jueves, 27 de junio de 2013

Música cristiana para las víctimas del Holocausto

24 de junio de 2013. 00:26h

Álvaro de Juana. 
Auschwitz (polonia)- Histórico y sin precedentes. Ayer, la entrada al campo de concentración de Auschwitz-Birkenau, donde se encuentra la llamada «Puerta de la muerte», acogió una Celebración sinfónico-catequética como homenaje a las víctimas del Holocausto. Organizada por el Camino Neocatecumenal, contó con la presencia de seis cardenales y unos 35 rabinos, además de numerosos obispos y personalidades del mundo hebreo y católico. Entre las autoridades civiles, participó Álvaro Albacete, embajador de España para las relaciones con las comunidades judías. El Papa Francisco envió un mensaje de apoyo en el que expresaba la esperanza de que esta iniciativa «tenga muchos fruto y refuerce los lazos entre cristianos y hebreos». Además, al referirse a la masacre pidió oraciones «para que estos horrores no vuelvan a repetirse». Durante la celebración, la Orquesta Sinfónica del Camino interpretó «El sufrimiento de los inocentes», compuesta por su iniciador y responsable, Kiko Argüello. El acto fue presidido por el cardenal arzobispo de Cracovia, Stanislaw Diwitz, quien animó a cristianos y hebreos a continuar por el camino marcado por Juan Pablo II, del que fue su secretario personal, y continuado después por Benedicto XVI. Por su parte, el rabino David Rosen, responsable de la relación entre el pueblo hebreo y la Santa Sede señaló que esta música lleva a «la comprensión del sufrimiento» y la «reconciliación de los dos pueblos». «Es significativo –añadió– que los cristianos nos tributen este homenaje y entiendan nuestro sufrimiento». A su vez, Argüello explicó que «la espada profetizada por el profeta Ezequiel vino sobre este campo de exterminio» y añadió que «hoy apenas se habla del demonio». «Esto que ha ocurrido aquí –advirtió– se podría repetir de nuevo, porque el demonio existe, no ha muerto». El evento, al que asistieron unas 12.000 personas, y en el que también se hizo referencia a las víctimas inocentes de otros momentos de la historia, ha sido tildado como uno de los acontecimientos más importantes en el acercamiento entre el pueblo hebreo y la Iglesia desde el Vaticano II.

3 comentarios:

Alejandro Butowicz dijo...

El campo de Auschwitz-Birkenau es un permanente recordatorio a lo que nunca debió suceder. Y debe permanecer así, para que judios y cristianos no nos olvidemos de esta monstruosidad.
Los Papas Juan Pablo II y Benedicto XVI visitaron el campo y rezaron por las victimas de este genocidio.
Debemos recordar que hubo colaboracionistas entre polacos y otros europeos, debido al clima antisemita existente en europa especialmente por el libelo antisemita Los protocolos de los sabios de Sion, muchas de cuyas ediciones fueron financiadas por el magnate automovilístico estadounidense Henry Ford. Hubo muchos cristianos que arriesgaron su vida escondiendo o liberando a judios. Es el caso de Angelo Roncalli (Papa Juan XXIII)que intervino para socorrer a miles de judíos de la persecución nazi mientras servía como Delegado Apostólico del Vaticano en Turquía. Irena Sendler que rescató a 2.500 niños judios del guetto de Varsovia, resguardando su identidad para cuando terminara la guerra y fueran devueltos a sus familias. Recordada como El Ángel del Gueto de Varsovia, tenía presentes las palabras de su padre "Ayuda siempre al que se está ahogando,
sin tomar en cuenta su religión o nacionalidad. Ayudar cada día a alguien tiene que ser una necesidad
que salga del corazón". Y así muchos otras familias, conventos y monasterios que los refugiaron. También debemos mencionar el aporte de Oskar Schindler, cuya experiencia fuera llevada a la pantalla cinematografica. Frente al mal no podemos permanecer indiferentes sino actuar según nuestra conciencia.

Alejandro Butowicz dijo...

Hubo quienes no vieron la amenaza nazi y fueron engañados como el pastor Martin Niemöller. A quien su ex-compañero Leo Stein cuenta que tras perguntarle a Niemöller por qué había apoyado al Partido Nazi, Niemöller contestó: Yo también me he hecho esa pregunta. Me lo he preguntado tantas veces como lo he lamentado. Además, es cierto que Hitler me traicionó. Tuve una audiencia con él, como representante de la Iglesia Protestante, justo antes de que fuera Canciller, en 1932. Luego rectificó su posición y fue arrestado e internado en los campos de concentración de Sachsenhausen y de Dachau desde 1938 hasta 1945. Escribió luego el celebre sermón atribuido erroneamente a Bertold Brecht
Cuando los nazis vinieron a llevarse a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,

Cuando vinieron a llevarse a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

Alejandro Butowicz dijo...

Frente a la barbarie fue muy acertado del general Dwight Eisenhower, llamar a los habitantes de la zona, a periodista y hacer filmar la barbaridad que encontró al entrar las tropas aliadas a estos campos. Hoy es un firme argumento contra los negacionistas de la Shoah.

Mi homenaje a los héroes anónimos que arriesgaron su vida por salvar a nuestros hermanos judios. Y para terminar reflexionemos en esta frase:

"No se plantan semillas de comida.
Se plantan semillas de bondades.

Traten de hacer un círculo de bondades,
éstas los rodearán y los harán crecer más y más".

Irena Sendler