lunes, 9 de junio de 2014

Junto a los líderes de Israel y Palestina, el Papa llamó a "derribar los muros de enemistad"

El papa Francisco realizó un gesto histórico en el Vaticano al reunir para una inédita plegaria al presidente israelí, Shimon Peres, y al líder palestino Mahmud Abas, a quienes instó a "derribar los muros de la enemistad" y tener el "valor" de lograr la paz en Medio Oriente.
"Para conseguir la paz, se necesita valor, mucho más que para hacer la guerra", dijo el papa en un sobrio y conmovedor acto celebrado en los jardines del Vaticano.Se necesita valor para decir sí al encuentro y no al enfrentamiento; sí al diálogo y no a la violencia; sí a la negociación y no a la hostilidad; sí al respeto de los pactos y no a las provocaciones", afirmó el papa al término del encuentro.Dirigiéndose a los dos mandatarios, el Papa recordó que "los hijos están cansados y agotados por los conflictos" y piden "derribar los muros de la enemistad y tomar el camino del diálogo y la paz". Peres y Abas fueron recibidos primero en la sencilla residencia de Santa Marta, donde vive Francisco. Luego, junto con el patriarca de Constantinopla, Bartolomeo I, se trasladaron a los jardines de la Casina Pío IV, no muy lejos del Museo Vaticano, donde oraron en forma conjunta por la paz en Medio Oriente.Una refinada música, interpretada por una orquesta en vivo, dio inicio al acto, que se celebró en un lugar neutral, al aire libre y sin símbolos religiosos.El acto incluyó oraciones y meditaciones en hebreo, inglés y árabe, así como cortas piezas musicales.

El presidente Peres, de 90 años, quien termina su mandato en julio, reconoció en su breve discurso que la paz entre Israel y los palestinos requiere "sacrificios y compromisos"."La paz no se alcanza fácilmente. Tenemos que unir todas nuestras fuerzas para lograrlo. Y pronto", dijo.
Por su parte el líder palestino Abas pidió una "paz justa" para su país y el Medio Oriente e hizo un pedido explícito al pontífice."Señor concédenos una paz justa para todos, para mi país y para la región. Queremos la paz para nosotros y para nuestros vecinos", recalcó. Antes del encuentro, delante del pontífice como testigo, Peres y Abas se abrazaron calurosamente, en un gesto emblemático, que marcó la jornada. De la ceremonia participó el patriarca de Constantinopla, Bartolomeo I.



martes, 3 de junio de 2014

Argentina llama al mundo a rezar un minuto por la paz


Buenos Aires (AICA): “Estamos invitando a todos los creyentes y personas de bien a detener su marcha cotidiana el próximo viernes 6 de junio a las 13 en cada país, en el lugar donde cada uno esté, en la calle, en familia, en la escuela, en el trabajo, en la fábrica, en el campo, en el barrio, en la universidad, y dedicar un minuto a rezar por la paz. Lo hemos llamado ‘Un minuto por la paz’, como una propuesta simple, masiva, testimonial para ofrecer la oración y asumirnos como promotores de la paz”, explicó la Conferencia Episcopal Argentina, al convocar a una conferencia de prensa para el jueves, a las 13, en la sede episcopal (Suipacha 1034). En esa oportunidad, darán detalles de esta iniciativa para adherir al gesto del papa Francisco de invitar a un encuentro de oración por la paz en el Vaticano el domingo 8 de junio con los presidentes de Israel y Palestina.

jueves, 29 de mayo de 2014

La CAJC en Colegios Católicos


Nuestra institución, siguiendo el programa comenzado hace unos años, y agradeciendo a las autoridades de los Colegios La Anunciata y Fray Mamerto Esquiú, estuvo nuevamente en ambos colegios, charlando con los estudiantes y teniendo un maravilloso intercambio con los jóvenes.
Vaya también nuestro agradecimiento a los líderes religiosos que nos acompañaron.
Formar a los jóvenes a ser trabajadores y constructores de paz es una llamada que lleva a un compromiso colectivo y a una acción común. Para ser auténtica y duradera, la paz se debe fundamentar en los pilares de la verdad, la justicia, el amor y la libertad.
Mientras los Estados y los jefes particulares en ámbito social, político y cultural tienen en general un rol importante que desarrollar en el reforzar la educación de los jóvenes; los responsables religiosos en concreto, por su vocación de ser guías espirituales y morales, deben continuar inspirando a las jóvenes generaciones a caminar en el sendero de la paz y a convertirse en mensajeros de paz”.
Pontificio Consejo Para el Dialogo Interreligioso
Cardenal Jean-Louis Tauran

Colegio “La Anunciata”

Verlos juntos, como hermanos, compartiendo la fe en la vida de un día normal. Fue mágico. Una nueva edición  de esta Mesa Interreligiosa en La Anunciata y la certeza de que van a haber 40 nuevos ciudadanos tolerantes, que no discriminen al otro, que acepten la hermandad más allá de las culturas y las tradiciones... ¿qué más se puede pedir? Solo la enorme alegría que en medio de esos 40 chicos estaba mi hija Clara. Gracias por todo. Lo que ustedes hacen es una bendición y una caricia de Dios Padre.
Catequista Julio Bernaldo de Quiroz




Colegio Fray Mamerto Esquiú








miércoles, 28 de mayo de 2014

Homilía del Papa Francisco al celebrar la Santa Misa en el Cenáculo de Jerusalén

 

Al terminar su visita a Tierra Santa, el Papa Francisco celebró la Eucaristía en el Cenáculo de Jerusalén –lugar de litigio entre Judíos y Cristianos- En la homilía, recuerda a los cristianos lo que representa este lugar para ellos y a su vez, nuestros hermanos judíos conocerán los acontecimientos que allí tuvieron lugar.

“Queridos hermanos:
Es un gran don del Señor estar aquí reunidos, en el Cenáculo, para celebrar la Eucaristía. Mientras los saludo con fraterna alegría, deseo agradecerles su significativa presencia. Les aseguro que tienen un lugar especial en mi corazón, en mi oración. Aquí, donde Jesús consumó la Última Cena con los Apóstoles; donde, resucitado, se apareció en medio de ellos; donde el Espíritu Santo descendió abundantemente sobre María y los discípulos. Aquí nació la Iglesia, y nació en salida. Desde aquí salió, con el Pan partido entre las manos, las llagas de Jesús en los ojos, y el Espíritu de amor en el corazón.En el Cenáculo, Jesús resucitado, enviado por el Padre, comunicó su mismo Espíritu a los Apóstoles y con esta fuerza los envió a renovar la faz de la tierra.Salir, marchar, no quiere decir olvidar. La Iglesia en salida guarda la memoria de lo que sucedió aquí; el Espíritu Paráclito le recuerda cada palabra, cada gesto, y le revela su sentido. El Cenáculo nos recuerda el servicio, el lavatorio de los pies, que Jesús realizó, como ejemplo para sus discípulos. Lavarse los pies los unos a los otros significa acogerse, aceptarse, amarse, servirse mutuamente. Quiere decir servir al pobre, al enfermo, al excluido, al que resulta antipático, al que me fastidia.El Cenáculo nos recuerda, con la Eucaristía, el sacrificio. En cada celebración eucarística, Jesús se ofrece por nosotros al Padre, para que también nosotros podamos unirnos a Él, ofreciendo a Dios nuestra vida, nuestro trabajo, nuestras alegrías y nuestras penas…, ofrecer todo en sacrificio espiritual.El Cenáculo nos recuerda la amistad. «Ya no les llamo siervos –dijo Jesús a los Doce-… a ustedes les llamo amigos». El Señor nos hace sus amigos, nos confía la voluntad del Padre y se nos da Él mismo. Ésta es la experiencia más hermosa del cristiano, y especialmente del sacerdote: hacerse amigo del Señor Jesús. Descubrir en su corazón que Él es amigo.El Cenáculo nos recuerda la despedida del Maestro y la promesa de volver a encontrarse con sus amigos. «Cuando vaya…, volveré y les llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estén también ustedes». Jesús no nos deja, no nos abandona nunca, nos precede en la casa del Padre y allá nos quiere llevar con Él.
Pero el Cenáculo recuerda también la mezquindad, la curiosidad –»¿quién es el traidor?»-, la traición. Y cualquiera de nosotros, y no sólo siempre los demás, puede encarnar estas actitudes, cuando miramos con suficiencia al hermano, lo juzgamos; cuando traicionamos a Jesús con nuestros pecados.El Cenáculo nos recuerda la comunión, la fraternidad, la armonía, la paz entre nosotros. ¡Cuánto amor, cuánto bien ha brotado del Cenáculo! ¡Cuánta caridad ha salido de aquí, como un río de su fuente, que al principio es un arroyo y después crece y se hace grande… Todos los santos han bebido de aquí; el gran río de la santidad de la Iglesia siempre encuentra su origen aquí, siempre de nuevo, del Corazón de Cristo, de la Eucaristía, de su Espíritu Santo.El Cenáculo, finalmente, nos recuerda el nacimiento de la nueva familia, la Iglesia, nuestra Santa Madre Iglesia, constituida por Cristo resucitado. Una familia que tiene una Madre, la Virgen María. Las familias cristianas pertenecen a esta gran familia, y en ella encuentran luz y fuerza para caminar y renovarse, mediante las fatigas y las pruebas de la vida. A esta gran familia están invitados y llamados todos los hijos de Dios de cualquier pueblo y lengua, todos hermanos e hijos de un único Padre que está en los cielos.Éste es el horizonte del Cenáculo: el horizonte del Resucitado y de la Iglesia.De aquí parte la Iglesia en salida, animada por el soplo vital del Espíritu. Recogida en oración con la Madre de Jesús, revive siempre la esperanza de una renovada efusión del Espíritu Santo: Envía, Señor, tu Espíritu, y renueva la faz de la tierra.

lunes, 26 de mayo de 2014

Visita al memorial de la Shoá


Las palabras del Papa Francisco nos mueve a todos a una enorme reflexión

Memorial de Yad Vashem, Jerusalén
Lunes 26 de mayo de 2014
¿Adán, ¿dónde estás?” (cf. Gn 3,9). ¿Dónde estás, hombre? ¿Dónde te has metido? En este lugar, memorial de la Shoah, resuena esta pregunta de Dios: “Adán, ¿dónde estás?”. Esta pregunta contiene todo el dolor del Padre que ha perdido a su hijo. El Padre conocía el riesgo de la libertad; sabía que el hijo podría perderse… pero quizás ni siquiera el Padre podía imaginar una caída como ésta, un abismo tan grande. Ese grito: “¿Dónde estás?”, aquí, ante la tragedia inconmensurable del Holocausto, resuena como una voz que se pierde en un abismo sin fondo… Hombre, ¿quién eres? Ya no te reconozco. ¿Quién eres, hombre? ¿En qué te has convertido? ¿Cómo has sido capaz de este horror? ¿Qué te ha hecho caer tan bajo? No ha sido el polvo de la tierra, del que estás hecho. El polvo de la tierra es bueno, obra de mis manos. No ha sido el aliento de vida que soplé en tu nariz. Ese soplo viene de mí; es muy bueno (cf. Gn 2,7). No, este abismo no puede ser sólo obra tuya, de tus manos, de tu corazón… ¿Quién te ha corrompido? ¿Quién te ha desfigurado? ¿Quién te ha contagiado la presunción de apropiarte del bien y del mal? ¿Quién te ha convencido de que eres Dios? No sólo has torturado y asesinado a tus hermanos, sino que te los has ofrecido en sacrificio a ti mismo, porque te has erigido en Dios. Hoy volvemos a escuchar aquí la voz de Dios: “Adán, ¿dónde estás?”. De la tierra se levanta un tímido gemido: Ten piedad de nosotros, Señor. A ti, Señor Dios nuestro, la justicia; nosotros llevamos la deshonra en el rostro, la vergüenza (cf. Ba 1,15). Se nos ha venido encima un mal como jamás sucedió bajo el cielo (cf. Ba 2,2). Señor, escucha nuestra oración, escucha nuestra súplica, sálvanos por tu misericordia. Sálvanos de esta monstruosidad. Señor omnipotente, un alma afligida clama a ti. Escucha, Señor, ten piedad. Hemos pecado contra ti. Tú reinas por siempre (cf. Ba 3,1-2). Acuérdate de nosotros en tu misericordia. Danos la gracia de avergonzarnos de lo que, como hombres, hemos sido capaces de hacer, de avergonzarnos de esta máxima idolatría, de haber despreciado y destruido nuestra carne, esa carne que tú modelaste del barro, que tú vivificaste con tu aliento de vida. ¡Nunca más, Señor, nunca más!. “Adán, ¿dónde estás?”. Aquí estoy, Señor, con la vergüenza de lo que el hombre, creado a tu imagen y semejanza, ha sido capaz de hacer. Acuérdate de nosotros en tu misericordia.

Francisco recordó que la paz es difícil, pero sin ella vivir "es un tormento"

Tel Aviv (Israel) (AICA): El Santo Padre aterrizó en el aeropuerto internacional Ben Gourion de Tel Aviv, donde fue recibido por el presidente de Israel, Shimon Peres, y por el primer ministro Benjamin Netanyahu. El Papa pronunció un discurso en el que renovó el llamamiento que Benedicto XVI hizo en este lugar: ¨Que sea universalmente reconocido que el Estado de Israel tiene derecho a existir y a gozar de paz y seguridad; que se reconozca igualmente que el pueblo palestino tiene derecho a una patria soberana, a vivir con dignidad y a desplazarse libremente. Que la solución de los dos estados se convierta en una realidad y no se quede en un sueño¨.

Agregó que “Deseo que esta Tierra bendita sea un lugar en el que no haya espacio alguno para quien, instrumentalizando y exasperando el valor de su pertenencia religiosa, se vuelve intolerante o violento con la ajena”, indicó”

“……..Ofrezco mi casa en el Vaticano para acoger este encuentro de oración. Tantas personas construyen la paz con gestos pequeños. Muchos sufren y soportan pacientemente tantos intentos de construirla, y todos, especialmente aquellos que se pusieron al servicio de sus propios pueblos, tenemos el deber de hacernos instrumentos y constructores de paz, ante todo, a través de la oración".

Segundo Día del Viaje de Francisco a Tierra Santa

 Sergio Rubín,
Para "Clarín"
El Papa Francisco formuló esta mañana un vehemente llamado a israelíes y palestinos para que lleguen a un acuerdo que les permita alcanzar la paz. Pero avanzó un poco y dijo que el acuerdo implica "el reconocimiento de los derechos de cada uno y en la recíproca seguridad", así como "la renuncia de cada uno a algo".
Fue al llegar a Belén, procedente de Amman, la capital jordana, en su segundo día de visita a Tierra Santa.
Ayer en Amman, Francisco había insistido en sus discursos con la necesidad de que se alcance la paz en Medio Oriente. Pero lo había hecho de modo mas genérico y refiriéndose no sólo al conflicto entre israelíes y palestinos, sino también a la guerra civil en Siria, entre otros.
La insistencia y minuciosidad del Pontífice revela su anhelo de contribuir a la búsqueda de una solución negociada a los diferentes conflictos.
"Exhorto a que se redoblen los esfuerzos y las iniciativas para crear las condiciones de una paz estable y duradera, basada en la justicia, en el reconocimiento de los derechos de cada uno y en la recíproca seguridad", dijo durante el discurso que pronunció durante la ceremonia de bienvenida que le tributó el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas.
El Papa consideró que "es hora de poner fin a esta situación que se hace cada vez más inaceptable".
En ese sentido afirmó que "ha llegado el momento de que todos tengan la audacia de la generosidad y la creatividad, al servicio del bien, del valor de la paz y seguridad dentro de unos confines reconocidos internacionalmente".
Manifestó su deseo de que "todos eviten iniciativas y actos que contradigan la voluntad expresa de llegar a un verdadero acuerdo y que no se deje de perseguir la paz con determinación y coherencia". Consideró que la paz traerá "incontables beneficios para los pueblos de esta región y para todo el mundo".
Luego el Pontífice presidió una misa en la plaza principal de Belén, ciudad engalanada con carteles alusivos a la visita papal y banderas de Palestina y el Vaticano. En la plaza lo recibió una muchedumbre entusiasta, que lo vivó a su paso.
Tras la misa, el Papa visito la gruta donde la tradición cristiana dice que nació Jesus y, finalmente, se reunió con refugiados palestinos.
Esta tarde viajará a Jerusalen”.