martes, 5 de julio de 2016

Ha partido Elie Wiesel, ZL, Premio Nobel de la Paz, que nos deja un legado único e irremplazable

No hay palabras para expresar la congoja que  sentimos Judíos y Cristianos al enterarnos de su partida. Pero no solo Judíos y Cristianos, la humanidad toda recuerda en estos momentos a ese ser maravilloso y único, que trabajó sin descanso en defensa de los Derechos Humanos y que hizo de ello su opción de vida.

Sus palabras, escritas con inmenso dolor quedarán en nuestros corazones y serán luz  en la vida de cada uno de nosotros, aquellos que hemos comprendido el significado de la Shoá y que, recogiendo su mensaje, seguiremos el camino de trabajar por la Paz y el Diálogo entre los seres humanos. NO a las guerras, NO a los desencuentros, NO a la falta de valores, NO a la explotación del hombre por el hombre, SI a la convivencia pacífica y armoniosa, SI al respeto entre los seres humanos, SI a la vida que clama desde lo  más profundo  de cada ser, porque tenemos que ser capaces de construir un mundo en Paz y armomía, para recuperar nuestra propia esencia y cumplir con el inmenso regalo que el Creador nos hizo. Elie Wiesel, ZL, nos lo recuerda expresando:  "Jamás olvidaré esa noche, esa primera noche en el campo de concentración que hizo de mi vida una sola larga noche bajo siete cerrojos", escribió Wiesel. "Jamás olvidaré esa humareda. Jamás olvidaré las caritas de los chicos que vi convertirse en volutas de humo bajo un silencioso cielo azul. Jamás olvidaré las llamas que consumieron para siempre mi fe. Jamás olvidaré ese silencio nocturno que me quitó para siempre las ganas de vivir. Jamás olvidaré esos instantes que asesinaron a mi Dios y mi alma, y convirtieron en polvo mis sueños. Jamás lo olvidaré, aunque me condenaran a vivir tanto como Dios. Jamás."

Martha de Antueno
Presidente

CAJC

No hay comentarios: