Ante la proximidad de los denominados Iamim Noraim, los
días de introspección y de arrepentimiento dentro del pueblo judío, les
allegamos algunos conceptos fundamentales.
Este año Rosh Hashaná (Año nuevo 5780) será el próximo
domingo 29, extendiéndose por dos días, y el Iom Kipur, el día del
Perdón, el próximo martes 8 de octubre al anochecer.
¿Qué son los llamados Iamim Noraim?
Su traducción sería como los Días
solemnes y majestuosos. Lo componen Rosh Hashaná (comienzo del año) así como Iom Kipur
(Día del perdón/arrepentimiento). Hay diez días entre ambas fechas. En hebreo
se denominan “Aseret iemei Teshuvá”, los diez días de arrepentimiento.
La palabra central es “Teshuvá”, que significa “retorno” así como también“respuesta”.
La Teshuvá es la posibilidad que todo ser humano tiene
para hacer una introspección, un autobalance de sus actos (buenos, erróneos o
por omisión).
Siguiendo al Rambam (Maimónides, Siglo XII) nos enseña que hay
cuatro momentos principales dentro del proceso de Teshuvá, y estos son:
- Reconocimiento
del error
- Arrepentimiento
sincero
- El
hacernos cargo de los daños cometidos, reparando nuestro error o
transgresión
- Comprometerse
en que en una próxima situación no volver a cometer nuevamente.
Asimismo, en nuestras Fuentes, el concepto “pecado” tiene
diferentes acepciones
En el judaísmo cada ser humano es responsable de sus actos. Sus
errores, omisiones o transgresiones pueden ser revisadas y reparadas, siguiendo
este concepto fundamental de “Teshuvá”.
Transgresiones:
Jet, que se lo traduce como
aquellos errores cometidos involuntariamente (Algunos lo traducen como
“pecado”)
Pésha, que es la transgresión
hecha con intención y conciencia, premeditada, planificada o con deseos de
llevarla a cabo aunque nuestra razón diga que no.
Avón, que es la iniquidad, la
maldad que tiende al daño de manera indiscriminada, sin tener presente las
consecuencias futuras.
El símbolo principal de la celebración de Rosh Hashaná es el
toque del Shofar. El mismo consiste en un cuerno, mayormente de carnero,
el cual es hecho sonar durante el mes previo a la celebración , y en las dos
mañanas de Rosh Hashaná
El Rabi Saadia Gaón enumera
10 motivos para este precepto, entre ellos:
a- En este día nosotros
coronamos al Eterno, de la misma manera que se proclama a los reyes: se hace
sonar ante ellos los shofarot para que se escuche en todos los lugares el
comienzo de sus reinados. Y así dijo el rey David: "Con trompetas y el son de la corneta aclamad al Rey, el
Eterno" (Salmos 98:6).
b- La voz del shofar nos
recuerda la revelación del Sinai, la cual estaba acompañada "El sonido del shofar era muy
fuerte" y en ese lugar el pueblo de Israel declaró: "Haremos y escucharemos".
c- El son del shofar nos
recuerda la reunión de la diáspora que tanto anhelamos en el Estado de Israel.
d- El shofar está hecho de
cuerno de carnero para recordarnos cuando Abraham aceptaba ofrendar a su hijo
amado Iztjak pero que luego, por supuesto, solo resultó ser una prueba de su
fe. En su lugar ofreció en agradecimiento, un carnero que se encontraba cercano
a ellos.
e- El Shofar nos llama con su poderoso sonido para vibrar en ese
día y poder comenzar nuestro autobalance y reflexión sobre nuestros actos y
nuestros futuros proyectos para el año entrante.
Durante Rosh Hashaná se
debe escuchar 100 toques de shofar.
El día de Iom Kipur,
el día del arrepentimiento y del perdón, es el día más sagrado del año hebreo.
En dicho día cada uno pronuncia numerosas plegarias en las Sinagogas,
pidiendoLe a Dios, la absolución de las transgresiones y ser rubricado en el
libro de la Vida. Es un día en el cual hay restricciones corporales (ayuno, no
utilización de perfumes ni calzado de cuero, entre otras).
Desde la Guematria
(estudio de las Fuentes a través de sus letras y números), la palabra Jet
(error involuntario) suma el número 18, al igual que la palabra “vida”, Jaim,
por lo cual nos enseña que los errores que son involuntarios son parte de la
vida de todo ser humano, y que uno debe tomar conciencia de ello para no cometerlos
nuevamente.
De
todos modos queda muy claro que las transgresiones terrenales no son perdonadas
“automáticamente”, aún habiendo ayunado y rezado, sino que deberán ser
reparadas ante aquellos a quienes se les infligió algún daño u omisión. Como
está dicho: “De todos las transgresiones inferidos contra Dios serán
perdonados en el Día del Perdón; los que fueron contra el prójimo no serán
perdonados hasta que no lo consiente el prójimo” (Tratado de Yomá, 8:9, Talmud
Babilónico)
El
saludo tradicional es deseando tener un buen comienzo de año y que seamos
inscriptos y rubricados en el libro de la vida plena.


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