18
de Julio de 1994-18 de Julio de 2014
Veinte
años...
Daniel
Levín
Veinte años mirando a los costados, hacia arriba, hacia abajo,
Con miradas perdidas, distraídas, indiferentes
Con palabras cruzadas, avances y retrocesos
Con silencios profundos y eternos...
Veinte años que equivalen a doscientos cuarenta meses
Siete mil trescientos días,
Ciento setenta y cinco mil doscientos horas...
¿Acaso "solo" perecieron 85 seres humanos?
¿Alguien podría meramente "reducirlo" a ese número?
O bien podríamos pensar en cientos de humanos... que los amaban profundamente,
A miles de humanos que fueron sacudidos por el estruendo del terror eterno... y que aún nos sigue sacudiendo
¿Cómo expresar en meras palabras aquello que se silencia incesantemente?
"...veAsíta hatov vehaiashar veEinei Ad-nai..."; "Harás el bien y lo recto ante la Presencia Divina"...
Sin embargo, muchos también pregonan la memoria, transmiten y vivifican el recuerdo, se comprometen para que nuestras generaciones no caigan en la apatía y el llegar a pensar "a mí no me incumbe".
Decididamente los atentados no discriminan ni son exclusividad de alguna parte de la sociedad... Los atentados trascienden a las personas mismas, buscando la parálisis del pensamiento y de las acciones que conduzcan a la verdad. Borran las diferencias destruyendo vidas, oscurecen la historia de nuestros pueblos.
El deseo sincero y profundo es que podamos llevar a cabo lo que nuestros Sabios han proclamado en las Fuentes:
"Rabi Shimón ben Gamilel decía: El mundo se sostiene por tres cosas: La verdad, la justicia y la paz". Avot 1:18, Talmud Babilónico
Veinte años mirando a los costados, hacia arriba, hacia abajo,
Con miradas perdidas, distraídas, indiferentes
Con palabras cruzadas, avances y retrocesos
Con silencios profundos y eternos...
Veinte años que equivalen a doscientos cuarenta meses
Siete mil trescientos días,
Ciento setenta y cinco mil doscientos horas...
¿Acaso "solo" perecieron 85 seres humanos?
¿Alguien podría meramente "reducirlo" a ese número?
O bien podríamos pensar en cientos de humanos... que los amaban profundamente,
A miles de humanos que fueron sacudidos por el estruendo del terror eterno... y que aún nos sigue sacudiendo
¿Cómo expresar en meras palabras aquello que se silencia incesantemente?
"...veAsíta hatov vehaiashar veEinei Ad-nai..."; "Harás el bien y lo recto ante la Presencia Divina"...
Sin embargo, muchos también pregonan la memoria, transmiten y vivifican el recuerdo, se comprometen para que nuestras generaciones no caigan en la apatía y el llegar a pensar "a mí no me incumbe".
Decididamente los atentados no discriminan ni son exclusividad de alguna parte de la sociedad... Los atentados trascienden a las personas mismas, buscando la parálisis del pensamiento y de las acciones que conduzcan a la verdad. Borran las diferencias destruyendo vidas, oscurecen la historia de nuestros pueblos.
El deseo sincero y profundo es que podamos llevar a cabo lo que nuestros Sabios han proclamado en las Fuentes:
"Rabi Shimón ben Gamilel decía: El mundo se sostiene por tres cosas: La verdad, la justicia y la paz". Avot 1:18, Talmud Babilónico

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