jueves, 29 de noviembre de 2018

Celebración del 60 Aniversario de la Confraternidad Judeo Cristiana del Uruguay







Han transcurrido varios días y todavía no se han apagado los ecos de los inolvidables momentos vividos en Montevideo, celebrando junto a nuestros queridos hermanos Uruguayos el Aniversario de los Sesenta Años de la Confraternidad Judeo Cristiana del Uruguay.
Delegados de nuestro País, Brasil y Chile asistieron a la reunión y participaron en el desarrollo del programa.
La sesión de apertura estuvo a cargo de los co presidentes Rabí Daniel Dolinsky, Pastor Jerónimo Granados
y Monseñor Arturo Fajardo. Las sesiones de trabajo, incluyeron presentaciones de alto nivel y se enmarcaron bajo el lema de analizar los desafíos presentados en la visión hacia el futuro del trabajo que realizan las Confraternidades en América Latina. El encuentro nos hizo retroceder en el tiempo y recordar con profundo respeto y admiración a aquellos pioneros del diálogo entre Judíos y Cristianos que dieron lugar muchos años más tarde al comienzo del Diálogo Interreligioso. Fueron días exquisitos en los que tuvimos oportunidad de compartir, aprender, dialogar y estrechar aún más los lazos que nos unen a los Orientales.Sesenta años en la historia de la humanidad, es muy poco tiempo, pero en la vida  de nuestras naciones y en la vida de cada uno de nosotros, ese tiempo adquiere una condición diferente. Desde el comienzo se fue esparciendo la semilla que hoy ha germinado de una manera enorme, grande, gozosa, inesperada. Hemos aprendido a convivir, hemos aprendido a dialogar, hemos aprendido a que ese diálogo debe ser sincero y profundo y debe llevarnos, de ser así, a las resoluciones pacíficas de conflictos, porque hemos hecho nuestra,  la sacralidad de la persona humana. Hemos aprendido a respetarnos en la alteridad de cada uno.
Este invalorable encuentro y celebración,  nos compromete a seguir  creciendo en el camino que nuestros antecesores  comenzaron, porque hoy la humanidad nos convoca, nos interpela desde el corazón mismo del hombre, con una intensidad  clara y plena, abierto a comprender a todos, incluso en nuestras diferencias. Tenemos la convicción que juntos debemos seguir  adelante,  abriéndonos en racimos y hojas verdes, signo de la una naturaleza que crece. En Montevideo aprendimos que si nos sentimos profundamente convencidos que somos hermanos unos con otros, tendremos la posibilidad de hacer frente al accionar de quienes trabajan desde la sombra y  a veces en forma capciosa, bajo el mismísimo foco de la opinión pública, produciendo actos de salvajismo que generan odio y violencia entre todos. De este modo, nos acercamos sin dudas a la hermosa relación del “Tu y Yo” del que nos habla Martin Buber. Gracias una vez más por recibirnos hermanos Uruguayos e invitarnos a compartir un momento de alegría, celebración,  paz y  concordia unidos por nuestro pasado pero  siguiendo juntos el camino hacia el futuro relacionándonos  desde el AMOR con mayúscula entre los seres humanos. 

Martha de Antueno
 

No hay comentarios: