viernes, 11 de octubre de 2013

Francisco: “¡Que el antisemitismo sea desterrado del corazón de todo hombre y de toda mujer!”

AICA, Viernes 11 Octubre 2013 | 10:05 am


Al recibir a la delegación de la comunidad judía de Roma, el papa Francisco saludó a estos “queridos amigos” con su típico deseo de paz, ¡Shalom! Y manifestó su alegría por este encuentro que le daba la posibilidad de profundizar y ampliar el primer encuentro que mantuvo con algunos de sus representantes el pasado 20 de marzo. 

Tras saludar a todos con afecto, de modo particular al Rabino Jefe de Roma, doctor Riccardo Di Segni, a quien agradeció las palabras que le dirigió previamente, el Santo Padre dijo: “Como Obispo de Roma, siento especialmente cercana la vida de la comunidad judía de la ciudad: sé que ella, con más de dos mil años de ininterrumpida presencia, puede preciarse de ser la más antigua de la Europa occidental”.

“Por tanto, desde hace muchos siglos, la comunidad judía y la Iglesia de Roma conviven en nuestra ciudad, con una historia – lo sabemos bien – que con frecuencia ha sido atravesada por incomprensiones y también por auténticas injusticias. Pero es una historia que, con la ayuda de Dios, ha conocido desde hace muchos decenios ya el desarrollo de relaciones amigables y fraternas”, destacó.

El papa Francisco recordó que ciertamente ha contribuido a este cambio de mentalidad, por parte católica, la reflexión del Concilio Vaticano II, si bien una aportación no menor ha venido de la vida y de la acción, de ambas partes, de hombres sabios y generosos, capaces de reconocer la llamada del Señor y de encaminarse con coraje por senderos nuevos de encuentro y de diálogo.

“Paradójicamente, la tragedia común de la guerra nos ha enseñado a caminar juntos. Recordaremos dentro de pocos días el 70° aniversario de la deportación de los judíos de Roma. Haremos memoria y rezaremos por tantas víctimas inocentes de la barbarie humana, por sus familias. También será la ocasión para mantener siempre vigilante nuestra atención a fin de que no recobren vida, bajo ningún pretexto, formas de intolerancia y de antisemitismo, en Roma y en el resto del mundo. Lo he dicho algunas veces y me agrada repetirlo ahora. Es una contradicción que un cristiano sea antisemita: sus raíces son hebreas. ¡Un cristiano no puede ser antisemita! ¡Que el antisemitismo sea desterrado del corazón y de la vida de todo hombre y de toda mujer!”, subrayó.

El Obispo de Roma afirmó que este aniversario también nos permitirá recordar que en la hora de las tinieblas la comunidad cristiana de esta ciudad supo tender la mano al hermano en dificultad, dado que numerosos institutos religiosos, monasterios y las mismas basílicas papales, interpretando la voluntad del Papa, abrieron sus puertas para una fraterna acogida, mientras tantos cristianos comunes ofrecieron la ayuda que podían dar.

Y se despidió con estas palabras: “Espero contribuir aquí, en Roma, a esta cercanía y amistad, así como he tenido la gracia, porque ha sido una gracia, de hacer con la comunidad judía de Buenos Aires. Entre las muchas cosas que nos pueden unir, está el testimonio a la verdad de las diez palabras, al Decálogo, como sólido fundamento y fuente de vida también para nuestra sociedad, tan desorientada por un pluralismo extremo de las elecciones y de las orientaciones, y marcada por un relativismo que lleva a no tener más puntos de referencia sólidos y seguros”.

“Queridos amigos, les agradezco su visita e invoco con ustedes la protección y la bendición del Altísimo para nuestro camino común de amistad y de confianza. Que Él, en su benevolencia, conceda a nuestros días su paz. ¡Gracias!”, agregó.

Mensaje por los 70 años de la deportación de los judíos de Roma
Además el Papa les entregó un mensaje con motivo de la conmemoración del 70° aniversario de la deportación de los judíos de Roma en el que, dirigiéndose al Ilustre Rabino Jefe de esta ciudad, junto a los estimados miembros de la comunidad, manifiesta su deseo de unirse espiritualmente y en la oración a esta conmemoración.

“Mientras volvemos con la memoria a aquellas trágicas horas de octubre de 1943, es nuestro deber – escribe el Santo Padre – tener presente ante nuestros ojos el destino de aquellos deportados, percibir su temor, su dolor, su desesperación, para no olvidarlos, para mantenerlos vivos, en nuestro recuerdo y en nuestra oración, junto a sus familias, a sus parientes y amigos, que han llorado su pérdida y han quedado consternados frente a la barbarie a la que puede llegar el ser humano”.

Y añade que hacer memoria de un evento no significa simplemente tener un recuerdo; significa también y sobre todo esforzarnos para comprender cuál es el mensaje que esto representa para nuestro hoy, de modo que la memoria del pasado pueda enseñar al presente y llegar a ser luz que ilumina el camino del futuro.+

jueves, 3 de octubre de 2013

Invitación


El Papa ratifica al gran Rabino de Roma

El Papa ratifica al gran Rabino de Roma, los conceptos que hace muchos años hemos aprendido los argentinos de las religiosas de la orden de Nuestra Señora de Sión y de Rabinos y Pastores que nos indicaron el camino del diálogo entre judíos y cristianos a partir del vaticano II.




Itongadol/AJN. 16/09/13- El gran rabino de Roma, Riccardo Di Segni, admitió que “este pontífice no deja de sorprender”, en una carta pública de agradecimiento al papa Francisco (ambos en la foto) aparecida el jueves en el diario italiano La Republica, a raíz de sus conceptos favorables a los judíos y al judaísmo volcados en un artículo de su autoría en respuesta a desafiantes preguntas planteadas por el cofundador y ex editor del periódico,  Eugenio Scalfari.
El líder religioso reconoció que ello no es nuevo de su parte, pero calificó de “asombrosas” la “fuerza y capacidad de comunicación” del Papa respecto del “hecho que el judaísmo es la raíz sagrada del cristianismo”, lo cual es inherente al cristianismo y fue confirmado por el Concilio Vaticano II, si bien “muchas corrientes teológicas, han tratado de restarle importancia”, y “su expresión de gratitud a los judíos por su dedicación a la fe”.
Después de siglos de predicación cristiana contra una supuesta superstición judía y una vana esperanza en la llegada del Mesías, esa fidelidad se ha convertido en un “modelo para los cristianos y para la humanidad”, lo cual “no es improvisado, sino un punto de inflexión muy importante, que los judíos tendrán que tomar en cuenta”, recomendó.
Además, el gran rabino romano se refirió al argentino Jorge Bergoglio en su prédica de Iom Kipur, publicada por el diario digital Pagine Ebraiche: al mencionar la “especial dignidad” del pueblo judío, “que entendemos que crece en proporción a nuestra fidelidad a la Torá”, destacó que “en estos tiempos extraños, en estos mismos días, una autorizada voz externa nos lo ha recordado, una voz que paradójicamente viene de un campo que durante siglos nos ha infligido sufrimiento, humillación y ofensas porque nos mantenemos fieles a nuestra tradición en la expectativa mesiánica”.
Scalfari le había preguntado al Papa si D’s realmente había cumplido su promesa a Abraham y el Pueblo de Israel de prosperidad y felicidad, teniendo en cuenta los siglos de persecución que culminaron con la Shoá.
“Es una pregunta -créame- que nos toca profundamente como cristianos porque con la ayuda de D’s, especialmente a partir del Concilio Vaticano II (hace 50 años), hemos redescubierto que el pueblo judío todavía es para nosotros la raíz sagrada que produjo a Jesús”, le respondió Francisco.
“Durante todos estos años de amistad con nuestros hermanos judíos en la Argentina también he cuestionado a D’s muchas veces en mis oraciones, especialmente cuando mi mente se volvía hacia el recuerdo de la terrible experiencia de la Shoá”, contó el pontífice, quien hasta su ordenación fuera arzobispo de Buenos Aires desde 1998 y cardenal desde 2001.
“D’s nunca abandonó su pacto con Israel, y a pesar de su sufrimiento a través de los siglos, el pueblo judío ha mantenido su fe; por eso, nunca les estaremos suficientemente agradecidos, ni como Iglesia, ni como seres humanos”, elogió.
“En la persistencia de su fe en el D’s de la Alianza, nos convocan a todos, incluidos a nosotros como cristianos, a recordar el hecho que estamos esperando el regreso del Señor como peregrinos, por lo cual debemos permanecer siempre abiertos a Él y nunca retroceder de lo que ya hemos logrado”, finalizó el Papa.

Nuestro repudio a la Profanación de la Iglesia Metodista de Rosario

Estimados hermanos,

Con la misma vehemencia que nos pronunciamos el pasado 25 de septiembre ante el vandálico hecho producido en la Iglesia de San Ignacio de Loyola, lo hacemos hoy también, deplorando lo acontecido en la Ciudad de Rosario en la noche del día 27 de septiembre en la Iglesia Metodista de esa ciudad, cuyo espacio es compartido por el equipo de trabajo del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos.
La Iglesia fue incendiada con grandes pérdidas de libros y documentación que allí se preservaba.

Judíos y Cristianos integrantes de nuestra institución seguiremos levantando nuestra voz para denunciar estos acontecimientos que atentan contra la dignidad de la persona humana.

Todavía son muchos quienes en nuestro País, pretenden subvertir el orden jurídico social establecido constitucionalmente provocando el caos y la destrucción.

Seguiremos insistiendo en no jugar el mismo juego. Seguiremos haciendo un llamado a la reflexión, a la mesura, a la prudencia, a la sensatez y a la cordura.

Una vez por todas ¡basta de provocaciones que alteren el orden jurídico social establecido constitucionalmente!

Todos los argentinos tenemos la obligación de seguir bregando por acciones positivas  y de amplia cooperación en el desarrollo de la persona humana, que tiendan a su perfeccionamiento y al cumplimiento de su fin supremo y  trascendente.

Este será, de aquí en más,  uno de nuestros más firmes compromisos.

Martha de Antueno
Presidente
María Grandoli de Hrubisko
Secretaria Ejecutiva


miércoles, 25 de septiembre de 2013

Basta de actos de vandalismo!

 

Con inmenso estupor, los vecinos del barrio de Monserrat despertaron esta madrugada -25 de septiembre-,  con la noticia de pintadas en el piso frente al altar y la quema de un sillón sacerdotal, en la histórica Iglesia de San Ignacio, recientemente restaurada.

Según diversos trascendidos,  las pintadas dicen: "La única iglesia que ilumina es la que arde", "Hipócrita: ni Dios ni amor".

¿Hasta cuando los argentinos tendremos que soportar este grado de insensatez y locura? ¿Es que no hemos aprendido nada del pasado y de nuestra historia reciente?

En momentos en que el Papa Francisco hace llamados de unión y  fraternidad entre todas las personas que forman nuestra sociedad, instándonos a vivir respetándonos unos con otros en lo que nos une y en lo que nos separa, aparecen  estos actos de cobardía de seres que, aprovechando la oscuridad  de la noche,  cometen  aberraciones que  tratan de  llevarnos  hacia el enfrentamiento entre hermanos.

No juguemos el mismo  juego. Desde nuestra institución, hacemos un fuerte llamado a  todas las personas sin distinción de credos y pensamientos políticos diferentes,  pero con valores fuertes y sustentables, para que reaccionemos con mesura, pero con firmeza.  

Para quienes creemos en un Dios, Padre de todos, el hombre recibió de EL la independencia y la libertad personal frente a los demás y, por consiguiente tiene derecho a ser respetado en ella. Pero esa libertad nos obliga a actuar con responsabilidad y amor hacia "el otro"

En nuestros días la decadencia, acompañada de la pérdida de valores en casi todos los ámbitos que nos toca actuar, exigen más que nunca actitudes como las que manifestara Monseñor Justo Laguna, al decir: "No voy a callarme nunca más, cuando sienta que debo gritar y denunciar"... Ese momento ha llegado. Exijamos respeto entre unos y otros  y sigamos bregando por la  solidaridad, la fraternidad, el bien común, y todo aquello que nos vivir como personas y no como meros habitantes de un país que no sabe que rumbo tomar. 

Martha de Antueno
Presidente
María Grandoli de Hrubisko
Secretaria Ejecutiva

viernes, 20 de septiembre de 2013

Francisco, sin rodeos

aica.org  |  Nacional  |  Francisco
Francisco, sin rodeos: habló de reformas y temas controvertidos
Jueves 19 Sep 2013 | 15:52 pm



Entrevista del padre Antonio Spadaro, S.J. al Sumo Pontífice Francisco (Santa Marta, lunes 19 de agosto de 2013)


Santa Marta, lunes 19 de agosto, a las 9.50. 

Es el lunes 19 de agosto. El Papa Francisco me ha dado una cita para las diez de la mañana en Santa Marta. Yo, sin embargo, quizá por herencia paterna, siento la necesidad de llegar siempre con tiempo. Las personas que me acogen me hacen esperar en una salita. La espera es breve, y tras pocos minutos alguien me acompaña a subir al ascensor. En dos minutos me ha venido a la memoria la propuesta que surgió en Lisboa, durante una reunión de directores de algunas revistas de la Compañía de Jesús. Allí surgió la idea de publicar todos a la vez una entrevista al Papa. Hablando con los demás directores formulamos algunas preguntas que pudiesen expresar intereses comunes. Salgo del ascensor y veo al Papa que me espera ya junto a la puerta. En realidad tengo la curiosa impresión de no haber atravesado puerta alguna. 

Cuando entro en su habitación el Papa hace que me siente en una butaca. Sus problemas de espalda hacen que él deba ocupar una silla más alta y rígida que la mía. El ambiente es simple y austero. Sobre la escribanía el espacio de trabajo es pequeño. Me impresiona lo esencial de los muebles y las demás cosas. Los libros son pocos, son pocos los papeles, pocos los objetos. Entre éstos una imagen de san Francisco, una estatua de Nuestra Señora de Luján, patrona de Argentina, un crucifijo y una estatua de San José sorprendido en el sueño, muy parecida a la que vi en su despacho de rector y superior provincial en el Colegio Máximo de San Miguel. La espiritualidad de Bergoglio no está hecha de “energías en armonía”, como las llamaría él, sino de rostros humanos: Cristo, San Francisco, San José, María. 

miércoles, 18 de septiembre de 2013

FIESTAS DE LAS TIENDAS. SUCOT


"El Judaísmo, Historia, Tradición y Diálogo"

Dominique de  La Maisonneuve, nds
Traducción  de Marta Bauchwitz, nds
Ed. Ciudad Nueva

"Celebra durante siete días la Fiesta de las Chozas, apenas termines de recoger los frutos de tu era y de tu lagar. Te alegrarás durante la fiesta...." (Deut 16,13-14).
"Apenas termines de recoger los frutos de tu era y de tu lagar", Sucot se celebra en otoño, exactamente el 15 del mes de Tishrí (cf. Lv 23, 34). En la época del Templo, esta fiesta agrícola era la ocasión para que el pueblo expresara su alegría al ver la cosecha. Sin agua no había cosecha, por consiguiente se sacaba agua de la piscina de Siloé y se la subía en solemne procesión hasta el altar del Templo derramándola a su alrededor. A partir de ese día se incorpora a las bendiciones una oración para la lluvia.
De la bendición para la lluvia
....Por el agua, la tierra fecundada se cubre de frutos; que el olvido de nuestros deberes no nos prive de ese beneficio y que los que piden la lluvia puedan ser protegidos por la memoria de los patriarcas.¡Bendito eres tú, Señor, escudo de Adán!
A esta fiesta agrícola, la tradición le agregó un sentido histórico y religioso: los cuarenta años que los hijos de Israel pasaron en el desierto entre la tierra de la esclavitud y la Tierra prometida, "que mana leche y miel" (Ex 3,8)
Sucot dura siete días enteros y se clausura el octavo......
Dos ritos son esenciales en esta celebración. En primer lugar, la Sucá -tienda- que cada familia debe armar en su jardín, patio o balcón....El techo de esta  tienda tiene que hacerse con ramas que permitan ver el cielo, en memoria de las chozas del desierto donde no tenían otra ayuda que la de Dios. Y para que la memoria de esta travesía se inscriba en cada uno, se prescribe -mitzvá- que se realicen en la Sucá todas las acciones habituales de la vida.....el otro rito esencial es el del Lulav,  que es un ramo formado por cuatro especies de plantas que difieren por su aspecto y su gusto: hojas de palmeras, de mirto y de sauce, y una sidra (especie de limón grande).
Este ramo representan todos los tipos de hombres que se encuentran en el pueblo judío, los que estudian, los que practican, los que realizan ambas acciones.......
Colocar estas especies diferentes significa tratar de mostrar la responsabilidad que tienen los unos para con los otros, porque todos constituyen un pueblo.

Como en otras fiestas de peregrinación, Pésaj y Shavuot, el cántico de alabanza del Hallel da el tono a la liturgia de Sucot.