En la huella del mensaje
para esta cuaresma del papa Benedicto y simplemente añadiendo uno que otro
particular, nos invitamos a recorrer el camino cuaresmal como un tiempo propicio
para revisarnos en nuestro modo de encaminarnos en la vida y en la
historia.
La relación de esta tres
clásicas virtudes, llamadas teologales, nos pueden ayudar. Ellas son como el
lugar donde don (de Dios) y respuesta (humana) cobran cuerpo, forma, en nuestra
historia.
La fe está a la base de nuestra configuración
cristiana (la convicción «que Dios nos ama»), pero su fuerza se verifica en la
medida que es capaz de sostener una vida animada por la primacía del amor (la realización a través de «amar a Dios y al
prójimo» como un único y solo amor), el que a su vez debe ser capaz de animar
una perspectiva de esperanza en el
andar histórico (el horizonte utópico de que «sólo el amor cuenta hasta el final
y en el final).
Hacer creíble nuestro amor y que ello sea
fuente de esperanza, es sin duda el contenido
de nuestra buena nueva, y ello es evangelización. Las debilidades y fracasos,
personales y estructurales, no deberían impedirnos renovar ese movimiento
liberador en nuestras vidas. Al contrario, somos personas que nos vamos haciendo
en el andar de la historia, aprendiendo de las debilidades y descubriendo
fortalezas en nuestras experiencias de caídas.
La cuaresma es tiempo de
aprendizaje, desde todos nuestros ‘no haber podido amar lo mejor y más
hondamente posible’ a través de cada gesto, de cada opción y habernos encontrado
enredados/as en actitudes y acciones que nos alejaban de toda credibilidad.
Así las cosas, aprovechemos este tiempo. Que la Palabra de Dios y la experiencia de vida, nos
ayuden, con humildad y audacia, a dar los pasos que sean necesarios en orden a una vida más
humana, más creíble desde el empeño de un
amor que abra a una esperanza comprometida por la
vida.
Cuaresma camino hacia la
Pascua,
orientados por la Palabra de
vida
animados por el Espíritu
liberador.
Cuaresma espacio de
liberación,
de toda traición personal y
estructural
para realizarnos en
fraternidad.
Cuaresma tiempo para
aprender,
cómo hacer creíble el
amor
y abrir horizontes de
esperanza.
en cada
celebración
en toda
realización
desde su
dinámica
por su fuerza
a renovarnos
a liberarnos
sin más…
Amén
P.Tony Fidalgo,CSsR
Roma,
Italia


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