Nuestro
querido hermano, Rabino Shmuel Szteinhendler, nos hace llegar
desde Chile, su mensaje de Jánuka. Nos unimos a través de sus
palabras a toda América Latina y demás personas amigas del ICCJ y
saludamos con enorme cariño y afecto a quienes nos han acompañado
en el camino del Diálogo Interreligioso durante 2014.
COMISIÓN
DIRECTIVA
Mensaje
del Rabino para Januká 5775
Deseándoles
con mucho afecto Jag Urim Sameaj
Rabino
Shmuel Szteinhendler
“Januká
es la festividad judía que celebra la libertad religiosa y la
libertad como tal. Hay quienes han comentado –cínicamente – que
la popularidad que ha adquirido Januká es el intento judío de
copiar la observancia de la Navidad. Pero no hay nada cierto en ese
comentario porque con tan solo descubrir y re-descubrir cada año el
poder del mensaje de Januká descubriremos un mensaje central para
nuestra tradición y que –sin lugar a dudas- es un mensaje que
desesperadamente necesita nuestro mundo hoy.
En el año
169 a.e.c. Antioco epifanes, rey de Siria, destruyó la ciudad de
Jerusalem masacrando miles de judíos y desacralizando el santuario
central del judaísmo: el Gran Templo de Jerusalem. Liderados por
Yehuda Macabeo los israelitas gradualmente fueron reaccionando contra
Antioco y el 25 de Kisles los Macabeos retomaron la ciudad de
Jerusalem re-dedicando el Gran Templo al servicio de la liturgia
judía. Justamente la palabra Januká significa literalmente
“dedicación”.
La
costumbre de celebrar los ocho días de Januká proviene de la
creencia que la pequeña cantidad de aceite puro que encontraron en
el Templo para volver a encender la Menorah se mantuvo encendida
durante ocho días permitiendo así que se pudiera producir aceite
puro nuevo para continuar con la observancia de mantener encendida la
Menorah permanentemente. Ya sea que creamos literalmente en el
milagro del alto octanaje del aceite, en un nivel espiritual Januká
es acerca de un milagro mucho más grande. Januká
es el milagro de la fe conquistando el temor, de un pocos venciendo a
unos muchos, de la libertad derrotando a la opresión.
Celebramos
éste año Januká pocos días después de celebrar el Día
Internacional de los Derechos Humanos (1º de diciembre) fecha que
fue instituida por las Naciones Unidas en 1948 cuando ratificaron la
Declaración Universal de los Derechos Humanos en su Asamblea
General.
En la
Declaración Universal de los Derechos Humanos hay principios que son
esenciales para la democracia: el derecho a la vida, a la libertad y
a la seguridad de cada persona, trato justo e igualdad ante la ley,
protección contra la crueldad y/o cualquier forma de degradación,
libertad de pensamiento, libertad de conciencia y libertad de
práctica religiosa.
Estos
principios también son fundamentales en el judaísmo. Bereshit 1:27
articula el principio que todo ser humano ha sido creado a imagen y
semejanza de Dios (tzelem Elohim). Tzelem Elohim es la enseñanza más
radical en la Torá. Si internalizamos el mensaje en nuestra propia
conducta diaria y si nos esforzamos y empeñamos para que la sociedad
humana y las naciones se apeguen y rijan según él estaremos,
entonces, encaminándonos hacia la era mesiánica. Pero,
¡ estamos lejos aún de ese lugar!
En
violación de esas enseñanzas de la Torá permanecemos indiferentes
ante los actos genocidas en África, los actos genocidas de ISIS y
sus seguidores, la continua opresión que aún es palpable en varios
países. Permanecemos indiferentes ignorando las masivas violaciones
de los derechos humanos en diversos países del mundo y asistimos
atónitos al silencio de países que en pos de preservar agendas de
beneficio económico prefieren “no ver” esas violaciones.
En la
historia de Januká los Macabeos pelearon por libertad, por el
derecho de practicar libremente sus creencias religiosas, por la
dignidad de la libertad humana. ¿Quiénes son los Macabeos que hoy
en día se alzan a favor de los derechos humanos en nuestro mundo y
nuestra sociedad?
Hace
pocos días recordábamos a Nelson Mandela. Nelson Mandela fue un
Macabeo por ayudaar a Sud África a emerger de una historia de
apartheid. Él aseguró que su sociedad sería gobernada por el
perdón y la reconciliación y no por la venganza por lo ocurrido en
el pasado.
El Dalai
Lama es un Macabeo por representar una pacífica resistencia a la
ocupación China de su nativo Tibet y se ha ido transformando en un
emisario de la paz para el mundo.
El
recordado Dr. Martin Luther King Jr. era una Macabeo al ayudar a su
país a enfrentar su racismo mostrando una nueva senda para una mejor
sociedad americana que hoy vuelve a ser desafiada con temas
similares.
El
espíritu macabeo reclama que alcemos nuestra voz censurando toda
clase de discriminación, persecución, tortura y privación del
libre derecho de vivir la experiencia religiosa. Januká es un
llamado a defender la esencia misma del valor y sentido de la
democracia.
Januká
coincide en el hemisferio norte con el solsticio de invierno mientras
que en nuestra región son los días más luminosos y extensos. En el
caso del invierno es el tiempo más oscuro del año y es en la
oscuridad donde estamos convocados y mandatados traer luz, tal vez
sea nuestra oportunidad- estando en la región done hay días más
largos con más luz – empeñarnos en proyectar y difundir esa luz
que es tan necesaria para nuestro mundo y nuestra sociedad.
Vivimos
en un tiempo de oscuridad, en un mundo amenazado por la guerra, el
prejuicio, epidemias y enfermedades, injusticia racial…debemos
traer más luz. Cada
día necesitamos más luz, igual que en Januká. Para
traer luz necesitamos convertirnos en Macabeos: gente de fe que cree
que la libertad merece que luchemos por ella, que la dignidad humana
merece que luchemos por su implantación y práctica y que la
justicia merece que luchemos porque sea la práctica de una sociedad
humana digna.
¡Encendamos
la luz! ¡ILuminemos el milagro que espera ser anunciado!”

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