer el misterio que lo sostiene, lo que se consigue, paradojalmente, con una inmensa quietud.

viernes, 22 de junio de 2018

Encuentro en los Colegios La Anunciata y Fray Mamerto Esquiú





Los  días  29 de Mayo y 15 de Junio las autoridades de los colegio mencionados tuvieron la deferencia de recibirnos junto al catequista Julio Bernaldo de Quirós.
Les agradecemos profundamente  que año tras año, nos  hagan un espacio con tanto afecto y respeto.
La CAJC hace extensivo también su agradecimiento a los integrantes del Departamento Rabínico de la Comunidad AMIJAI, a representantes  de la Comunidad  Hare Krishna de Buenos Aires, a la Soka Gakkai de Argentina y al Representante de la religión Sikh de nuestro País, quienes  tuvieron a su cargo, transmitir cada uno desde su propia fe, la vivencia de  sus creencias, compartiendo sus conocimientos con jóvenes ávidos de abrir sus horizontes. Son encuentros como estos,  los que contribuyen  a través del conocimiento compartido,  alejar los prejuicios que tanto daño han hecho a  los ciudadanos de este País bendecido.
El seminarista Matías Bomse,-AMIJAI-, en unas líneas que nos envía, resume la tarea que deseamos siga desarrollándose en colegios y establecimientos educativos .
“ ……Es un placer poder compartir estos espacios junto con chicos tan interesados como los que nos encontramos en estos encuentros. 
Fue realmente emocionante poder compartir el intercambio cultural, religioso, empapados de risas y buena onda. 
Los disfrutamos mucho. 
Espero puedan hacer extensivo nuestro agradecimiento a los colegios, y felicitarlos por el proyecto que llevan adelante con los chicos que educan. 
En esta sociedad que tanto problema se hace por la vida y por el echo de vivir, donde todo es pasajero, licuado, instantáneo, el poder tomarse unas horas para poder hablar ,intercambiar vivencias y experiencias hace que todo valga la pena.! 
Quiera Dios podamos seguir trabajando en conjunto. Cariños. Matías” 

miércoles, 13 de junio de 2018

¿Hay que reorientar las relaciones y el diálogo entre judíos y cristianos?


Jean Massonet

El ICCJ (Consejo Internacional de Cristianos y Judíos) se ocupa de la coordinación entre 38 organizaciones nacionales dedicadas al diálogo judeo-cristiano. La Amistad Judeo-Cristiana de Francia forma parte de él. En su edición del 4 de abril de 2018 de su Newsletter, el ICCJ ofrece en su sección en francés, un artículo del Rev. S. Wesley Ariarajah. Este autor es “ministro metodista de Sri Lanka […] profesor emérito de teología ecuménica en la Facultad de Teología de la Universidad Drew, donde ha enseñado durante 17 años. Antes, trabajó en el Consejo Mundial de Iglesias (World Council of Churches: WCC), en Ginebra, durante 16 años, como director del programa de diálogo interconfesional y secretario general adjunto del Consejo”. Estamos en presencia entonces de un representante reconocido del WCC.

domingo, 27 de mayo de 2018

LA CAJC , PRESENTE EN EL TE DEUM EN EL DÍA DE LA PATRIA



Con la presencia de Cristina C. de Lerner y Martha de Antueno de Vergara V, en nombre de la Confraternidad Arg. Judeo Cristiana,  junto a los rabinos Abraham Skorka, Arieh Sztockman, Graciela Grymberg, Sergio Bergman, representantes  de AMIA, DAIA, CIRA, Centro Intercultural Alba, diversos credos y cosmovisiones, se pudieron escuchar las palabras de Monseñor Marco Aurelio Poli, Arzobispo de la Arquidiócesis de Buenos Aires y Primado de Iglesia católica en Argentina, que  a continuación transcribimos,  

Conferencia Episcopal Argentina. Oficina de Prensa

«Invocando la protección de Dios, fuente de toda razón y justicia»1

En un nuevo aniversario de la Patria, nos congregamos para dar gracias a Dios e invocamos su protección en esta hora de la Nación Argentina. Lo haremos con la ceremonia del Te Deum.
En varios pasajes de los Evangelios, existen muchos encuentros de Jesús con hombres y mujeres de su tiempo como el que acabamos de proclamar: ocurrió cuando el Señor y sus discípulos se dirigían a Jerusalén, donde debía cumplirse todo lo que anunciaron los profetas acerca de Él (cfr. Lc 18,31b). En el camino, entran a la milenaria ciudad de Jericó, y como la fama de Jesús corría delante de Él, no tardó en verse rodeado por una multitud: querían conocerlo y escuchar su palabra, pues «todos estaban asombrados de su enseñanza, porque hablaba con autoridad» (Lc 4,32). Los gritos y aclamaciones de la gente no impidieron que el Señor reparase en una persona subida a un árbol, y a él se dirigió: «Zaqueo baja pronto porque hoy tengo que alojarme en tu casa» (Lc 19,5).

El personaje aparece por única vez en los Evangelios y San Lucas lo presenta como un hombre muy rico y jefe de los publicanos, lo cual significaba un alto cargo entre los recaudadores de impuestos al servicio de los romanos, que en ese tiempo habían invadido Judea, convirtiéndola en una provincia del Imperio. Cuando Jesús se invita a la casa de Zaqueo, la gente murmura con razón, porque era un oficio despreciable, pues el dinero que recaudaban de sus conciudadanos iba a parar a las arcas romanas, no sin retener una buena parte de los impuestos, de modo que se enriquecían notablemente. Sin sentimientos religiosos, los publicanos eran indiferentes al patriotismo de sus conciudadanos que luchaban por obtener la libertad de su pueblo humillado; estas y otras actitudes les valieron el desprecio popular y eran considerados grandes pecadores. Pero todo eso no detuvo al Señor, quien superando los prejuicios humanos, fue en busca del hombre. Jesús entra en la casa del publicano porque allí hay algo que salvar. Es decir, no porque ahí se practiquen las buenas obras y haya que recompensarlas, sino porque «también este hombre es un hijo de Abraham» (Lc 19, 8) y por lo tanto no está excluido de la fidelidad y del amor de Dios.

Lo que llama la atención en el texto es que apenas entra el Señor, el dueño de casa manifiesta una singular sensibilidad por los pobres con quienes compartía la mitad de sus bienes. No había aislado su conciencia y tenía claro que su oficio generaba excesos y era causa de injusticias, y eso lo llevaba a reparar los perjuicios cometidos dando cuatro veces más a los damnificados. Zaqueo sabía que tenía muy mala fama entre la gente a pesar de ser una persona honesta. El encuentro personal con Jesús hizo que su deseo profundo de «ver quién era» se cumpliera muy por encima de sus expectativas.
Pero ¿qué nos dice este encuentro hoy? Aquel cobrador de impuestos parecía tenerlo todo, pero al recibir la inesperada visita de Jesús le dio un nuevo horizonte a sus días. El evangelista San Lucas nos da una advertencia con este ejemplo: la indiferencia y el egoísmo de los ricos frente a la miseria de los pobres no pasan inadvertidos a los ojos del Dios que sí «se acuerda de los pobres y no olvida su clamor» (Salmo 9,13). El caso de Zaqueo nos muestra que siempre hay un camino de redención si abrimos la mano para compartir lo que la vida nos ha dado, cuánto más sin con ello reparamos las injusticias cometidas. Hay muchas personas que desean subirse al árbol de su vida para ver quién es el Dios de la vida que pasa y siempre se deja encontrar.

Dios está nombrado en el Preámbulo de la Constitución Nacional, pero nos olvidamos que además existe y está siempre dispuesto a escucharnos cuando lo invocamos y a protegernos cuando lo necesitamos. Pero pareciera que lo dejamos al margen de nuestras decisiones, confiamos solo en nuestra capacidad, en las estrategias, en las ecuaciones sin que dominemos todas las variables, y aun nos afirmamos en nuestra corta experiencia, sin tener en cuenta la memoria histórica del país que también tiene algo que enseñarnos en las horas de prueba. La sabiduría bíblica nos recuerda: «Fíjense en las generaciones pasadas y vean: ¿Quién confió en el Señor y quedó defraudado? ¿Quién perseveró en su temor y fue abandonado? ¿Quién lo invocó y no fue tenido en cuenta?» (Eclesiástico 2,10). Si hoy celebramos un nuevo aniversario de la Revolución de Mayo, es porque en la trama de nuestra historia, nuestros próceres y el mismo pueblo nos demostraron que Dios Padre acompañó el camino, tanto en los momentos de gloria como el que conmemoramos, pero también en los tiempos de crisis y desencuentros entre los argentinos.

Un sabio estudioso del pasado de la humanidad aseguraba que en la historia no dominan las fuerzas económicas, sino las espirituales2. Y yo humildemente adhiero a ese pensamiento. De no ser así nos costará mucho explicar cómo, durante más de doscientos años, nuestro pueblo atravesó con paciencia y virtud laboriosa los momentos oscuros: viviendo, conviviendo y no pocas veces sobreviviendo a sostenidos períodos de confusión, a la carencia de medios básicos y al flagelo de la desocupación, dando lugar a los inhumanos y humillantes rostros de la indigencia, paradójicamente, en una tierra rica en recursos naturales. Este pueblo que todo lo toleró sin perder la esperanza de un mañana mejor, confiando en una justicia distributiva largamente anhelada. Su lección nos alienta a pensar que nuestra Nación siempre tiene destino.

Nuestra historia nos enseña que hay un Dios de la Vida que nos acompaña en el camino y no abandona, y por eso siempre habrá futuro para la Argentina si confiamos en Él y también si levantamos la barrera de la desconfianza entre nosotros, para que toda iniciativa en «promover el bienestar general» de los ciudadanos, la emprendamos, al decir de san Ignacio de Loyola, «como si todo dependiera de ti, sabiendo que en realidad todo depende de Dios». Ahora bien, los cambios sociales y culturales se dan en procesos que demandan tiempo que nos trascienden; se extienden más allá de los períodos de un gobierno y hasta superan a generaciones. Debemos desconfiar de los logros instantáneos y recetas prometeicas; si algo hemos aprendido de nuestro derrotero, debemos acostumbrarnos a decir: si comenzamos hoy, dentro de 10, 15 o 20 años se verán los frutos. El tiempo no lo podemos someter, pero sí está en nuestras manos perseverar unidos en los objetivos por el bien común. Mientras dura ese proceso, el primer deber del Estado es cuidar la vida de sus habitantes, especialmente de los débiles, los pequeños, los pobres y marginados, los enfermos y los ancianos abandonados, porque son los más pobres de los pobres. Cuidar la vida de punta a punta de la existencia es querer ser Nación.

El Dios que confesamos en la Constitución es el Creador y remunerador de toda obra buena que hacemos al semejante. Eso nos recuerda que en la Argentina bicentenaria, no sobra nadie, todos son necesarios e importantes, por lo que ninguna persona debe ser excluida de la fiesta de la vida, hasta el más humilde y olvidado de la Patria profunda. El magisterio del Papa Francisco nos anima a que «la defensa del inocente que no ha nacido, por ejemplo, debe ser clara, firme y apasionada, porque allí está en juego la dignidad de la vida humana, siempre sagrada, y lo exige el amor a cada persona más allá de su desarrollo. Pero igualmente sagrada es la vida de los pobres que ya han nacido, que se debaten en la miseria, el abandono, la postergación, la trata de personas, la eutanasia encubierta en los enfermos y ancianos privados de atención, las nuevas formas de esclavitud, y en toda forma de descarte» 3 . Honrando los gestos de grandeza de los padres de la Patria, quienes pensando en nosotros, nos legaron el honor de ser argentinos, decimos que: Vale Toda Vida, y ante el bello e inefable don de la concepción, si la propuesta es optar por una u otra, en esta bendita tierra austral, apostamos decididamente a que vivan las dos. Para Dios no hay excluidos.

Padre nuestro, Padre de todos: te damos gracias porque en los 208 años de nuestro camino como Nación libre y soberana no nos soltaste de la mano. No sabemos si lo merecemos, pero igual, hoy, conociendo tu misericordia y clemencia, te decimos: «Señor de la historia, te necesitamos…».

Mario Aurelio Cardenal Poli



lunes, 21 de mayo de 2018

RAMADÁN




Comienza el mes santo del Ramadán, en el que los musulmanes ayunan desde el amanecer hasta el ocaso. La comunidad islámica inicia el Mes de Ramadán, un tiempo sagrado de purificación del cuerpo y del alma, durante el que se abstienen de comida y bebida desde el amanecer hasta el anochecer, evitan los malos pensamientos y realizan buenas acciones. Se trata de uno de los cinco pilares del Islam junto con la profesión de fe, la oración, la limosna y la peregrinación a La Meca al menos una vez en la vida siempre que el creyente cuente con recursos económicos.
El ayuno abarca a los mayores de edad en pleno uso de razón y libre de impedimento. Los niños, enfermos crónicos, ancianos, viajeros y embarazadas están exentos. El ayuno suele cortarse con una visita a la mezquita, donde se ofrece comida a los fieles.
Con estas privaciones se busca que el musulmán tenga mayor control de sí mismo y comparta el dolor de los necesitados, lo cuál debe llevarlo a ser más caritativo y solidario.
El Mes de Ramadán evoca el tiempo durante el que Dios reveló al profeta Mahoma el Corán, el libro sagrado de los musulmanes. El mes finaliza con la Fiesta del desayuno conocida como Id Al Fitr.

SHAVUOT- PENTECOSTÉS



Shavuot
Iehuda Amijai

Mi padre era D’s y no lo supo. 
Me entregó los Diez Mandamientos no con truenos ni con furia, ni con fuego ni con nubes, sino con ternura y amor. Y agregó caricias, y agregó lindas palabras, y agregó “por favor”. Y entonó el “Zajor veshamor” en una sola melodía, y suplicó y lloró en silencio entre cada uno de los Mandamientos, no pronunciarás el nombre de tu Dios en
vano, no pronunciarás, no en vano, por favor, no levantes falso testimonio contra tu prójimo.Y me abrazó con fuerza y susurró en mis oídos: no robarás, no cometerás adulterio, no matarás.Y colocó las palmas de sus manos abiertas sobre mi cabeza como en el rezo de Kipur.Honra, ama, para que se prolonguen tus días sobre la faz de la tierra.Y la voz de mi padre era blanca como su cabello.Luego giró su cabeza hacia mí por última vez, como en el día en que falleció entre mis brazos, y dijo: quiero agregar dos mandamientos a los diez que ya hay:El número once, “no cambies” Y el número doce, “cambia, cambia”.Así fue que me dijo mi padre y partió, y desapareció en su singular lejanía.
De “Patuaj, sagur, patuaj”, Tel aviv, 1998.

Mañana estaremos recibiendo la Tora. Una Tora que es el corazón y el alma del pueblo judío.Una Tora que es nuestro pasado, nuestro presente y nuestro futuro.
Shabat Shalom veJag Shavuot Sameaj!!!!!!   שבת שלום וחג שמח



Pentecostés
Mireia Bonilla - Ciudad del Vaticano-

En la Solemnidad de Pentecostés, celebrada en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, el Papa Francisco resaltó las cualidades que nos otorga el Espíritu Santo, concebido como “la fuerza divina que cambia el mundo”, una fuerza que, como «un viento que sopla fuertemente», “cambia la realidad” y sobre todo, “cambia los corazones”, expresó el Papa durante su homilía en la Santa Misa, e invitó a invocar al Espíritu a nuestros ambientes, antes de nuestras actividades. El Papa Francisco, centrando su reflexión en el pasaje del libro de los Hechos de los Apóstoles, explica que los discípulos - que al principio estaban llenos de miedo, atrincherados con las puertas cerradas también después de la resurrección del Maestro - “son transformados por el Espíritu” y, como anuncia Jesús en el Evangelio de hoy, “dan testimonio de él”. “De vacilantes pasan a ser valientes” - afirmó el Papa – “porque el Espíritu cambió sus corazones.  Pero también es el “Espíritu” el que “libera los corazones cerrados por el miedo y vence las resistencias” continuó Francisco, de modo que - a quien se conforma con medias tintas – “le ofrece ímpetus de entrega”. También “ensancha los corazones estrechos”, “anima a servir a quien se apoltrona en la comodidad”, “hace caminar al que se cree que ya ha llegado” y “hace soñar al que cae en tibieza”.A veces necesitamos un cambio verdadero - dijo el Papa - sobre todo “cuando estamos hundidos, cuando estamos cansados por el peso de la vida, cuando nuestras debilidades nos oprimen, cuando avanzar es difícil y amar parece imposible”. Y es en ese momento cuando el Espíritu actúa como un “fuerte “reconstituyente”: “es él, la fuerza de Dios”, expresó el Santo Padre, que “llega también a las situaciones más inimaginables”.

lunes, 14 de mayo de 2018

La Confraternidad Argentina Judeo Cristiana en el Congreso Internacional del ISER



Desde el domingo 22 al viernes 27 de abril próximo pasado, se llevó a cabo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Congreso Internacional del Cincuentenario del Instituto Superior de Estudios Religiosos (ISER 1968 - 2018).

El acto inaugural se realizó en horas de la tarde del domingo 22, en la Comunidad Bet El  y el acto clausura en horas de la mañana del viernes 27, en el Seminario Rabínico Latinoamericano. Invitados por la Dra Celina Lértora Mendoza, Secretaria Ejecutiva de la Institución y la Rabina Graciela Grynberg, Presidente de la misma, la CAJC tuvo a su cargo una mesa redonda donde se desarrolló el tema siguiente:“ Hacia la Reconciliación en un mundo roto. Contribución de las diferentes religiones a la ciudadanía responsable”. Participaron de la misma, el Lic. Mg Daniel Levín, Pbro. Carlos White y el señor Burak Ors. La mesa fue coordinada por la Sra, Martha de Antueno. El Lic. D. Levín, expresó: “….Vivimos en un momento histórico en el que nuestra Humanidad continua padeciendo la enfermedad del egoísmo, la necesidad de exclusividad, la expresión de venganza y el deseo de destrucción. El mensaje de paz se ha vuelto controvertido, hallándonos ubicados muchas veces como testigos pasivos ante los  intereses particulares de los responsables de las naciones. Nuestro humilde aporte es intentar despertar de ese letargo y de esa pasividad que ha silenciado los valores máximos de la vida que el Todopoderoso nos ha delegado. Como señalan nuestros Sabios del Talmud: “Rabi Shimón ben Gamilel decía: El mundo se sostiene por tres cosas: La verdad, la justicia y la paz”.  Avot 1:18, Talmud Bablí. Que El Supremo nos dé fortaleza y unión verdadera para reconstruir nuestro Mundo, enarbolando el deseo de los Salmos: El Eterno dará fortaleza a su pueblo y nos ayudará a consolidar la paz”
El Pbro. Carlos White, miembro de la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Arquidiócesis de Buenos Aires, se refirió al Perdón y la Reconciliación en un mundo que necesita sanar. Señaló el camino que un católico deberá recorrer para ser discípulo de Jesús por quien recibe el don de la Paz. También el cristiano debe, como enseña San Pablo, revestirse con “sentimientos de ternura, de bondad, de humildad, de mansedumbre, de magnanimidad” porque no es  la soberbia, no es la condena, no es hablar de los demás” lo que nos llevará a vivir en un mundo más fraterno y humano. Asumir el perdón y la reconciliación es uno de los instrumento de la Paz que deberá trabajarse en el día a día.
El Sr . Burak Ör, Burak Örs, Director del “Centro de Diálogo Intercultural Alba” se refirió a la postura del Islam y lo que expresa el Sagrado Corán respecto del camino hacia la PAZ. Muchas veces hay campañas de difamación llevada a cabo por fanáticos que pretenden enemistar a musulmanes, judíos y cristianos y poner en peligro la paz social de diversos pueblos. Como musulmanes, manifestó que tienen la obligación de erradicar la ignorancia, el odio y la violencia y deben establecer la Paz, la Justicia y la Fraternidad entre todos los pueblos, culturas y religiones, ya que eso significa nada más y nada menos que proteger las criaturas de l Señor y Creador, Uno y Único, Graciabilísimo y Misericordiosísimo. Por eso el Corán sintetiza nuestra misión más encomendada: «Dios invita a la Morada de la Paz.» (Sura Yunus, Capítulo “Jonás”, 10:25).
El propio Corán revela cómo los creyentes deben contestar las provocaciones u ofensas contra su fe: «Los verdaderos siervos del Misericordioso son los que van por la Tierra con delicadeza y humildemente y cuando los ignorantes e imprudentes se dirigen a ellos con insolencia o vulgaridad, responden con palabras de paz.» (Sura Al-Furqan, Capítulo “El Criterio”, 25:63)
La Sra. Martha de Antueno agregó: “Entrado un nuevo siglo, y un nuevo milenio, continuamos siendo testigos de hechos de barbarie con los que el hombre se empecina en tropezar, mientras todos -salvo excepciones-, permanecemos callados e indiferentes. Una vez más, la irracionalidad, la sinrazón, se apodera del corazón y atenta contra la humanidad toda. ¿Es que hemos perdido, ante tanta evidencia, la característica de sacralidad de la persona humana? El Papa Francisco ha comentado, "Sabemos cuánta violencia ha desencadenado en la historia reciente el intento de eliminar a Dios y a lo divino del horizonte de la humanidad" y agregó: el dolor de mi hermano, debe ser “mi propio dolor”¿Soy acaso el guardián de mi hermano? En nuestra encrucijada actual,  nuestra  respuesta  deberá  ser un SÏ, enorme y generoso, que nazca desde lo más profundo del corazón de cada uno,  porque ha llegado el momento de construir y no de destruir, de unir y no desunir, vincular y no de separar. Ante el conflicto: el diálogo. Ante la diferencia: el diálogo. Ante la indiferencia: el diálogo. Hagamos extensivas a todas las religiones del mundo, lo que nos dice el Profeta Isaías, Sucederá en días futuros que el monte de la Casa del Señor será asentado en la cima de los montes y se alzará por encima de las colinas. Confluirán a él todas las naciones, y acudirán pueblos numerosos. Dirán: “Venid, subamos al monte del Señor, a la Casa del Dios de Jacob, para que él nos enseñe sus caminos, y nosotros sigamos sus senderos. (Isaías 2, 2-3).”