miércoles, 23 de marzo de 2016

FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN PARA TODA LA CRISTIANDAD!




De la liturgia de Vigilia Pascual de Resurrección (Sabado Santo)

“Regocíjese la “turba angélica” de los cielos; celébrense con gozo los misterios divinos; y por la victoria de tan gran Rey, resuene la trompeta sagrada.  Alégrese también la tierra, radiante con tan magnífico resplandor; e iluminada  con el esplendor del Rey eterno, comprenda que todo el orbe se ha visto libre de la oscuridad que lo envolvía”.

Ciertamente es justo y digno dedicar todo el afecto del corazón y el sonido de la voz para alabar al Dios invisible Padre Todopoderoso y a su Unigénito Hijo Jesucristo.  El cual pagó por nosotros al Padre Eterno la deuda de Adán y con su preciosa sangre  borró la sentencia  del primer  pecado.-  Henos, pues, ya llegados a las fiestas de la Pascua, en que es inmolado aquel verdadero Cordero, con cuya sangre  son consagradas las puertas  de los fieles.-  

“Esta es la noche  aquella en que, después de haber Tu sacado de Egipto a los hijos de Israel, nuestros padres, los hiciste pasar el mar Rojo sin mojarse.-  Si, esta es la noche que disipó las tinieblas  de los pecados con el resplandor de una columna de fuego.- Esta es la noche, que hoy, por todo el mundo, a los que creen en Jesucristo y están libres del pecado , los vuelve a la gracia  y los asocia con los santos.-  Esta es la noche en que, rotas las cadenas de la muerte, subió Jesucristo victorioso de los infiernos. Pues de nada nos serviría haber nacido, si El no nos hubiese redimido.-  ¡Oh admirable dignación la de tu piedad para con nosotros! Oh  inestimable amor de caridad el tuyo, que, para redimir al esclavo, entregaste a tu propio Hijo! ¡Oh pecado ciertamente necesario de Adán, el cual fue borrado con la muerte de Cristo! ¡Oh feliz culpa que mereció tener un tal y tan grande Redentor! ¡Oh noche verdaderamente  venturosa, la única que mereció saber el tiempo y la hora en que Cristo resucitó del sepulcro!.- Esta es aquella noche de la cual está escrito “Y la noche será tan clara como el día” y esto otro “Y la noche  resplandecerá para alumbrarme  en mis delicias”.- La santidad, pues, de esta noche,  ahuyenta los pecados, lava las culpas, devuelve la inocencia a los pecadores y la alegría a los tristes.-  Ahuyenta los odios, prepara la concordia y somete al yugo de Dios a los poderosos”.- 

Gracias Laerte Martinez por el envío!


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