lunes, 26 de diciembre de 2011

NUESTRA CERCANÍA A NUESTROS HERMANOS CRISTIANOS POR EL DERRAMAMIENTO DE SANGRE PRODUCIDO EN NIGERIA.



En tiempo de Navidad y Jánuca, tiempo de reconciliación, de esperanza, de luz y de paz, nos unimos a las voces que claman a todos los organismos internacionales, a fin que intervengan para detener la matanza terrible que se sigue produciendo en la República Federal de Nigeria, contra nuestros hermanos cristianos. Hoy la fotografía que colocamos conmueven los sentimientos más profundos del ser humano.


Ciudad del Vaticano, 26 Dic. 11 (AICA)
Benedicto XVI pidió orar con intensidad a Dios "para que se detengan las manos de los violentos que siembran muerte y para que en el mundo puedan reinar la justicia y la paz”. Tras los cinco atentados, en Nigeria, contra templos católicos mientras que se celebraban las misas de Navidad, en los que murieron más de 40 personas, el Santo Padre lamentó que “nuestra tierra continúe siendo teñida de sangre.

El Papa recibió con profunda tristeza –informa Radio Vaticana-, la noticia de estos atentados en Nigeria, que volvieron a provocar también este año luto y dolor. Además de asegurar su afecto y cercanía a la comunidad cristiana y a todos los afectados por este absurdo ataque, el Santo Padre hace un llamamiento a los componentes de la sociedad para que reencuentren la seguridad y serenidad.

Benedicto XVI repitió que la violencia es un camino que sólo conduce al dolor, a la destrucción y a la muerte; el respeto, la reconciliación y el amor son el camino para alcanzar la paz.

Mensaje del Papa
”La Santa Navidad nos induce a una oración más intensa a Dios para que se detengan las manos de los violentos que siembran muerte y para que en el mundo puedan reinar la justicia y la paz. Pero nuestra tierra continúa siendo teñida de sangre inocente.

Hago un llamamiento para que, con la participación de los distintas componentes sociales, se reencuentre la seguridad y serenidad. En este momento quiero señalar una vez más con intensidad: la violencia es un camino que sólo conduce al dolor, a la destrucción y a la muerte; el respeto, la reconciliación y el amor son el camino para alcanzar la paz”. +

jueves, 22 de diciembre de 2011

Mensaje de Navidad

P. Tony Fidalgo CSsR



«Al principio existía la Palabra... ella contenía vida y esta vida era la luz de hombres y mujeres»… Jesús, es la Palabra de Dios, condición divina, «que se hizo carne», condición humana, y así la vida profética y sabia de Dios «plantó su tienda entre nosotros». Sí, la Palabra de Dios es su Sabiduría haciéndose camino en medio de los vericuetos de nuestra historia humana, para que esta sea más humana siendo más sabia.

Así pues, Navidad es renacer a una nueva forma de ser humanos; es querer conocer a Dios haciéndose hombres y mujeres de Dios, esto es, de comunión sin fronteras, de amor sin más límite que el amor mismo. Se trata de lograr saborear nuestra máxima dignidad de personas humanas llegando a ser hijos e hijas de Dios. Se trata pues, de celebrar la vida a través de la práctica del amor fraternal. Una vida que es para todos porque viene del Dios-de-todos, del Dios-con-nosotros, ese que tendremos que aprehender como de todos sin que nadie se crea su último poseedor. La Palabra del principio es la de todo ‘principio’ que ha de regularnos como seres humanos, es la de ayer, la de hoy y la de siempre, Vida-Amor, porque es una cosa es la otra, de un lado y del revés, nos cueste mucho o poco entender, este gran y bello misterio…

¡Muy Feliz Navidad! si sabes coexistir con los demás como hermanos y hermanas…

¡Muy buen año 2012! si lo sabrás realizar bajo el signo de una alianza universal por la Vida fraternal en todos sus ámbitos (personales, estructurales, ecológicos y cósmicos),
respetándola, cuidándola y compartiéndola…

Januca – La celebración del milagro de la luz.

Por el Rabino Ale Avruj
  



Januca significa “Inauguración”. En la conocida como la “fiesta de las luces”, traemos en el tradicional encendido de la Janukia (candelabro de 8 brazos), el recuerdo y la luz que significó para Israel la reinauguración del Gran Templo de Jerusalén en el siglo segundo antes de la era común.
 
Tras muchos años de opresión bajo el imperio griego, el pueblo judío liderado por los Macabeos, logra expulsar al invasor y llega al Monte del Templo que se encontraba profanado con estatuas de dioses paganos. Con sus manos, sus corazones y sus horas puestas en volver a construir la Casa Sagrada, reinauguran el Beit Hamikdash (Gran Templo de Jerusalén), trayendo una luz de esperanza para la renovación de una vida de dignidad, respeto y paz.
 
Recordamos el milagro. El aceite que encontraron allí al regresar al Templo profanado, aceite especial para encender el fuego eterno del Templo, solo podría haber alcanzado para durar un día. Pero el aceite se multiplicó y el fuego siguió ardiendo durante 8 días hasta que se logró elaborar todo el aceite sagrado necesario.
Es por eso que encendemos velas cada uno de los 8 días de Januca. Cada día una vela más que el anterior. Para seguir sumando luz a un mundo que aún esta oscuro.
Para intentar aclarar un poco más los días.
 
El mensaje de Januca es volver a traer al mundo el secreto que Dios le reveló a Adán y a Eva cuando salieron  del Paraíso: Renovación. Volver a empezar. Reinaugurarse.
Y que el milagro del aceite en verdad es un símbolo: Que aquello que aparentemente está destinado a desaparecer, tiene la capacidad poderosa de multiplicarse en luz y hacerse eterno.
El pueblo de Israel estaba condenado a apagarse y desaparecer junto con su tradición y su legado. El milagro estuvo en las manos de los hombres y mujeres que se propusieron luchar por lo suyo, por su identidad, su casa, su tierra y su dignidad. Y renovarse en luz.
La reinauguración del Templo nos habla al corazón para que sintamos la potencia espiritual de renovar el alma, y transformar nuestro cuerpo en esa Casa sagrada.
La eternidad de un mensaje, de una misión en el mundo, como lo tiene cada alma, es inmortal. Y el milagro que tenemos en nuestras manos es la de reproducirla en luz.
 
Januca que siempre llega en el tiempo de la Navidad cristiana, comparte el mismo mensaje de luz, de renovación, de renacimiento, de esperanza y de fe.
Que tengamos todos, la hermosa bendición de celebrar ene este tiempo de Fiestas, un tiempo para todos los pueblos de más luz, más espiritualidad, más compromiso, más humanidad, y más paz.
 
Jag Hurim Sameaj! – Feliz Fiesta de las luces!

martes, 20 de diciembre de 2011

Navidad

María Grandoli de Hrubisko


María "dio a la luz a su hijo primogénito,lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre" (Lc2, 7).

He aquí el icono de la Navidad: un recién nacido frágil, que las manos de una mujer envuelven con ropas pobres y acuestan en el pesebre.

El hecho más relevante de la historia de la humanidad es, sin duda, el Nacimiento de Dios-Hombre. Tan importante fue este acontecimiento que la historia se divide en “antes” y “después” de Cristo.

Sin embargo, ese hecho fue antecedido por el misterio más grande nuestra fe cristiana: la Encarnación de Dios, es decir, Dios hecho hombre en el seno de la Santísima Virgen María.
En esta noche también nosotros podemos "pasar" a través de su mirada, para reconocer en este Niño el rostro humano de Dios. La noche de Navidad se convierte así, en escuela de fe y vida.

Hoy, porque celebramos la Navidad, los cristianos tenemos que proclamar la dignidad y el inmenso valor de todo hombre.

Para Dios, el hombre es tan importante, que él se ha hecho uno de nosotros. Para Dios, la historia de los hombres es tan importante que él ha formado parte de lo mejor de nuestra historia. Para Dios la condición humana es tan sublime que ha sido posible que esa Palabra, que existía desde el principio y en la que todo ha sido creado, se encarna en el hombre.

Januka, tiempo de luz

Adrián Mirchuk
Comunidad NCI-EmanuEl
Fundacion Judaica



Así como es conocido que en Navidad se acostumbra a encender luces, Januka también es la festividad de las luminarias para la tradición judía.
Esta festividad, nos recuerda un milagro ocurrido en tiempos de la recuperación del Templo De Jerusalén hace mas de dos mil años.
Nos cuenta el relato que al retornar a Jerusalén, los judíos trataron de encender el fuego de la Menora ( candelabro del Templo ) y para eso eran necesarios ciertos elementos destinados únicamente a tal fin.


Dentro del santuario, se encontró una vasija de aceite cuya duración se estimaba en un día y la producción de un nuevo aceite para mantener el fuego, llevaría al menos ocho.
El milagro sucedió, y esta vasija que solo duraría un día, alcanzó para ocho y fue tiempo suficiente para tener un nuevo aceite y mantener la continuidad del fuego encendido.


Podemos verlo simplemente así o entender que el milagro también es otro…


Para que la llama encendida en el aceite que duraría un solo día se logre re encender, se necesitaron varios factores…
Alguien que dejo en algún lugar del templo escondida esa vasija con la esperanza que otra persona la busque y la encienda.


Alguien que tenga la necesidad de encender la llama, y muchos otros que la continuaron desde esos tiempos hasta la actualidad.


Januka nos propone tener esperanza, pero con una actitud activa.
Nuestro trabajo es entender que el milagro no es algo extraordinario que debemos esperar desde las alturas, sino el trabajo amoroso y en conjunto que entre toda la humanidad nos debemos en el día a día para mantener un fuego, una llama, la luz del amor y la paz entre todas las personas.
Que somos responsables por el mundo en el que vivimos y en el que le queremos dejar a nuestros hijos y nietos.


Que en estos tiempos de luminarias, tengamos la capacidad de dar lo mejor que tenemos, y así traer más luz al mundo.


Jag hurim sameaj!
Felices fiestas de las luminarias!

martes, 13 de diciembre de 2011

Esperando Jánuka


Jánuka conmemora la victoria de la resistencia judía ante el ocupante griego que había profanado el Segundo Templo.
Según la Torá (Lev 24, 2-4) una lámpara perpetua debe brillar en el santuario, alimentada por el aceite del olivo virgen.


Leamos y reflexionemos lo escrito por la Rabina Karina Finkilsztein en su profundo y bello mensaje:
"Comienza la luna de Kislev
Tiempo en el que la luz se multiplica,
Tiempo de milagros y bendiciones;
Tiempo de re inaugurar la casa, el santuario.
Tiempo de candelabros que nos invitan a encender la llama oculta y sentir la tibieza en nuestras manos.
Comprometernos a transformar el milagro en obras diarias que traigan luz, a las oscuridades cotidianas".

Rabina Karina Finkielsztein

lunes, 5 de diciembre de 2011

Confraternidades Judeo Cristianas del Uruguay y Argentina

II Encuentro Binacional de Jóvenes


El 13 de noviembre se realizó en la ciudad de Montevideo, Rca. Oriental del Uruguay el II encuentro entre jóvenes de ambos Países. Bajo el lema: "Comprendiendo al otro- Liderando la diversidad religiosa", acompañados por el Dr. Pastor Jerónimo Granados -Decano de ISEDET y Vice Presidente 1º de nuestra institución-, participaron y representaron a nuestro País los estudiantes Luis Alberto Marín, Chihoon Jeong y Rufina Rapp. Se trataron temas de envergadura, desarrollados por integrantes de ambas confraternidades: "Civilización para el Amor"; "Liderazgo en la Sociedad Civil", "Formas Pragmáticas del Diálogo Interreliogioso" y dentro de éste: “¿Cultura, Sub- Cultura, Contracultura?, "Herramientas para la Mediación de Conflictos"- Una forma de ser-.

Participaron el Rabino Ariel Kleiner, Luis Noya, Dr Pastor Armin Ihle; Rafael Winter, Dr Pastor Jerónimo Granados y María Sara Corbelle. La participación de judíos y cristianos permitió reflexionar sobre el rol que juegan los jóvenes líderes para fomentar el diálogo y la comprensión mutua; compromisos y desafíos. Se trabajó el tema de los jóvenes y su protagonismo en la vida no solo comunitaria sino social en la que les toca vivir. Se expresó que el diálogo interreligioso se inscribe en la base de las relaciones cotidianas y no solo en las relaciones institucionales. El diágo interreligioso es un diálogo político profundo, donde hay que dejar sentado su apertura hacia el mensaje bíblico, debiéndose fomentar la mediación de conflictos. La pedagogía del diálogo como herramienta de trabajo en el diálogo interreligioso, fue otro aporte que enriqueció el encuentro.- Si el diálogo interreligioso trata sobe la construcción de la Paz y contribuye a la dignificación humana, se tiene por delante todo un desafío para las jóvenes generaciones. Sin una práctica de la tradición Profética y sin alternativas para lograr una Paz posible, Justicia y una vida digna no se llegará lejos. Es necesario comprometerse y asumir riesgos que indudabalemente conllevan a ser fieles al Evangelio y a la Torá.

jueves, 1 de diciembre de 2011

Comienza el tiempo de Adviento…

Una vez más, la misma llamada de ¡Atención! Porque nos vamos distrayendo y la historia va decayendo.
Una vez más, a todos/as y a cada uno/a se nos insiste ¡a despertar! Porque nos quedamos dormidos y tranquilos, por inercia o impotencia, dejando que las cosas sucedan casi sin nosotros y por ello terminan estando contra nosotros.
Así pues, comienza el tiempo donde la casa común de nuestra humanidad ha de devenir hogar de misterio de misión, por la fuerza de la hondura en la comunión.
Sí se nos invita al advenimiento del simple y gran acontecimiento… no la navidad de hojarasca publicitaria, ni aun el cielo angelical de los olvidos irresponsables, sino al de la Vida-con-nosotros, al advenimiento de esta nuestra historia, la de siempre pero grávida de ser totalmente otra, preñada de deseo de comunión fraterna…

El adviento nos abre a este advenimiento, nos invita pues:
· a la resistencia frente a lo que nos distrae y adormece e insensibiliza alejando nuestros compromisos con la vida;
· a una mayor interioridad para no quedar prisioneros de tanta superficialidad y banalidad, deberíamos dar a luz una cultura de la vida desde lo más hondo, con gestos cercanos a la vida doliente, entristecida y embrutecida;
· a una oración simple pero perseverante que nos de el talante de saber que mientras vamos peregrinos no nos hundimos en el lodo de nuestras crueldades sino que emergemos con lo mejor de nuestras realidades, en relaciones recíprocas de santidades, animarnos a compartir y darnos como don, a hospedarnos los unos a los otros; eso será navidad;
· a blandir la esperanza contra todos los golpes de ruina, traición y usurpación traicionera y violenta de los signos de vida, gestando y pariendo la vida, esa que se gana sólo cuando se la pierde cada día;
· en fin, se nos invita desde la hondura del misterio de la comunión a la humilde y audaz misión de decir, cantar, proclamar que la Vida-con-nosotros está, que no estamos abandonados y por ello no estamos desesperados en esta historia, que por momentos se nos vuelve acuciante y loca.

¡Vamos!, sintamos la voz: ¡Atención! ¡a despertar! ¡a velar!
Que en la noche la Vida se abre paso y la luz nos guía hasta el final sin ocaso…
Muy buen Adviento para todas/os…
cariños y bendiciones

Pbro. Tony Fidalgo,CSsR
desde Roma