martes, 21 de diciembre de 2010

MENSAJE NAVIDEÑO


En Adviento, la liturgia nos repite con frecuencia, que Dios “viene”.
Viene para estar con nosotros, en cada una de nuestras situaciones; viene para vivir entre nosotros, a vivir con nosotros y en nosotros; viene a llenar las distancias que nos dividen y separan; Viene a reconciliarnos.

Viene en la historia de la humanidad para tocar a la puerta de cada hombre y de cada mujer de buena voluntad, para ofrecer a las personas, a las familias y a los pueblos el don de la fraternidad, de la concordia y de la paz.
Por este motivo, Adviento es por excelencia el tiempo de la esperanza, en el que los creyentes en Cristo están invitados a permanecer en espera vigilante y activa, y con un fuerte compromiso concreto de amor.

La Navidad contiene "un mensaje profundamente humano", pues "la vocación de la persona humana es sobre todo el amor, el amor recibido y el amor ofrecido" y así, sólo en la experiencia del amor "el hombre puede hallar el sentido más profundo de su vida".

Que esta Navidad, nos encuentre con un corazón bueno y abierto, para que Él pueda llenarlo con sus dones.

No hay comentarios: