miércoles, 26 de agosto de 2015

El Camino de Santiago acoge la primera peregrinación interreligiosa de su historia

Publicado en “Caminos Religiosos”- Información para el Diálogo- 24/08/15

“Desde el próximo 30 de agosto y hasta el 6 de septiembre. Más de un centenar de católicos, judíos, budistas, musulmanes, bahá´ís e hindúes recorrerán 107 kilómetros por la paz y la justicia social.

En la cita participarán más de 120 fieles católicos, judíos, budistas, musulmanes, bahá’ís e hindúes, que recorrerán 107 kilómetros por el denominado Camino Francés en tierras leonesas promoviendo la paz y la justicia social.
En la peregrinación “se expondrá a la sociedad que las vidas espirituales son un signo claro de diálogo, convivencia y desarrollo, donde las diferentes religiones no separan, sino que unen”, explican sus promotores en un comunicado.
“El objetivo es superar las fronteras de las distintas confesiones, ayudarse mutuamente en la renovación espiritual, y dar un mensaje de paz y de cambio a un mundo rico y complejo para que las opciones del materialismo tanto espiritual como científico, empresarial, social…, no prevalezcan sobre las opciones más humanas de solidaridad y respeto”, añaden.
“Esta iniciativa nace con vocación de ser un vehículo para la convivencia y profundización espiritual de los fieles de las distintas tradiciones religiosas afincadas en España. En este sentido, no es simplemente un evento, sino que aspira a dar origen a un proceso de encuentro interreligioso”, subrayan desde la organización.
Cada día, tendrán lugar diversas actividades con una temática que se trabajará a lo largo de todo El Camino. Habrá momentos para la celebración, para compartir, para reflexionar, para el ocio, para estar en silencio… Y también se respetaran los tiempos de oración de cada confesión.

Se trata de un proyecto conjunto de la Comisión Ibérica del Diálogo Interreligioso Monástico, la Comunidad Judía Masorti Bet-El, la Casa Turca-Arco Fórum, la Comunidad budista Dag Shang Kagyu, la Comunidad Bahá’í de España, el Foro Abrahán y la Asociación Hindú Veda Dharma.

jueves, 20 de agosto de 2015

A CINCUENTA AÑOS DE LA DECLARACIÓN DE NOSTRA AETATE


La transformación de las relaciones entre católicos y judíos en los últimos 50 años ha tenido tanto éxito que pocos hoy – ni los católicos ni los judíos – saben mucho acerca de Nostra Aetate (“En Nuestro Tiempo“), el documento histórico que inauguró históricos cambios en las relaciones de la Iglesia Católica con otras religiones y cuyo 50 aniversario conmemoramos este año.

Oficialmente titulada Declaración sobre las relaciones de la Iglesia con las religiones no cristianas, Nostra Aetate abrió la puerta a los católicos a lo que es “verdadero y santo” en otras religiones, extendiendo una mano al hinduismo, el budismo y el Islam, así como al judaísmo.

La Sección de la declaración que trata sobre el judaísmo, de 600 palabras – aproximadamente un tercio del documento – rechaza la acusación, durante tanto tiempo lanzada contra el colectivo del pueblo judío, de que los judíos son culpables de matar a Cristo. También prohíbe enseñanzas en las que los judíos son vistos como malditos, condena el antisemitismo, afirma las raíces judías del cristianismo y valida el pacto eterno de Dios con el pueblo judío.

Celebrando “el patrimonio espiritual común a cristianos y judíos”, Nostra Aetate recomienda “la comprensión y el respeto mutuo”, que es el fruto del “diálogo fraterno”.
Así Nostra Aetate invirtió casi dos milenios de la enemistad cristiana hacia los judíos y el judaísmo que habían conducido a la violencia y la muerte, con un pico trágico en el Holocausto. Pero ¿qué ha cambiado después de tantos siglos? ¿Cómo sucedió Nostra Aetate?

Fue una confluencia de eventos y personalidades clave. El Papa Juan XXIII (1958-1963), quien como diplomático del Vaticano estuvo personalmente involucrado en salvar decenas de judíos durante el Holocausto, llevó a la iglesia a un período de auto-reflexión que reveló el grado de culpabilidad cristiana en el genocidio. El Cardenal Agustín Bea, que fue nombrado por el Papa para guiar el proceso, pasó años tratando los complejos y cambiantes matices de la política del Vaticano en la redacción de ese documento extraordinario.

Juan XXIII no vivió para ver el resultado final. Su sucesor, el Papa Pablo VI (1963-1978), promulgó el Nostra Aetate del Concilio Vaticano Segundo el 28 de octubre de 1965.
Dando vida a la teoría, la iglesia emitió directrices y materiales educativos para la aplicación práctica de Nostra Aetate. Comenzando con Juan Pablo II (1978-2005), los papas usaron gestos drásticos para señalar una nueva era. Juan Pablo se convirtió en el primer Papa desde Pedro en visitar una sinagoga. También viajó a Auschwitz y rindió respecto de rodillas. Significativamente, estableció relaciones diplomáticas con Israel, seguido de la primera visita de Estado del Papa al Estado judío.

Su sucesor, el Papa Benedicto XVI (2005-2013), reiteró enérgicamente todos estos mensajes, y el Papa Francisco hoy continúa en esa tradición. Como el primer Papa en entrar en el sacerdocio después de la promulgación de Nostra Aetate, Francisco aplicó las enseñanzas del documento en sus relaciones ejemplares con los judíos mientras se desempeñó como arzobispo de Buenos Aires. Francisco ha hecho de su relación con el pueblo judío una característica central de su pontificado.

Nostra Aetate ha sido liberador para cristianos y judíos. Ha permitido al cristianismo avanzar más allá de su pesada carga del pasado respecto a los judíos y el judaísmo. Y representa para los judíos la posibilidad de que el cristianismo ya no pondrá en peligro su seguridad y bienestar. Para los pensadores religiosos judíos creativos, facilitó la consideración de un papel positivo para el cristianismo en el plan divino.

Aunque no fue el primer intento cristiano de auto-reflexión después del Holocausto, Nostra Aetate se convirtió en el patrón de oro por el cual se miden todos los demás. Las Iglesias protestantes crearon sus propios documentos, la reforma de siglos de antipatía hacia los judíos y el judaísmo. Y conduciendo a activistas judíos al diálogo cristiano-judío formuló una respuesta judía, Dabru Emet [Decid la Verdad]: una declaración judía sobre los cristianos y el cristianismo. El primero de los ocho principios de ese documento es que judíos y cristianos adoran al mismo Dios.
Nostra Aetate ha sido la inspiración para 50 años de trabajo de los cristianos y los judíos. La conversación del liderazgo católico judío ha madurado. Sí, hay desacuerdos de vez en cuando, pero se discuten y resuelven a menudo entre amigos.

Dada la notable normalización de la interacción en el último medio siglo, es comprensible que muchos den tales logros por sentado. Pero en este año jubilar de Nostra Aetate, debemos reconocer y agradecer el valor de los católicos y judíos: a los católicos que se enfrentaron y abordaron el trágico pasado antijudío del cristianismo, y a los judíos que fueron receptivos al cambio cristiano.

Este aniversario de oro es una oportunidad para animar a los católicos, judíos y todos los hombres de buena voluntad a aprender más acerca de Nostra Aetate y educar a otros, mientras celebramos la acción de gracias y agradecemos que vivimos en un mundo post-Nostra Aetate. Rabinos y sacerdotes deben compartir la poderosa concisión de Nostra Aetate con sus comunidades, para que millones puedan conocer y comprender su contenido.

Debemos alimentar este logro. Sólo entonces seguirá dando vida a nuestras valiosas relaciones católico-judías.

Fuente: AJC. Global Jewish Advocacy


Celebrar y profundizar la nueva relación cristiano-judía

Introducción

La Declaración sobre la relación de la Iglesia Católica con las religiones no cristianas del Concilio Vaticano II, Nostra Aetate, de 1965, se considera un documento innovador, revolucionario, transformador, un punto de inflexión. Aunque algunas de sus ideas fueron expresadas anteriormente en algunos textos post-Shoah, Nostra Aetate tuvo un impacto universal incomparable como expresión normativa de la autoridad magisterial de la comunidad cristiana más extensa del mundo. Cincuenta años más tarde, nos regocijamos con la nueva relación entre judíos y cristianos señalada en el nº 4 de Nostra Aetate. Reflexionamos sobre lo que hemos aprendido y sobre los actuales desafíos que enfrentamos. Como personas que sueñan con cosas que antes eran posibilidades inimaginables (Salmo 126,1), abordamos con ansias un futuro lleno de esperanza.

Los progresos realizados


No hace tanto tiempo, prominentes pensadores de ambas comunidades sostenían que no era posible o conveniente que los cristianos y los judíos hablaran entre ellos en un nivel religioso significativo. Siglos de denigración y opresión de los cristianos hacia los judíos habían provocado arraigados mecanismos de sospecha y distancia entre ambas comunidades. Ninguna de las dos creía que tenía mucho que aprender de la otra. 

En la actualidad, esta situación cambió radicalmente en muchos lugares. Importantes comunidades de cristianos han tomado conciencia de que no son los únicos que constituyen el pueblo fiel de Dios. Lograron tener una genuina apreciación de la santidad de la permanente vida de alianza de los judíos con Dios, y abandonaron los programas de conversión que sostenían en el pasado. Del mismo modo, algunos judíos que participan en el maduro diálogo interreligioso han vislumbrado al Santo en conversaciones con interlocutores cristianos. Los cristianos y los judíos hemos comprendido que muchas ideas teológicas surgidas en antiguos contextos de polémica son cada vez más inadecuadas en la actualidad. Hemos aprendido a hablar entre nosotros como amigos y compañeros.

La relación actual

Vivimos ahora una época en la que – ¡por primera vez en la historia! – los judíos y los cristianos pueden trabajar y estudiar juntos de una manera sostenida, enriqueciendo así mutuamente sus vidas de alianza. Sin embargo, esta inédita bendición para las generaciones de hoy implica la responsabilidad de usar bien la oportunidad que nos ha sido dada. Para cumplir este deber, debemos enfrentar juntos los desafíos actuales.
  • Demasiados cristianos y demasiados judíos desconocen el acercamiento que se está produciendo poco a poco entre nosotros. Nos aferramos a los “ghettos mentales” a los que nos hemos acostumbrado. Una educación rigurosa y constante para lograr un verdadero conocimiento de las tradiciones de la otra comunidad es más importante que nunca para garantizar la autocomprensión y la comprensión mutua. Esto es especialmente crucial en la preparación de nuestros futuros líderes, pero también debe llevarse a cabo en las bases. No deberían existir discrepancias, en nuestras respectivas comunidade,s entre lo que declaran nuestros documentos oficiales y las actividades que desarrollamos todos los días: deberían informarse y reflejarse recíprocamente. 
  • Los hábitos de siglos no pueden olvidarse en pocas décadas. Debemos reciclar los reflejos heredados en nuevas formas de actuar. Esto solo puede realizarse a través de interacciones regulares. Por ejemplo, los cristianos que estudian textos rabínicos con guías judíos notan rápidamente que es injusta la vieja caricatura del judaísmo como un legalismo insensible o la idea de que sus antecesores ancestrales, los fariseos, estaban más preocupados por las reglas que por las personas. Del mismo modo, los judíos que exploran las tradiciones de la Iglesia con compañeros cristianos pueden encontrar una espiritualidad inquisitiva y humilde completamente desprovista de la arrogancia y la superioridad que quizá suponían.   
  • La enorme sombra de la Shoah seguirá planteando cuestiones difíciles por muchísimos años más. Los judíos luchan con el terrible legado de ser víctimas y los temores de aniquilamiento. Los cristianos luchan contra la culpa de la larga historia del antisemitismo cristiano. Este desafío se vuelve particularmente agudo cuando se trata de juzgar las acciones de figuras históricas: ¿el hecho de haber estado inmersos en una sociedad antisemita justifica las opiniones personales antisemitas que tuvieron o los actos antisemitas que realizaron? Este sería un argumento peligroso, pues el antisemitismo social sigue estando extendido en la actualidad. Nosotros creemos que solo estando juntos pueden los cristianos y los judíos ayudarse mutuamente a sanar y confrontar en forma eficaz el duro legado de la Shoah.
  • Los intrincados conflictos del Medio Oriente generan tensiones interreligiosas e incluso hostilidad en todo el mundo. A los cristianos todavía les cuesta entender el significado espiritual que tiene para los judíos la Tierra de Israel. Además, el fin del exilio judío de su patria ancestral con el establecimiento de una moderna Nación-Estado plantea desafíos sin precedentes tanto para las perspectivas religiosas de los judíos como para las de los cristianos. Como personas religiosas, creemos que convertir el entendimiento interreligioso mutuo en nuestra prioridad debe guiar todas nuestras conversaciones y acciones en los próximos años. Debemos esforzarnos por ser críticamente conscientes de que nuestras presuposiciones y nuestras respectivas historias pueden entorpecer una empatía y una percepción genuinas.
  • Actualmente, las minorías religiosas de todo el mundo siguen sufriendo maltrato, persecución y violencia. Superar el racismo, la xenofobia, el antisemitismo y la islamofobia debe ser una prioridad fundamental para todos los que están involucrados en el trabajo interreligioso.
En nuestro mundo de globalización, degradación ecológica, crecientes desigualdades entre ricos y pobres y rápidos cambios tecnológicos, el acercamiento cada vez mayor entre judíos y cristianos puede ser un invalorable signo de esperanza para que los más antiguos enemigos y las divisiones más profundas puedan transformarse en solidaridad y renovación.

Seguir avanzando


Al considerar las próximas décadas, somos plenamente conscientes de que como cristianos y judíos estamos embarcados en un viaje sin precedentes que nos ha llevado de la hostilidad a los comienzos de una amistad. Hemos comenzado a interesarnos por el otro, a preocuparnos por el dolor del otro, a regocijarnos en la rica herencia espiritual del otro, y deseamos lo mejor para el otro. El ICCJ y sus organizaciones miembros nacionales de todo el mundo se comprometen a profundizar la nueva relación entre judíos y cristianos, y expandir nuestra cultura del diálogo.  Nos esforzaremos por intensificar la educación y el discurso teológicos en nuestras comunidades.  Nuestro máximo objetivo es ver a Dios en el rostro del otro. Como el encuentro entre Jacob y Esaú tras muchos años de animosidad, debemos ver los valores religiosos en el rostro de nuestros hermanos y hermanas. Entonces todos podremos decir: “Ver tu rostro es como ver el rostro de Dios (Génesis 33,10). 

martes, 18 de agosto de 2015

DIALOGO CIUDADANO CONFRATERNIDAD ARGENTINA JUDEO CRISTIANA


 Estimados,
Los invitamos muy especialmente el lunes próximo, 24 de Agosto a las 20,  a la charla que  ofrecerá el Rabino Sergio Bergman, en el salón de Actos del Colegio Guadalupe.
¡Los esperamos a todos!


lunes, 17 de agosto de 2015

El trágico y doloroso regreso a casa


La lluvia comienza a ceder y el cielo plomizo cae inexorable sobre las superficies anegadas de nuestro  territorio.

Miles de personas evacuadas, comienzan el lento peregrinar hacia sus viviendas, húmedas, frías , mohosas que hasta hace unos días fueron  sus hogares y hoy la desolación solo ha dejado dolor y desconsuelo.

La CAJC,  invita a elevar sus oraciones  a todos los credos,  en solidaridad por aquellos que lo han perdido todo y agradecen a  las organizaciones de la sociedad argentina, que se han unido para mitigar tanto dolor.


Que cada uno de quienes hemos sido ajenos a esta terrible catástrofe, sintamos como propio el dolor de cada hermano sufriente y en la medida de nuestras posibilidades ayudemos de alguna manera, comprometida y firme para superar estos momentos difíciles mediante la Fe y la Esperanza solidadaria. 

Seguimos reflexionando junto a Horacio Varela Roca:



La nota completa está en:

La razón se suele dar a los tontos, a los niños y a los locos. Que son los que la tienen.
"Sufrimos demasiado por lo poco que nos falta y gozamos poco de lo mucho que tenemos" (W.Shakespeare).
Cordialmente,

Horacio Varela Roca.

viernes, 7 de agosto de 2015

ENCUENTRO CON LOS SALMOS


Estimados amigos,

Los invitamos muy especialmente a participar de nuestra próxima actividad, que realizaremos conjuntamente con la Comisión de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso de la Arquidiócesis de Buenos Aires, en la Parroquia Patrocinio de San José, el martes próximo a las 18

Participarán del Encuentro el Pbro. Fernando Giannetti y Mijal Orlian.

Los esperamos a todos!