lunes, 17 de agosto de 2015

El trágico y doloroso regreso a casa


La lluvia comienza a ceder y el cielo plomizo cae inexorable sobre las superficies anegadas de nuestro  territorio.

Miles de personas evacuadas, comienzan el lento peregrinar hacia sus viviendas, húmedas, frías , mohosas que hasta hace unos días fueron  sus hogares y hoy la desolación solo ha dejado dolor y desconsuelo.

La CAJC,  invita a elevar sus oraciones  a todos los credos,  en solidaridad por aquellos que lo han perdido todo y agradecen a  las organizaciones de la sociedad argentina, que se han unido para mitigar tanto dolor.


Que cada uno de quienes hemos sido ajenos a esta terrible catástrofe, sintamos como propio el dolor de cada hermano sufriente y en la medida de nuestras posibilidades ayudemos de alguna manera, comprometida y firme para superar estos momentos difíciles mediante la Fe y la Esperanza solidadaria. 

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