jueves, 29 de septiembre de 2011

¿Por qué nos reunimos el próximo jueves 27 de Octubre a las 18,30 en la Basílica San Francisco de Asís, de la Ciudad de Buenos Aires?

Spa. Vol. XLIV. Nr. 179 — OFM Roma Después del Ángelus del 1° de enero de 2011, el Papa anunció su visita a Asís. «Queridos hermanos y hermanas, en el Mensaje para la Jornada de la paz de hoy subrayé que las grandes religiones pueden constituir un importante factor de unidad y de paz para la familia humana, y recordé, al respecto, que en este año 2011 se celebrará el 25° aniversario de la Jornada Mundial de oración por la paz que el Venerable Juan Pablo II convocó en Asís en 1986. Por esto, el próximo mes de octubre, iré como peregrino a la ciudad de san Francisco, invitando a unirse a este camino a los hermanos cristianos de las distintas confesiones, a los representantes de las tradiciones religiosas del mundo e, idealmente, a todos los hombres de buena voluntad, con el fin de recordar aquel gesto histórico querido por mi predecesor y de renovar solemnemente el compromiso de los creyentes de todas las religiones de vivir la propia fe religiosa como servicio a la causa de la paz. Quien está en camino hacia Dios no puede menos de transmitir paz; quien construye paz no puede menos de acercarse a Dios. Os invito a acompañar esta iniciativa desde ahora con vuestras oraciones". Los Ministros generales han enviado a todos los hermanos dos cartas sobre la forma de celebrar el 25° aniversario del Espíritu de Asís. Consulte: /http://www.ofm.org

El material para la celebración del Espíritu de Asís en las diversas lenguas. Para aquellos que quieran celebrar este evento pueden encontrar alguna idea visitando: http://spiritodiassisi.wordpress.com/

PARA IR AGENDANDO



Al cumplirse este año el 25 Aniversario del Encuentro por la Paz -Espíritu de Asís, pedimos a todos nuestros allegados y amigos que vayan agendando la fecha en que se llevará a cabo el mismo.

Organizan:
Orden de Frailes Menores que son -quienes transmiten el verdadero espíritu de Paz y de Concordia-
Confraternidad Argentina Judeo Cristiana
Editorial San Pablo

En su discurso de apertura en la celebración del Espíritu de Asís, hace veinticinco años, Juan Pablo II dijo:


"Hemos escogido esta ciudad de Asís como el lugar para nuestro Día de Oración por la Paz por el especial significado del hombre santo que se venera en este lugar -San Francisco-, conocido y reverenciado por tantos en todo el mundo como un símbolo de Paz, reconciliación y hermandad".


Durante su alocución del Angelus del 1º de enero de 2011, Benedicto XVI anunció:"....el próximo 27 de Octubre iré como peregrino a la ciudad de San Francisco, invitando a mis hermanos en Cristo de diversas confesiones, a los exponentes de las tradiciones religiosas del mundo e, idealmente a todos los hombres de buena voluntad, a que se unan en esta Peregrinación. Su objetivo será conmemorar la histórica acción anhelada por mi predecesor y renovar solemnemente el compromiso de los creyentes de todas las religiones y cosmovisiones a vivir su propia fe religiosa como un servicio a la causa de la Paz"

La cita será: el próximo 27 de Octubre a las 18,30
Lugar: Basílica de San Francisco: Alsina 380 esq. Defensa. CABA

¡Los esperamos con renovada alegría a todos, sin excluir a nadie!

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Nuestra postura ante el atentado sufrido por una persona de la Comunidad Judía


La CAJC repudia enérgicamente el atentado sufrido por una persona religiosa de la Comunidad Judía de la zona de Flores.

Una vez más el salvaje antisemitismo golpea nuevamente a nuestra sociedad, que "debe hacerse cargo" que hechos de esta naturaleza no pueden seguir produciéndose en nuestra ciudad.

En vísperas del año 5772 del calendario hebreo, el religioso sufrió heridas en la cabeza por el impacto de una piedra lanzada por un joven de unos 20 años que lo amenazó a él y a otros miembros de la comunidad con quemarlos “a todos vivos dentro del templo”.

El ataque fue en la puerta del templo de la Comunidad Israelita Ortodoxa, situada en la calle Argerich, entre Bacacay y Bogotá. A pocos días de cumplirse el 25 aniversario de la Oración por la Paz, a la que convocara Juan Pablo II aquel lejano 27 de octubre de 1986 y que recordaremos ese día en la Basílica de San Francisco, un gravísimo hecho vuelve a empañar lo que tantos argentinos deseamos desterrar de este País que nos cobija a todos.

Hacemos un enérgico llamado de seguir trabajando por la Paz, camino difícil si dudas, pero que no puede permanecer ajeno al corazón del hombre. Si deseamos la Paz hay que trabajar por ella en el día a día. Una vez por todas, tenemos que “darnos cuenta” que los hechos de barbarie que siguen produciéndose contra la comunidad Judía, son acciones dirigidas contra todos y cada uno de los argentinos y debemos asumir el compromiso de tal concepción, desde lo más profundo de nuestra mente y nuestros corazones; porque ello implica sentirnos hermanos unos con otros, con nuestras diferencias y similitudes. Solamente si nos sentimos profundamente convencidos que somos verdaderamente hermanos unos con otros, tendremos la posibilidad de hacer frente al accionar de quienes trabajan desde la sombra (y, a veces, en forma capciosa, bajo el mismísimo foco de la opinión pública) para seguir produciendo actos de salvajismo que generan odio y violencia entre grupos diferentes. De cada uno de nosotros dependerá que la comprensión razonable y razonada dé vida a la necesidad de un principio superior de organización social y política, que se extienda a todos los terrenos donde actúe el hombre.

Martha de Antueno
Presidente
Confraternidad Argentina Judeo Cristiana

martes, 27 de septiembre de 2011

Encuentro con los representantes de la comunidad judía en una sala del Reichstag de Berlín (22 de septiembre de 2011)

Intervenciones de Benedicto XVI durante el viaje apostólico a Alemania (22-25 septiembre).



22 de septiembre de 2011
vatican.va
Distinguidos Señores y Señoras:

Estoy sinceramente contento de este encuentro con ustedes, aquí, en Berlín. Agradezco de corazón al Señor Presidente, Dr. Dieter Graumann, sus amables palabras, que también me han hecho reflexionar. Me manifiestan cuánto ha crecido la confianza entre el Pueblo judío y la Iglesia católica, que tienen en común una parte nada desdeñable de sus tradiciones fundamentales, como usted ha subrayado. Al mismo tiempo, todos somos muy conscientes de que una comunión amorosa y comprensiva entre Israel y la Iglesia, en el respeto recíproco de la identidad del otro, debe crecer más todavía y entrar de modo más profundo en el anuncio de la fe.

Durante mi visita a la Sinagoga de Colonia, hace ya seis años, el Rabino Teitelbaum habló de la memoria como una de las columnas necesarias para asentar sobre ella un futuro de paz. Y hoy me encuentro en un lugar central de la memoria, de una espantosa memoria: desde aquí se programó y organizó la Shoah, la eliminación de los ciudadanos judíos en Europa. Antes del terror nazi, casi medio millón de hebreos vivían en Alemania, y eran un componente estable de la sociedad alemana. Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania fue considerada como el “País de la Shoah”, en el que, en el fundo, ya no se podía vivir como judío. Al principio, casi nadie se esforzaba por refundar las antiguas comunidades, no obstante llegaran continuamente personas y familias judías del Este. Muchas de ellas querían emigrar y construirse una nueva vida, sobre todo en los Estados Unidos o en Israel.

En este lugar, hay que recordar también la noche del pogromo, del 9 al 10 de noviembre de 1938. Solamente unos pocos percibieron en su totalidad la dimensión de dicho acto de desprecio humano, como lo hizo el Deán de la Catedral de Berlín, Bernhard Lichtenberg, que desde el púlpito de esa Santa Iglesia de Santa Eduvigis, gritó: “Fuera, el Templo está en llamas; también éste es casa de Dios”. El régimen de terror del nacionalsocialismo se fundaba sobre un mito racista, del que formaba parte el rechazo del Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, del Dios de Jesucristo y de las personas que creen en Él. El “omnipotente” Adolf Hitler, que era un ídolo pagano y quería ponerse como sustituto del Dios bíblico, Creador y Padre de todos los hombres. Cuando no se respeta a este Dios único, se pierde también el respeto por la dignidad del hombre. Las horribles imágenes de los campos de concentración al final de la guerra mostraron de lo que puede ser capaz el hombre que rechaza a Dios y el rostro que puede asumir un pueblo en el “no” a ese Dios.

Ante este recuerdo, debemos constatar con gratitud que desde hace alguna década se manifiesta un nuevo desarrollo que permite hablar incluso de un renacer de la vida judía en Alemania. Hay que subrayar que, en este tiempo, la comunidad judía se ha destacado particularmente por la obra de integración de los emigrantes del este europeo.

Quisiera también aludir con gratitud al diálogo entre la Iglesia católica y el Judaísmo, un diálogo que se está profundizando. La Iglesia se siente muy cercana al Pueblo judío. Con la DeclaraciónNostra aetate del Concilio Vaticano II, se comenzó a “recorrer un camino irrevocable de diálogo, de fraternidad y de amistad” (cf. Discurso en la Sinagoga de Roma, 17 enero 2010). Esto vale para toda la Iglesia católica, en la que el beato Papa Juan Pablo II se comprometió de una manera particularmente intensa a favor de este nuevo camino. Esto vale obviamente también para la Iglesia católica en Alemania, que es bien consciente de su particular responsabilidad en esta materia. En el ámbito público, destaca sobre todo la “Semana de la Fraternidad”, organizada cada año en la primera semana de marzo por las asociaciones locales para la colaboración cristiano-judía.

Por parte católica, se llevan a cabo además encuentros anuales entre obispos y rabinos, así como coloquios organizados con el Consejo central de los judíos. Ya en los años setenta, el Comité Central de los Católicos Alemanes (ZdK) se distinguió por la fundación de un forum “Judíos y Cristianos”, que en el trascurso de los años ha elaborado competentemente muchos documentos útiles. Y tampoco quisiera pasar por alto el histórico encuentro para el diálogo judío-cristiano de marzo de 2006, con la participación del Cardenal Walter Kasper. Esta colaboración da frutos.

Junto a estas importantes iniciativas, me parece que también los cristianos debemos darnos cuenta cada vez más de nuestra afinidad interior con el judaísmo, a la que usted se ha referido. Para los cristianos, no puede haber una fractura en el evento salvífico. La salvación viene, precisamente, de los Judíos (cf. Jn 4, 22). Cuando el conflicto de Jesús con el judaísmo de su tiempo se ve de manera superficial, como una ruptura con la Antigua Alianza, se acaba reduciéndolo a un idea de liberación, que interpreta erróneamente la Torá sólo como observancia servil de unos ritos y prescripciones exteriores. Sin embargo, el Discurso de la montaña no deroga la Ley mosaica, sino que desvela sus recónditas posibilidades y hace surgir nuevas exigencias; nos reenvía al fundamento más profundo del obrar humano, al corazón, donde el hombre elige entre lo puro y lo impuro, donde germina la fe, la esperanza y la caridad.

El mensaje de esperanza, transmitido por los libros de la Biblia hebrea y del Antiguo Testamento cristiano, ha sido asimilado y desarrollado de modo distinto por los judíos y los cristianos. “Después de siglos de contraposición, reconozcamos como tarea nuestra el esfuerzo para que estos dos modos de la nueva lectura de los escritos bíblicos – la cristiana y la judía – entren en diálogo entre sí, para comprender rectamente la voluntad y la Palabra de Dios” (Jesús de Nazaret. Segunda parte: Desde la entrada en Jerusalén hasta la Resurrección, pp. 47-48). En una sociedad cada vez más secularizada, este diálogo debe reforzar la esperanza común en Dios. Sin esa esperanza la sociedad pierde su humanidad.

Con todo esto, podemos constatar que el intercambio entre la Iglesia católica y el Judaísmo en Alemania ha dado ya frutos prometedores. Han crecido las relaciones duraderas y de confianza. Ciertamente, judíos y cristianos tienen una responsabilidad común para el desarrollo de la sociedad, que entraña siempre una dimensión religiosa. Que todos los interesados continúen juntos este camino. Que para ello, el Único y Onmipotente – Ha Kadosch Baruch Hu – otorgue su bendición. Gracias a todos ustedes.

Saludos de Rosch Hashaná



Agradecemos a tantos amigos e instituciones,
que nos han enviados sus saludos para esta festividad.
Transcribimos uno de los mensajes porque resume a todos ,
con nuestros deseos compartidos.

Nos escriben Batia y Gustavo Nemirovsky,
quienes nos dicen:

El rabino Milton Steinberg escribió:

"Cuando nacemos se abre ante nosotros un pasillo
con muchas puertas, y a lo largo de nuestras vidas
atravesamos este pasillo, pero no siempre
abrimos cada puerta"

LLega un nuevo año en el calendario hebreo, un
tiempo en el que recorremos retrospectivamente
la ruta ya andada.
Un tiempo que nos invita a continuar caminando
por el largo pasillo de nuestras vidas.

Nuestros deseos:

Que este año cada uno pueda abrir especialmente, aquellas
puertas que conducen al disfrute, a la alegría, a la verdad
y al compromiso
Que ingresemos a través de las puertas de la solidaridad,
el amor, la entrega, la calidad, la justicia,
Que encontremos paz, salud, buena onda y tranquilidad.

Que este Rosch Hashaná sea el momento que nos
impulsa a abrir las puertas de las cosas más importantes
de la vida

Leshaná Tová Tikatevu

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Rosch Hashaná

La Confraternidad Argentina Judeo Cristiana envía sus más cálidos saludos de Año Nuevo (Rosch Hashaná) a todos los amigos de la Comunidad Judía de Argentina a quienes nos unen lazos de amistad sincera y profunda.
¡Shaná Tova!


Alzo mis ojos hacia las alturas: ¿De dónde habrá de venir mi ayuda? Mi ayuda vendrá de Ad-nai, Creador de los cielos y la tierra” Salmo 121

Cada vez que pronuncio estas primeras palabras del versículo, promueven en mí un sinfín de interrogantes y anhelos que se entretejen en un presente, junto a un pasado y un futuro.

Elevarnos por sobre encima de nosotros mismos y de nuestras banales problemáticas cotidianas, elevar nuestra mirada y visualizar todo lo que aún falta por mejorar en nuestro mundo, elevar nuestras almas -chispas divinas de nuestra vida- para poder buscar a Quien nos trasciende, nos Protege, nos Guía silenciosamente en cada camino que abordamos.

La sensibilidad, la humildad, el vivir comprometidamente, forman parte de esos ingredientes básicos que posibilitaría darle luz a cada día de la vida.
Rosh Hashaná comienzo del año) así como Iom Kipur (día del arrepentimiento y del perdón), denominados en su conjunto como “Iamim Noraim” (días de enaltecimiento y constricción), convocan a cada criatura viviente, volver a sensibilizar nuestro corazón, y tomar conciencia de nuestra exclusiva responsabilidad ante cada acto y cada omisión cometidos en el transcurso de cada año.

“Iom haDín”, el Día del Juicio Celestial, una de las denominaciones de Rosh Hashaná, nos impulsa a que seamos nosotros mismos quienes revisemos nuestro camino transitado, nuestro letargo en llevar acciones adecuadas, nuestra vaga conformidad de llevar a cabo vidas opacas o subsumidas en ideales netamente materiales.

Nos invita a que podamos reflexionar dónde nos hallamos parados, qué es lo que aún no hemos llevado a cabo, y todo lo mucho que nos resta por hacer.

“Ubajartá bajaim lemaan tijié atá vezareja”
Elegirás la vida para que vivas tú y tu descendencia, nos invita y aconseja el libro de Deuteronomio. Solo resta una sola cosa: avanzar..!

Lic. Daniel Levín
Vice Presidente 2º
CAJC

viernes, 16 de septiembre de 2011

Comprometiéndonos a trabajar por la Cultura de la Paz


El 14 de septiembre del 2011 recibimos en el Senado de la Nación, la Bandera de la Paz, que nos fuera entregada por habernos considerado una institución que trabaja en el ámbito social por una cultura de Paz dirigida a todos quienes forman parte de nuestra comunidad.

Trabajamos juntos Judíos y Cristianos porque comprendemos que el diálogo interreligioso, ejercita a todos los hombres en actitudes de fraternidad, solidaridad y justicia, alejando prejuicios y viviendo las diferencias como experiencia enriquecedora. Sabemos de nuestra responsabilidad para ser capaces de encontrar caminos que nos conduzcan a un diálogo sincero y profundo entre todos. Debemos estar dispuestos a transitar ese camino sin detenernos y avanzar, siempre avanzar a pesar de las dificultades que se nos presenten, porque desde que seamos capaces de admitir nuestras adversidades, desde ese punto, podrá brotar la esperanza.

Quienes formamos parte de la CAJC tenemos claro que , desde las declaraciones constitucionales como desde la influencia que ejercen legislaciones internacionales y movimientos no gubernamentales, se construye una esperanza que los seres humanos debemos grabar con mayúscula hacia la construcción de un mundo más justo y más humano.

Como aporte a la construcción de una Cultura por la Paz, nos reuniremos todos quienes deseen participar, el 27 de Octubre, a las 18,30 en la Basílica de San Francisco -Alsina 380, esq. Defensa, de la Ciudad de Buenos Aires, encuentro al que están todos invitados. Los jóvenes también harán sus aportes y brindarán un gesto que los comprometa a seguir el camino que otros comenzamos. Lo harán el mismo día a partir de las 17. Será maravilloso comprobar todo lo que la juventud tiene para aportar.

¡Los esperamos!

martes, 6 de septiembre de 2011

Nuestra institución ha sido distinguida entre las organizaciones que trabajan por la Paz en el mundo

El próximo miércoles 14 de septiembre, entre las 17 y 19, nuestra institución tendrá el honor de recibir "La Bandera de la Paz", en el salón Manuel Belgrano del Honorable Senado de la Nación.
En afirmación del Día Universal de la Cultura, bajo la Bandera de la Paz y Año Internacional del Voluntariado, "Mil Milenios de Paz", nos ha distinguido con tan valiosa distinción entre otras organizaciones.
Es este un compromiso que asumimos desde la identidad de cada uno de nosotros, con la responsabilidad de seguir trabajando juntos, llevando un mensaje de solidaridad, Justicia e Inclusión Social y amor entre todos los hombres.
La Bandera de la Paz es un símbolo universal, que representa la Unidad en la Diversidad, para lograr un mundo mejor, auspiciando el respeto por todas las creencias.
Fue aceptada unánimemente por todos los Países de América, el 15 de abril de 1935 en la Casa Blanca en Washington, firmándose el Pacto Roerich de la Paz , con el objetivo de preservar el acervo cultural de la humanidad. La ceremonia fue presidida por el entonces Presidente de los EEUU, Franklin D. Roosvelt, quien refiriéndose al pacto, manifestó que "contenía una gran profundidad que iba más allá de las palabras".
Quiera el Señor de todos, que podamos cumplir con el compromiso asumido y ser fieles al Mensaje de Paz que anida en cada uno de los miembros de la CAJC.