El Pbro. Tony Fidalgo, nos escribe desde Roma enviándonos su mensaje acerca de la próxima festividad cristiana, Pentecostés:
¿Será posible sumarnos a esta corriente del Espíritu? ¿Nos permitiremos la experiencia de una renovada vida centrados en la paz, primera y última, del Dios de la vida? ¿Quién de nosotros/as no anhela que los rumbos de nuestra historia sean más fieles a los buenos frutos del Espíritu? Pues bien, intuimos, desde ya, una respuesta positiva, que nos lleva sin más vueltas a dejarnos ganar, como comunidad de los seguidores/as del Dios de la Vida, por esa energía victoriosa que nos permitirá emprender la simple y ardua tarea de soplar la vida nueva, de insuflar el compromiso por la vida sin retaceos en cada momento y circunstancia de nuestra cotidiana existencia. ¡Basta de los soplidos quejosos y las infladas palabras huecas de discursos altisonantes y victimarios que no resuelven el drama de nuestra historia!; esta necesita ser recreada y el Dios de la vida cuenta con nuestras manos y costados abiertos en solidaria empresa con la de su Hijo y la de tantos/as hermanos/as que anhelan hoy más que nunca centrarse en torno a la paz, a la sinfonía armónica de la vida libre y liberada, superando los temores y rencores de una vida diezmada en sus más simples y hondas connotaciones de dignidad. Ese pecado se ha de desterrar o al menos ha de quedar en la evidencia de su más crasa terquedad…
Ven Espíritu de vida nueva, concédenos ser servidores/as
de una historia impregnada de tu paz…
Ven Espíritu de libertad, ayúdanos a encaminarnos
de una historia impregnada de tu paz…
Ven Espíritu de libertad, ayúdanos a encaminarnos
con humildad y audacia hacia nuevos horizontes de vida en comunidad,
más fraternales y serviciales…
Ven Espíritu de santidad, permítenos con tu impulso generar espacios
de sanación y purificación, para que los temores no apaguen la fuerza
de la misión en el aquí y ahora de nuestra historia…
¡Ven Espíritu de Vida vamos por una nueva salida
que apueste por el rescate de la vida!
más fraternales y serviciales…
Ven Espíritu de santidad, permítenos con tu impulso generar espacios
de sanación y purificación, para que los temores no apaguen la fuerza
de la misión en el aquí y ahora de nuestra historia…
¡Ven Espíritu de Vida vamos por una nueva salida
que apueste por el rescate de la vida!
P. Tony Fidalgo


No hay comentarios:
Publicar un comentario