lunes, 15 de diciembre de 2014

FESTEJANDO JÁNUKA 5775


Nuestro querido hermano, Rabino Shmuel Szteinhendler, nos hace llegar desde Chile, su mensaje de Jánuka. Nos unimos a través de sus palabras a toda América Latina y demás personas amigas del ICCJ y saludamos con enorme cariño y afecto a quienes nos han acompañado en el camino del Diálogo Interreligioso durante 2014.
COMISIÓN DIRECTIVA

Mensaje del Rabino para Januká 5775

Deseándoles con mucho afecto Jag Urim Sameaj
Rabino Shmuel Szteinhendler


Januká es la festividad judía que celebra la libertad religiosa y la libertad como tal. Hay quienes han comentado –cínicamente – que la popularidad que ha adquirido Januká es el intento judío de copiar la observancia de la Navidad. Pero no hay nada cierto en ese comentario porque con tan solo descubrir y re-descubrir cada año el poder del mensaje de Januká descubriremos un mensaje central para nuestra tradición y que –sin lugar a dudas- es un mensaje que desesperadamente necesita nuestro mundo hoy.

En el año 169 a.e.c. Antioco epifanes, rey de Siria, destruyó la ciudad de Jerusalem masacrando miles de judíos y desacralizando el santuario central del judaísmo: el Gran Templo de Jerusalem. Liderados por Yehuda Macabeo los israelitas gradualmente fueron reaccionando contra Antioco y el 25 de Kisles los Macabeos retomaron la ciudad de Jerusalem re-dedicando el Gran Templo al servicio de la liturgia judía. Justamente la palabra Januká significa literalmente “dedicación”.

La costumbre de celebrar los ocho días de Januká proviene de la creencia que la pequeña cantidad de aceite puro que encontraron en el Templo para volver a encender la Menorah se mantuvo encendida durante ocho días permitiendo así que se pudiera producir aceite puro nuevo para continuar con la observancia de mantener encendida la Menorah permanentemente. Ya sea que creamos literalmente en el milagro del alto octanaje del aceite, en un nivel espiritual Januká es acerca de un milagro mucho más grande. Januká es el milagro de la fe conquistando el temor, de un pocos venciendo a unos muchos, de la libertad derrotando a la opresión.

Celebramos éste año Januká pocos días después de celebrar el Día Internacional de los Derechos Humanos (1º de diciembre) fecha que fue instituida por las Naciones Unidas en 1948 cuando ratificaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos en su Asamblea General.

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos hay principios que son esenciales para la democracia: el derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de cada persona, trato justo e igualdad ante la ley, protección contra la crueldad y/o cualquier forma de degradación, libertad de pensamiento, libertad de conciencia y libertad de práctica religiosa.

Estos principios también son fundamentales en el judaísmo. Bereshit 1:27 articula el principio que todo ser humano ha sido creado a imagen y semejanza de Dios (tzelem Elohim). Tzelem Elohim es la enseñanza más radical en la Torá. Si internalizamos el mensaje en nuestra propia conducta diaria y si nos esforzamos y empeñamos para que la sociedad humana y las naciones se apeguen y rijan según él estaremos, entonces, encaminándonos hacia la era mesiánica. Pero, ¡ estamos lejos aún de ese lugar!

En violación de esas enseñanzas de la Torá permanecemos indiferentes ante los actos genocidas en África, los actos genocidas de ISIS y sus seguidores, la continua opresión que aún es palpable en varios países. Permanecemos indiferentes ignorando las masivas violaciones de los derechos humanos en diversos países del mundo y asistimos atónitos al silencio de países que en pos de preservar agendas de beneficio económico prefieren “no ver” esas violaciones.

En la historia de Januká los Macabeos pelearon por libertad, por el derecho de practicar libremente sus creencias religiosas, por la dignidad de la libertad humana. ¿Quiénes son los Macabeos que hoy en día se alzan a favor de los derechos humanos en nuestro mundo y nuestra sociedad?

Hace pocos días recordábamos a Nelson Mandela. Nelson Mandela fue un Macabeo por ayudaar a Sud África a emerger de una historia de apartheid. Él aseguró que su sociedad sería gobernada por el perdón y la reconciliación y no por la venganza por lo ocurrido en el pasado.

El Dalai Lama es un Macabeo por representar una pacífica resistencia a la ocupación China de su nativo Tibet y se ha ido transformando en un emisario de la paz para el mundo.

El recordado Dr. Martin Luther King Jr. era una Macabeo al ayudar a su país a enfrentar su racismo mostrando una nueva senda para una mejor sociedad americana que hoy vuelve a ser desafiada con temas similares.

El espíritu macabeo reclama que alcemos nuestra voz censurando toda clase de discriminación, persecución, tortura y privación del libre derecho de vivir la experiencia religiosa. Januká es un llamado a defender la esencia misma del valor y sentido de la democracia.

Januká coincide en el hemisferio norte con el solsticio de invierno mientras que en nuestra región son los días más luminosos y extensos. En el caso del invierno es el tiempo más oscuro del año y es en la oscuridad donde estamos convocados y mandatados traer luz, tal vez sea nuestra oportunidad- estando en la región done hay días más largos con más luz – empeñarnos en proyectar y difundir esa luz que es tan necesaria para nuestro mundo y nuestra sociedad.

Vivimos en un tiempo de oscuridad, en un mundo amenazado por la guerra, el prejuicio, epidemias y enfermedades, injusticia racial…debemos traer más luz. Cada día necesitamos más luz, igual que en Januká. Para traer luz necesitamos convertirnos en Macabeos: gente de fe que cree que la libertad merece que luchemos por ella, que la dignidad humana merece que luchemos por su implantación y práctica y que la justicia merece que luchemos porque sea la práctica de una sociedad humana digna.

¡Encendamos la luz! ¡ILuminemos el milagro que espera ser anunciado!”


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