miércoles, 19 de diciembre de 2012

Mensaje de Navidad del Pbro. Víctor Manuel Fernández

 
Vino para siempre, para no irse más, para ser parte inseparable de nuestra vida humana. Porque el Hijo de Dios es y será para toda la eternidad, humano.Ya  no  podemos sentirlo ajeno a nuestra vidas. Se expuso tanto a nosotros, se  hizo  uno  más  de  tal  manera,  que lo despreciaban por su origen, lo trataban  de  loco, de hombre de malas juntas, de borracho. Durante treinta años fue uno más del montón, en el pequeño pueblo de Nazaret. Hoy  está  aquí  para  llevarnos de nuevo a la fuente, donde se puede beber agua de vida, paz, amor y esperanza.
Aparentemente débil, ese niño es mi seguridad, mi fuerza, mi roca.
Aparentemente  inútil,  ese niño es lo que más necesito. Acepto que venga a salvarme,
que vuelva a rescatar mi vida y a devolverme el sentido de todo.
¡Feliz Navidad!

Con afecto.
Pbro. Víctor Manuel Fernández
Rector

No hay comentarios: