martes, 27 de octubre de 2015

FALLECIO, BEA VITAS, SER ENTRAÑABLE QUE COMENZÓ EL DIALOGO ENTRE JUDÍOS Y CRISTIANOS HACE MÁS DE TREINTA AÑOS Que su memoria sea una Bendición


bea , con minúscula, como te gustaba firmar

Caía la tarde, se ocultaba el sol y en el templo se preparaban para recibir el Shabat.
Tú, Bea querida, entrabas en la Gloria del Señor y en la inmensidad de SU grandeza.

Hace ya tantos años que nos cruzamos por primera vez, que la vida se nos fue entre las manos, sin darnos cuenta. Eras una jovencita, Sergio un chiquillo algo menor, y yo una joven recién casada que recibimos el cariño entrañable de Rubén, Alda y Andrè, en aquel grupo “Encuentro” que nos cobijó  y comenzamos un trabajo tan profundo y maravilloso que se fue acrecentando con el paso de los años.

Tú, amiga querida, te entregaste plenamente a trabajar por la amistad entre judíos y cristianos y nos regalaste a todos los que te conocimos cada una de las virtudes que adornaron tu personita.

Fuiste luz, al menos para mí, con una humildad que asombraba, porque quienes te conocimos,  supimos de tu fortaleza, conocimiento, ternura y entrega que siempre te caracterizaron.

Voy a extrañarte amiga querida por el resto de mi vida.

A Carlos y tus hijos, de los que estabas tan orgullosa,  les queda el recuerdo y  “la vivencia” de una esposa y madre ejemplar.
A mí, tu amiga, me dejaste el don de la palabra “amistad”,  que para ti, fue sagrada hasta el  final de tu camino.

Hasta nuestro reencuentro, entrañable y querida Bea, compañera de senderos que juntas compartimos!


Martha


BEA,

Que su recuerdo sea bendición...
La extrañaremos desde su calidez, esmero, compañerismo, compromiso e integridad de alma...

Dany


Mi recuerdo,

Luego de varios meses de enfermedad, y de la cruel; partió a la casa del Padre de todos, una amiga entrañable, Beatriz Vitas,  Bea.
De esas que siempre estaban dispuestas a colaborar, y en serio; con calidez, esmero, compañerismo, compromiso e integridad.
Recuerdo especialmente, entre muchas otras cosas, el año pasado cuando estando en el Teatro Colon, con un grupo de 25 personas, en ocasión de la Conferencia del ICCJ, y tras una visita guiada, corrí al Templo de Libertad y recurrí a ella para que el grupo tuviera la posibilidad de conocer el primer Templo Judío en Buenos Aires.
En 5 minutos organizo recibirnos, mostrarnos el Museo Judío, visitar la Sinagoga y dos jóvenes explicaron en ingles y español el proceso de inmigración judía en Argentina.
Un lujo.
Así era Bea.
Y ayer fui testigo presencial de un momento unico cuya imagen quedara grabada en mi memoria mucho tiempo; el rezo de un Kadish de Duelo oficiado por el Rabino Simón Moguilevsky y el Rabino Sergio Bergman, en primer lugar y luego el canto de  un Salmo por el Pbro. Fernando Giannetti.
Acontecimientos que tienen que ver con el trabajo impresionante a lo largo de cinco décadas, de cuantos propiciaron el dialogo judeo cristiano en nuestro país, entre otros,  las Hermanas de Nuestra Señora de Sion, que fueron las que me introdujeron en este compromiso que llevo adelante hace muchos años.
Su amigo sacerdote, rezando frente a su ataud,  con la Estrella de David? Impensado.
Esto fue lo que Bea, mi amiga entrañable construyó en su camino de vida y el regalo que me dejó para siempre.

Marita


Para Bea


La recordamos con mucho cariño y gratitud.  Un abrazo a todos los hermanos y hermanas que hoy sentimos tanto su partida! 

Andre




Recuerdos de algunas actividades compartidas con Beatriz

Laerte Martinez y yo, invitamos a Bea y a otro grupo de personas judías a la celebración de una misa en la Capilla Nuestra Señora de la Salud, en ocasión del Tercer Domingo de Adviento.
Celebró esta Eucaristía el Padre Aldo Ranieri.
La idea era mostrar cómo nuestro momento culminante de la liturgia sacramental, tenía la raíz judaica de la cena pascual.
Beatriz asistió de pie como es lógico que lo hiciera, pero al retirarse me dijo que se había sentido llena de paz, que había orado intensamente y que sintió que algo muy grande estuvo sucediendo y que ella lo percibió.
Impactaba de ella el despliegue de una actividad febril por el ritmo que le imponía, siempre haciendo varias cosas a la vez, no perdiendo detalle de ninguna y abarcando en su totalidad la tarea emprendida.
Memoriosa y  entusiasta  por naturaleza , ponía toda su fuerza en llevar a cabo lo que había resuelto, o la tarea que tuviera entre manos, atenta a todo, actuaba sin vacilaciones.


Cristina 

1 comentario:

Graciela Manfrin dijo...

hermosa persona con la que comparti mis años de niñez y adolecencia , nuestra querida flaca requejo no comparti tu obra pero si la admire!!!! todo el consuelo para tu familia .....