Para nuestra fe cristiana
celebrar la Pascua es, fundamentalmente, celebrar la Resurrección de
Jesucristo.
Cristo es la unión profunda y
eterna entre lo divino y lo humano, de modo que al contemplar a Cristo nos
vemos, de algún modo, a nosotros mismos unidos a Dios, o, mejor dicho, a él que
se une a nosotros. Y la pasión de Cristo es también nuestra pasión pero unida a
él. O él que se une a nuestra pasión. Y así, la resurrección de Cristo es su
victoria sobre la muerte pero también es la nuestra.
De modo que celebrar la Pascua es
celebrar unidos a Cristo el triunfo de la vida, la esperanza y el amor sobre la
muerte, el sinsentido y el egoísmo.
En un mundo donde hay tanto de
violencia, muerte, sufrimiento e injusticias creemos que la última palabra la
tiene la vida, la amistad, el amor, la esperanza. De esta manera la fe en la
Pascua y su celebración se transforman en impulso para trabajar por lo que
creemos que es lo más hondo y definitivo de lo humano, la vida, el encuentro
entre los hombres, la paz, la justicia.
Y Dios nos acompaña siempre en el camino, dándosenos pero también invitándonos
a ser protagonistas en esta historia que es suya pero también nuestra.
Les deseo a todos una feliz
Pascua!

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