sábado, 11 de diciembre de 2010

Nuestro Mensaje por los acontecimientos de público conocimiento

Ante los sucesos que son de público conocimiento, nuestra Institución no puede permanecer indiferente ni dejar de expresar su firme postura al respecto, ya que formamos parte de las fuerzas vivas de esta sociedad en la que nos toca actuar.

Nuestra Carta Magna, en la declaración de su Preámbulo sostiene la promoción del "bienestar general" completándola con las disposiciones de los arts. 14 y 14 bis -declaración de derechos y garantías-, y pone especial énfasis en la labor de los trabajadores intelectuales a través de los arts. 33 y 41. El art 41 , en su apartado segundo, pone de manifiesto la necesidad impostergable de la responsabilidad del funcionario público y de su imprescindible competencia en el desempeño de la misma
(¡Que ingrata sorpresa la que ofrecen algunos de estos funcionarios que no solo no tienen clara la geografía del mundo sino que ignoran incluso la de su propio País! Valga ejemplo tan banal para ejemplificar las enormes distancias que separan a veces los acontecimientos cotidianos de las declaraciones de principios)

La constitución de un país es en esencia la suma de factores reales y efectivos de poder que rigen el mismo y debe ser respetada y cumplida.

Bajo ningún punto de vista podemos justificar las muertes producidas, las personas gravemente heridas, los niños que lloran porque carecen de mínimos sustentos para su alimento cotidiano, y miles de personas quebradas en lo más profundo de cada una. Es imprescindible que comencemos a sentir que ningún ser humano es despreciable y que todos, absolutamente todos somos hijos de un mismo Padre.

Apelamos una a vez más a quienes detentan el poder, a dejar de lado los intereses individuales que tanto nos han separado, a encontrar alternativas capaces de solucionar el conflicto que hoy estamos viviendo. A ejercitar una vez por todas el diálogo sincero y pensar "en el otro" , como ser único e irrepetible.

El Gobierno Nacional y las autoridades de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, tienen la obligación y el compromiso de dialogar y encontrar el camino hacia una pacificación que a ningún argentino debe ser ajena y cada ciudadano debe acompañar este proceso .

Recordando las palabras de Juan XXIII en su " Encíclica Pacem in Terris "...la convivencia humana es y tiene que ser considerada, sobre todo, como una realidad espiritual, como comunicación de conocimientos a la luz de la verdad, como ejercicio de derechos y cumplimiento de obligaciones, como impulso y reclamo hacia el bien moral, como noble disfrute en común de la belleza en sus legítimas expresiones..."

Acompañamos todo camino que conduzca a la pacificación de todos quienes habitan nuestro territorio, porque es una forma de elegir un proyecto de vida presente y futuro teniendo como objetivo básico la conquista de una felicidad compatible con la condición humana.

Y ello alcanza también a quienes tienen la responsabilidad de ejercer la función pública como depositarios de la fe de sus conciudadanos.

Que el Señor ilumine sus mentes y corazones para que la Justicia se efectivice en una realidad, porque sin ella no encontraremos la anhelada Paz.

Martha de Antueno
Presidenta
María Grandoli de Hrubisko
Secretaria Ejecutiva

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