Ponencia de la Lic. María Laura Vargas
Valcarcel (Perú)
Experimentando y transformando la
identidad en diálogo
*Agradezco mucho la invitación del
ICCJ para compartir nuestra pequeña pero significativa
experiencia del Consejo Interreligioso
del Perú-Religiones por la Paz, desde donde acompañamos
desde hace tres años un nuevo espacio
que es la Confraternidad Judeo Cristiana,
de la que soy secretaria por el lado
católico.
*La experiencia del Consejo
Interreligioso del Perú-Religiones por la Paz es un espacio
privilegiado de conocimiento mutuo, de
cooperación y diálogo entre las diversas tradiciones
religiosas que hay en Lima, y que
venimos acompañando desde hace 6 años.
*Acercarnos a la verdad de cada uno,
con respeto y afecto, es una experiencia muy enriquecedora
Que solo es posible desde nuestra
propia identidad, de esta manera profundizamos en nuestra
propia experiencia de Dios
reconociendo que el Misterio de Dios insondable no tiene límites.
*Francisco nos recuerda que “la
verdadera apertura implica mantenerse firme en las propias
convicciones más hondas, con una
identidad clara y gozosa, pero abierta en comprender al otro,
sabiendo que el diálogo puede
enriquecer a cada uno. No nos sirve la apertura diplomática,
que dice sí a todo para evitar
problemas, porque sería un modo de engañar al otro y de negarle el
bien que uno ha recibido como un don
para compartir generosamente”. Debemos estar
convencidos que cada uno tiene un
tesoro que ha recibido para compartirlo.
*Aunque esta experiencia es joven, he
señalado 6 y 3 años respectivamente, es fuente de
inspiración, enriquecimiento y
crecimiento en humanidad para cada uno de los que participamos
de ella.
*Encontramos valores que muchas veces
están ausentes en nuestra sociedad, que privilegia el
individualismo, el éxito, y la
indiferencia ante el otro, sobre todo si es débil y pobre. Desde el
Consejo creemos en el respeto, la
acogida y la valoración del “otro”, en especial si es pobre y
necesitado. En cada ser humano,
quienquiera que éste sea, encontramos la presencia de Dios
que sale a nuestro encuentro. “Cuando
Señor te vimos con hambre…” Es en la común humanidad
donde descubrimos lo que somos, y
desde donde tendemos el puente al hermano/a.
*Nuestra experiencia nos ha permitido
profundizar en el sentido de nuestra común humanidad,
Tan maltratada en estos tiempos de
irracional violencia, de desprecio a quién es diferente y
Descubrir en ella a Dios presente y
actuante, con diversos nombres y expresiones: pero sin dejar
de ser el Dios “en quien creemos,
nos movemos y existimos”, Dios en todo y todo en Dios, del que
nos habla la eco-teología.