martes, 5 de abril de 2011

PESAJ

Una mirada desde el Judaísmo

Acerca de las 4 preguntas

Tú me preguntas, hijo mío, por qué es diferente esta noche de todas las noches.
Por qué todas las noches comemos jametz y matza, y esta noche solamente matzá.
Por qué todas las noches comemos verduras diversas, y esta noche solamente maror.
Por qué mojamos los alimentos dos veces.
Por qué comemos reclinados.

Yo te agradezco, hijo mío. Te agradezco por preguntar. Porque si me preguntas, no puedo olvidar; si indagas no puedo permanecer callado. Hijo mío, por tu voz inocente habla nuestra conciencia.
Tu voz me conduce a la verdad.
¿Por qué es diferente esta noche de todas las noches, hijo mío?
Porque esta noche recordamos. Recordamos a los que fueron esclavos en Egipto,
aquellos sobre cuyas espaldas restallaba el látigo del faraón.
Recordamos el hambre, el cansancio, el sudor, la sangre, las lágrimas.
Recordamos el desamparo de los oprimidos frente a la arrogancia de los poderosos.
Recordamos con alivio: es el pasado.
Recordamos con tristeza: es el presente.
Todavía existen faraones. Todavía existen esclavos.
No seas como el ingenuo, que ignora los dramas del mundo.
No seas como el perverso, que los conoce, pero no hace nada para modificar la situación.
Pregunta, hijo mío, pregunta todo lo que quieras saber:
la duda es el camino hacia el conocimiento.
Pero cuando llegues a sabio, procura emplear tu sabiduría en beneficio de los demás.
Repártela, como hoy repartimos nuestra matzá (pan ázimo).
Sigue el consejo de nuestros sabios y recuerda la salida de Egipto no sólo en la noche de Pesaj sino en todos los días de tu vida.

Fuente "Un seder para nuestros días" de Moacyr Scliar
Lic. Daniel Levín

No hay comentarios: