Que 5780 -2019, sea un excelente año que nos traiga a todos los
argentinos y a todas las personas de buena voluntad, la serenidad, fraternidad y esa Paz tan deseada. Que ella
sea, regada con el dulce sabor de las manzanas y la miel la que colme nuestros corazones y nuestra
actitud permanente.
Comisión Directiva
Alzo mis ojos hacia las alturas: ¿De
dónde habrá de venir mi ayuda? Mi ayuda vendrá de Ad-nai, Creador de los cielos y la tierra” Salmo 121
Eduardo Daniel
Levín
Vicepresidente
Cada vez que pronuncio estas primeras palabras del versículo,
promueven en mí un sinfín de interrogantes y anhelos que se entretejen en un
presente, junto a un pasado y un futuro.
Elevarnos por sobre encima de nosotros mismos y de nuestras
banales problemáticas cotidianas, elevar nuestra mirada y visualizar todo lo
que aún falta por mejorar en nuestro mundo, elevar nuestras almas -chispas
divinas de nuestra vida- para poder buscar a Quien nos trasciende, nos Protege,
nos Guía silenciosamente en cada camino que abordamos.
La sensibilidad, la humildad, el vivir comprometidamente, forman
parte de esos ingredientes básicos que posibilitaría darle luz a cada día de la
vida.
Rosh Hashaná (comienzo del año) así
como Iom Kipur (día del arrepentimiento y del perdón), denominados en su
conjunto como “Iamim Noraim” (días de enaltecimiento y contricción),
convocan a cada criatura viviente, volver a sensibilizar el corazón, y tomar
conciencia de nuestra exclusiva responsabilidad ante cada acto y cada omisión
cometidos en el transcurso de cada año.
“Iom haDín”, el Día del Juicio Celestial, una de las denominaciones de Rosh
Hashaná, nos impulsa a que seamos nosotros mismos quienes revisemos nuestro
camino transitado, nuestro letargo en llevar acciones adecuadas, nuestra vaga
conformidad de llevar a cabo vidas opacas o subsumidas en ideales netamente
materiales.
Nos invita a que podamos reflexionar dónde nos hallamos parados,
qué es lo que aún no hemos llevado a cabo, y todo lo mucho que nos resta por
hacer.
“Ubajartá bajaim lemaan tijié atá vezareja” Elegirás la vida para que
vivas tú y tu descendencia, nos invita y aconseja el libro de Deuteronomio.
Que el Eterno nos dé la capacidad suficiente para poder llevarlo
a cabo con criterio, hermandad y humildad.
Shaná tová ugmar jatimá tová
Que sea un buen comienzo de año 5780, siendo inscritos en el
Libro de la Vida Plena.

No hay comentarios:
Publicar un comentario