Ciudad
del Vaticano (AICA)
“Por primera vez una delegación de la Conferencia de Rabinos
Europeos, que preside el rabino Pinchas Goldschmidt, se encontraron
en el Vaticano con el Obispo de Roma.
El papa Francisco, que
los recibió esta mañana manifestó su alegría por este
acontecimiento y, al mismo tiempo, les dio el pésame, que hizo
extensivo a la comunidad judía de Roma, por la muerte, ayer domingo
19 de abril, del ex gran Rabino de Roma, Elio Toaff, “hombre de paz
y diálogo” que dio la bienvenida el papa san Juan Pablo II en su
histórica visita a la Gran Sinagoga de Roma en abril de 1986. Por
ese motivo, el actual rabino jefe de Roma, Riccardo Di Segni, no
estuvo presente en el encuentro.
En el discurso que dirigió
a la delegación, el Papa subrayó que el diálogo entre la Iglesia
católica y las Comunidades Judías continua su curso desde hace
medio siglo y que el 28 de octubre se celebrará el quincuagésimo
aniversario de la Declaración Conciliar “Nostra Aetate” que
sigue siendo el punto de referencia de todo esfuerzo en esa
dirección.
“Con gratitud al Señor -dijo- pensamos en
estos años alegrándonos por los progresos conseguidos y por la
amistad que, mientras tanto, ha ido creciendo entre nosotros”.
“Hoy, en Europa -prosiguió- es cada vez más importante
resaltar la dimensión espiritual y religiosa de la vida humana. En
una sociedad cada vez más marcada por el secularismo y amenazada por
el ateísmo, se corre el riesgo de vivir como si Dios no existiera.
El hombre siente a menudo la tentación de tomar el lugar de Dios, de
considerarse el criterio de todo, de pensar que puede controlar todo,
de sentirse autorizado a usar todo lo que le rodea según su
arbitrio.
En cambio, es muy importante recordar que nuestra
vida es un don de Dios, y que a Él debemos confiarnos y dirigirnos
siempre. Judíos y cristianos tienen el don y la responsabilidad de
contribuir a mantener vivo el sentido religioso de la humanidad de
hoy y de nuestra sociedad, dando testimonio de la santidad de Dios y
de la vida humana: Dios es santo y sagrada e inviolable es la vida
que nos ha dado”.
Francisco manifestó su preocupación por
las tendencias antisemitas y algunos actos de odio y violencia en la
Europa actual y afirmó que “todo cristiano debe deplorar
firmemente cualquier forma de antisemitismo, expresando su
solidaridad con el pueblo judío”.
También recordó que
hace poco se conmemoró el 70 aniversario de la liberación del campo
de concentración de Auschwitz, “donde se consumó la gran tragedia
de la Shoah. La memoria de lo sucedido, en el corazón de Europa
-afirmó- debe ser una advertencia a las generaciones presentes y
futuras. Igualmente hay que condenar, en cualquier otro lugar, las
manifestaciones de odio y de violencia contra los cristianos y contra
los fieles de otras religiones”.
“Queridos amigos
-concluyó- Les doy las gracias de todo corazón por esta visita, muy
significativa. Les deseo lo mejor para sus comunidades, asegurando mi
cercanía y mi oración. Y, por favor, no se olviden de rezar por mí.
¡Shalom Alechem!”.+

No hay comentarios:
Publicar un comentario