miércoles, 19 de mayo de 2010

BICENTENARIO DE NUESTRA NACIÓN


25 de Mayo de 1810                  25 de Mayo de 2010


9 de Julio de 1816                         9 de Julio de 2016

Hacia fines del siglo XVIII, los conceptos de libertad, igualdad y fraternidad lograron atravesar el océano desde Europa y llegar a las colonias americanas. En Buenos Aires, muchos sectores fueron seducidos por estas ideas de cambio y unieron sus esfuerzos para manifestar con ímpetu su voluntad de apartarse del destino de España. El 25 de mayo de 1810, con la formación del Primer Gobierno propio, empezó a gestarse la Patria.

Difícil nos resulta expresar algunos conceptos sobre la idealidad que supone la Patria soñada. Difícil porque nos encontramos frente a una realidad que nos supera y a un compromiso ciudadano que debemos asumir, sin retaceos de ninguna naturaleza, entregándole a nuestro País, lo mejor de cada uno de nosotros porque ello llevará implícito lo que somos como personas y como ciudadanos.

¿Es esta la Nación con la que soñaron quienes nos precedieron en el camino?

Varias son las respuestas, pero es ineludible volver al pasado y confrontar con el presente, aceptando que "los tiempos han cambiado" pero seguros que debemos mantener los grandes ideales expresados en esa gesta.

Son estos, momentos que nos invitan a la reflexión serena y a dejar de lado ambiciones personales que no dejan que la niebla se disipe y aparezca el camino soleado que todos merecemos.

Aspiramos a desarrollar una mirada que contemple el mayor bien de la fraternidad humana como un objetivo superior.

Aspiramos a promover soluciones a demandas imperativas que, si no se satisfacen, devienen en violencia y destrucción de la democracia.

Aspiramos al logro de un equilibrio de valores que conduzca a la sociedad en su conjunto a un comportamiento humano, en que los grupos más capacitados capaciten a los que lo están menos, para que puedan subsistir y progresar legítimamente, en todos los aspectos, para alcanzar una sociedad digna en que los derechos civiles y políticos sean absolutamente respetados, de tal modo que no se limiten a simples manifestaciones de buena voluntad sino al ejercicio responsable de las leyes que rigen y regirán los destinos de nuestra Nación.

En el Bicentenario de nuestra Patria hacemos un llamamiento a la cordura y a la prudencia, a la ética de quienes detentan el poder y de cada uno de nosotros, los ciudadanos, porque ni unos ni otros hemos logrado, pese a nuestros errores, hacer desaparecer el impulso que proviene de las figuras cuya grandeza de conducta, enaltecen nuestra historia.

Que la esperanza sea una realidad en nuestras vidas, que dejemos los antagonismos de lado que tantas veces nos han separado y seamos una Nación fraterna y responsable, formando una verdadera confraternidad entre los argentinos.

Aún podemos encarar con firmeza, a pesar de las frustraciones políticas que todos hemos cometido, una tarea constante, responsable y enérgica.

Es la mejor ofrenda que podemos ofrecer a nuestra Nación que nos legaron nuestros hombres más preclaros.


Martha de Antueno
Presidenta

María Grandoli de Hrubisko
Secretaria Ejecutiva

No hay comentarios: