miércoles, 19 de diciembre de 2018

NAVIDAD



Kitty Palma de Terán

“Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” Jn 1,14

El amor de Dios ha descendido sobre la humanidad. ¿Podemos percibirlo?
En los días previos a la Navidad pensamos en un sin fin de sustantivos: paz, esperanza, amor, solidaridad, atención, contención, escucha, regalo, comida, reunión, familia……y tantos otros más que vienen golpeando nuestro corazón apurado.
Nuestro corazón está apurado por los sustantivos, pero….que pasaría si pudiéramos transformar esos sustantivos en verbos?
Qué pasaría si en vez de pensar en la Paz intentáramos ser instrumentos de unidad entre los que tenemos cerca, entre los que sabemos que están lejos, entre los que piensan de una manera diferente?
Qué pasaría si en lugar del abatimiento que tenemos por muchas situaciones cotidianas eleváramos esperanzados una oración de acción de gracias simplemente por estar vivos?
Qué pasaría si en vez de pensar románticamente en el amor, nos decidiéramos a ponernos en el riesgo de amar?
Qué pasaría si pensando en la solidaridad tuviéramos gestos concretos y atendiéramos, abrazáramos y escucháramos a los que lo necesitan de verdad?
Qué pasaría si en lugar de pensar en regalos pudiéramos regalarnos a nosotros mismos y servir como Jesús lo hizo con nosotros?

Dios cumple sus promesas y así será alimento porque se da de comer, será asamblea porque nos reunirá en familia, será familiar porque es cercano, porque siempre está presente, porque no pregunta, simplemente llega, abraza, celebra, renueva y plenifica nuestra esperanza.
Así es la Navidad, un tiempo de plenitud, de gozo y alegría, un tiempo de cercanía y sensibilidad
Así es la Navidad, un tiempo para saborear la ternura infinita de Dios.

No hay comentarios: