Mientras la Comunidad
Judía de Halle, reunidos en el Templo, detenían su marcha frenética para
dedicarse a la reflexión y “al balance del alma” en el día más Santo del
Calendario Hebreo, una persona joven,
disparó su arma contra el edificio, truncando la vida de dos personas e
hiriendo a otras dos.
El vandálico episodio se suma a
otros hechos similares que están ocurriendo en el mundo, siendo cada uno de
nosotros, testigos presenciales o no de actos de antisemitismo que no hacen
otra cosa que contribuir con violencia, a la libertad personal de cada ser humano, de expresar libremente su culto y vivir en
plenitud su propia historia.
Si en 1945, el mundo permaneció
callado e indiferente, salvo raras excepciones, hoy ante los horrores que
regresan a desestabilizar a quienes luchamos denodadamente por la Paz entre las
Naciones y los Pueblos, tenemos el firme deber de hacer oír nuestra voz y
nuestro clamor de repudio, ante esta
violencia que no cesa.
Al alejar a Dios de nuestras
vidas, alejamos también una realidad de convivencia más fraterna y humana.
También nosotros nos debemos “un balance del alma”, saber que hicimos mal o que
no hicimos. Del Iom Kipur se sale con la sensación de liberación del peso de
pasados pecados, pero también con la responsabilidad de “corregir al mundo…con
el reino del Todopoderoso”
Tenemos la misión de seguir
trabajando por un futuro mejor para seguir el camino de la historia que nos hemos
fijado.
Martha de Antueno
Presidente
Vice Presidente
María Grandoli
Secretaria Ejecutiva y CD

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