viernes, 23 de mayo de 2014

EL DIALOGO INTERRELIGIOSO Y LA NUEVA EVANGELIZACION


Para leer y reflexionar a quienes interese en profundidad el Diálogo entre las Religiones

Enviado por la Hna Marta Bauchwitz,nds, desde París
Traducción Laerte Martínez

Un artículo de Mons. Francois Bousquet, titular de la iglesia “San Luigi dei Francesi” en Roma, publicado en el diario “La Croix”, Paris, el 04-04-2014, invita a una reflección sobre el diálogo interreligioso y la nueva evangelización.- Los problemas son numerosos.- Las preguntas no son fáciles de responder.- Pero plantearlas ya es un paso adelante en la dirección correcta.-

UNA SEÑAL QUE TENDRÁ UN NUEVO ALCANCE

La oposición entre “Dialogo y Anuncio”

El documento publicado en 1991 por la Congregación para la evangelización de los pueblos y el Consejo Pontificio para el dialogo interreligioso desarrollaba la oposición entre “Diálogo y Anuncio”.- Enlazaba ambos términos: el diálogo es inseparable del anuncio de la “alegría del Evangelio”, retomando, hoy, el título de la Exhortación Apostólica del Papa Francisco (Evangelii Gaudium).-

El diálogo: escucha y palabra dirigida

El diálogo como intercambio entre quienes buscan la verdad, es escucha y palabra dirigida simultáneamente.- El anuncio solo puede hacerse, recíprocamente en el diálogo, pues no basta expresarse para que haya comunicación, sino que es necesario aproximarse al otro, dónde y cómo esté, conocerlo y comprender sus mejores valores, ello, si se quiere suscitar una respuesta.-
Pero dónde estamos hoy, a la vista de los cambios que se han dado desde 1991.-

Diálogo interreligioso y nueva evangelización

Decir que la Iglesia se sitúa, actualmente, entre el diálogo interreligioso y una nueva evangelización nos da una nueva perspectiva.- Hay que ser concientes que de aquí en adelante, hay dos interlocutores: aquellos que se reconocen vivir inspirados por una religión y aquellos marcados por una secularización sin demora, agregando que esta dualidad también atraviesa a cada persona.-

Dificultad acrecentada del diálogo
El contexto reciente demuestra que las dificultades del diálogo se han acrecentado, pero que, además, aparecen distorsiones en el anuncio.- La intención de contrarrestar las pseudo-justificaciones religiosas de la violencia, exige un interés profundo por la paz.- Los pliegues de identidad, surgidos a menudo del miedo, en un mundo desarticulado y caótico no ayudan en nada.- Las distorsiones del anuncio se originan en diversas formas de proselitismo y fundamentalismo de cualquier origen, con frecuencia alimentadas por causas económicas. La falta de ética en política, finalmente abre el juego a los conflictos de intereses entre los poderes, y el factor religioso, rápidamente es instrumentalizado por causas excesivamente sacralizadas.-

Numerosos problemas nuevos

Numerosos problemas nuevos deben ser tratados urgentemente desde varios puntos de vista.-
Del lado de las sociedades y de las culturas: el problema de su identidad y de sus indicadores en relación con las incógnitas sobre la libertad de conciencia y los derechos de las minorías. ¿Cómo, una identidad, pude ser, al mismo tiempo, abierta y cerrada, en lugar de demonizar al otro, sacralizando el país, la raza o el poder?
Una reflexión necesaria -con nuevos costos- sobre lo que se ha llamado “desculturación de las religiones”, y el hecho de que algunos movimientos fundamentalistas se presentan como un “producto”, muy simple y válido para cualquier cultura, siendo ignorados por una predicación de la salvación o considerados de manera muy simplista.- Esto trastorna la base de un diálogo, de un anuncio y de una evangelización, que tiene gran cuidado de la inculturación.-
Esto exigiría, también, analizar mas finamente, las cuestiones de la sociedad comprometidas por la diversidad de las formas religiosas: ¿qué tipo de sociedad o de comunidad es inducida? ¿qué requiere la tradición y que promueve la autoridad? ¿hay o no la visión de una continuidad de la historia y de un horizonte de futuro común para la humanidad? Etc?
Por último, en el frente del cristianismo, no se ha terminado de reflexionar sobre qué se quiere decir cuando se habla de “evangelización nueva”.-
¿En los países tradicionalmente cristianos, se pondrá en práctica el hecho que no se puede considerar al cristianismo como una religión “tradicional” en el sentido estricto del término, es decir, una religión de las costumbres, donde las respuestas llegan antes que las preguntas?
¿Y cómo se asegurará que la “Buena Nueva” anunciada, no sea solo “nueva” sino también “buena”, porque los cristianos están llamados a hacerla creíble, porque son una bendición para el mundo?

Los inmensos desafíos del mundo nuevo que se anuncia

En un mundo, a la vez secular y plurireligioso, donde se trata de movilizar los recursos espirituales y de sabiduría que permitan responder a los inmensos desafíos del mundo nuevo que se anuncia, no hay duda que el diálogo interreligioso será una señal que tendrá un nuevo alcance.-

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