jueves, 15 de julio de 2010

Se acerca un nuevo aniversario...


Anochece sobre Buenos Aires y finaliza en silencio un día cargado de profunda emoción. Se acerca un nuevo aniversario del atentado a la AMIA.

Nos preguntamos cuánto se avanzó en la causa durante estos trescientos sesenta y cinco días.

Nada, lamentablemente nada. Dieciséis años después seguimos sin saber qué pasó esa fría mañana del 18 de Julio de 1994.-

Estamos convencidos que cuando un ser humano hace suyo el dolor del otro, se construye una sociedad más justa y solidaria. Por eso, como ciudadanos de este país hacemos un llamamiento inspirado en la memoria de las víctimas, hacia un fuerte compromiso social y un profundo deseo de justicia.

Seamos sensatos y hagamos memoria, porque fue el más grande de los atentados a la sociedad argentina que no debe ser asumido solamente por la comunidad judía sino por todos los que conformamos esta bendita nación, que fue herida en lo más profundo de su ser. Hagámoslo en Paz y Concordia.

Desterremos una vez por todas las confrontaciones no respetuosas, las diferencias hirientes, las palabras amargas que pronunciamos, los hechos dolorosos que nos separan y nos llenan de rencores y tristezas que no son precisamente la mejor forma de vida. Aprendamos los Argentinos a amarnos en libertad, a vivir con dignidad y nobleza. Es lo que merecemos por ser personas y tener la dignidad de tales.

Sentimos desde lo más profundo de nuestras entrañas, el clamor de pedir Justicia, esa Justicia que tanto demora en llegar y en "el mientras tanto" advertimos que cada día que pasa, nos estamos alejando más y más de esa posibilidad, por actitudes mediocres y afán de poder y protagonismos que a nada conducen

Por eso, seguimos junto a los familiares, amigos y agentinos todos, pidiendo justicia por las 85 vidas truncadas, pero hagámoslo de modo tal que cada uno de ellos sientan nuestra cercanía y afectos intensos, sin desquite de unos grupos contra otros, sin incitar al odio y la violencia, sino poniendo comprensión razonable y razonada de la necesidad de un principio superior que se extienda a todos los terrenos donde actúe el hombre.

Será la única forma que alguna vez, las víctimas descansen y quienes los amamos curemos nuestras heridas.

No hay comentarios: