miércoles, 16 de enero de 2019

Transmitir la memoria de la Shoá en un mundo sin testigos



Lo que está en juego

Mucho se dijo ya a propósito de la Shoá, y sin embargo, a veces parece que aún falta lo  esencial. Los historiadores nos han explicado cómo sucedió, los hechos en su brutalidad son conocidos y estudiados, abundan los films, los documentales y los libros sobre este tema. Quien desee saber más puede tener acceso a enormes cantidades de información, incluso demasiada información, dicen algunos…
Pero todos sabemos que un día, el último testigo habrá contado su historia personal por última vez. ¿Podemos entonces dedicarnos a esta tarea con la seguridad de que lo que ocurrió será transmitido correctamente a las generaciones que nos siguen? ¿Y por qué serían precisamente esos relatos personales los únicos que puedan convencer a las jóvenes generaciones del horror de lo que sucedió?

martes, 8 de enero de 2019

En el marco de las relaciones entre Judíos y Católicos


“La transmisión a las jóvenes generaciones de la fe recibida de nuestros Padres: ¿un desafío actual?”


Es una gran alegría y un gran honor reunirme con ustedes en este lugar, en el cual, soy muy consciente de ello, forjan, a través de una enseñanza exigente, nuevas generaciones para que la fe y la tradición judías puedan ser transmitidas y vividas en nuestro mundo contemporáneo.
Quiero honrar la memoria del rabino Norman Lamm, que fue el primero en recibir al cardenal Lustiger en esta Yeshiva University, cuyo nombre, en sí mismo, significa ese doble desafío en el que ustedes trabajan: formar jóvenes para que puedan conocer la Tradición Judía y seguir al mismo tiempo una carrera secular.

domingo, 6 de enero de 2019

MENSAJE DE NUESTRO PRESIDENTE INTERNACIONAL -ICCJ- PARA ESTE AÑO QUE COMIENZA


Bo Sandahl, Presidente del ICCj

¡El tiempo vuela!

Estamos cerrando otro año de diálogo judeo-cristiano. Para ver lo que ha traído, debemos observar nuestras experiencias personales y las que compartimos con los demás. Permítanme señalar una cosa: 2018 fue un año desalentador en lo que respecta al antisemitismo. Recordaremos lo que sucedió en Pittsburgh, solo por mencionar un ejemplo horrible, durante mucho tiempo. Los que estamos involucrados en el diálogo interreligioso debemos ver esto como una señal clara de que tenemos que fortalecer nuestros esfuerzos para promover la comprensión de y entre las diferentes tradiciones y creencias. Trabajar juntos con dignidad y respeto por el otro.

En el movimiento ecuménico cristiano de hoy, a menudo se oye hablar de ecumenismo receptivo. Esta comprensión del ecumenismo enfatiza el aprendizaje y la escucha: ¿Qué puede aprender mi tradición de la tuya? El ecumenismo con demasiada frecuencia se ha centrado en alcanzar y producir declaraciones comunes de creencias. En busca de los puntos en común, gran parte de la riqueza de las tradiciones individuales se han dejado de lado. Las declaraciones se vuelven básicas más que esclarecedoras. El ecumenismo receptivo, por otro lado, hace hincapié en escuchar, aprender, respetar y ver la propia tradición a la luz de los demás. Se trata de ampliar las perspectivas y ser desafiado y exhortado a seguir estudiando.

Creo que el diálogo judeo-cristiano desde el principio es de lo que trata la intención del ecumenismo receptivo. En Judío-Cristiano no intentamos convencernos unos a otros, o proclamar cuáles son las creencias judías y cristianas comunes. El diálogo judeocristiano trata sobre relaciones, aprendizaje, curiosidad, una exploración del conjunto de creencias y prácticas religiosas del otro. Pero también una batalla compartida contra ideas preconcebidas, conceptos erróneos, estereotipos y odio. Este es un viaje en diálogo que ha estado ocurriendo durante más de setenta años y todavía creo que esto es solo el comienzo. Hay mucho más por venir y hay nuevas generaciones que necesitan ser introducidas al diálogo interreligioso.

Entonces, ¿a dónde vamos desde aquí y qué podemos esperar del nuevo año? La conferencia internacional 2019 se llevará a cabo en mi ciudad natal, Lund en Suecia. El tema de la conferencia es Transformaciones dentro y entre. Mi esperanza es que esta conferencia amplíe las perspectivas, enriquezca nuestro aprendizaje y nos permita ver la belleza de las diferentes tradiciones. ¡Bienvenido a Lund!

En nombre de la Junta Ejecutiva del ICCJ, la Secretaria General Anette Adelmann y el personal de la Casa Martin Buber en Heppenheim, ¡Les deseo a todos un Feliz Año Nuevo!

miércoles, 19 de diciembre de 2018

NAVIDAD



Kitty Palma de Terán

“Y la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros” Jn 1,14

El amor de Dios ha descendido sobre la humanidad. ¿Podemos percibirlo?
En los días previos a la Navidad pensamos en un sin fin de sustantivos: paz, esperanza, amor, solidaridad, atención, contención, escucha, regalo, comida, reunión, familia……y tantos otros más que vienen golpeando nuestro corazón apurado.
Nuestro corazón está apurado por los sustantivos, pero….que pasaría si pudiéramos transformar esos sustantivos en verbos?
Qué pasaría si en vez de pensar en la Paz intentáramos ser instrumentos de unidad entre los que tenemos cerca, entre los que sabemos que están lejos, entre los que piensan de una manera diferente?
Qué pasaría si en lugar del abatimiento que tenemos por muchas situaciones cotidianas eleváramos esperanzados una oración de acción de gracias simplemente por estar vivos?
Qué pasaría si en vez de pensar románticamente en el amor, nos decidiéramos a ponernos en el riesgo de amar?
Qué pasaría si pensando en la solidaridad tuviéramos gestos concretos y atendiéramos, abrazáramos y escucháramos a los que lo necesitan de verdad?
Qué pasaría si en lugar de pensar en regalos pudiéramos regalarnos a nosotros mismos y servir como Jesús lo hizo con nosotros?

Dios cumple sus promesas y así será alimento porque se da de comer, será asamblea porque nos reunirá en familia, será familiar porque es cercano, porque siempre está presente, porque no pregunta, simplemente llega, abraza, celebra, renueva y plenifica nuestra esperanza.
Así es la Navidad, un tiempo de plenitud, de gozo y alegría, un tiempo de cercanía y sensibilidad
Así es la Navidad, un tiempo para saborear la ternura infinita de Dios.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

TIEMPO DE ADVIENTO: SU SIGNIFICADO



 Que significa Adviento

Es una palabra latina "adventus" que significa “venida”.
En el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Jesucristo.
La liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad para prepararnos en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor.

El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa penitencia.

El tiempo de Adviento es un período privilegiado para los cristianos ya que nos invita a:

Recordar el pasado: Celebrar y contemplar el nacimiento de Jesús en Belén. El Señor ya vino y nació en Belén. Esta fue su venida en la carne, lleno de humildad y pobreza. Vino como uno de nosotros, hombre entre los hombres. Esta fue su primera venida.
Vivir el presente: Se trata de vivir en el presente de nuestra vida diaria la "presencia de Jesucristo" en nosotros y, por nosotros, en el mundo. Vivir siempre vigilantes, caminando por los caminos del Señor, en la justicia y en el amor.
Preparar el futuro: Se trata de prepararnos para la Parusía o segunda venida de Jesucristo en la "majestad de su gloria". Entonces vendrá como Señor y como Juez de todas las naciones, y premiará con el Cielo a los que han creído en Él; vivido como hijos fieles del Padre y hermanos buenos de los demás. Esperamos su venida gloriosa que nos traerá la salvación y la Vida Eterna.


viernes, 30 de noviembre de 2018

La luz de Janucá en nuestras vidas



Mg .Lic. Daniel Levin

En la época del segundo Templo de Jerusalem, el imperio Griego - que gobernaba en la tierra de Israel -,  dictaminó varios decretos en contra del pueblo de Israel con la finalidad de anular su religión. Ellos prohibieron el estudio de la Torá (Pentateuco) y el cumplimiento de las Mitzvot (Mandamientos). Se apoderaron de su dinero y de sus hijas. Además, los griegos también entraron al Templo Sagrado destruyendo varias partes de él, e impurificaron los elementos puros que en él se encontraban.
El pueblo de Israel sufrió mucho por causa de los griegos, hasta que los hijos de los Jashmonaím, los Sumos Sacerdotes, se propusieron detener toda esta catástrofe, interviniendo para recuperar y consagrar el Templo. El día 25 del mes de Kislev del calendario hebreo, los hijos del pueblo de Israel vencieron a sus enemigos y recuperaron el sagrado Templo.
Se relata que cuando ellos entraron al Templo, sólo encontraron allí un frasco de aceite puro que tenía el sello del Sumo Sacerdote y que sólo alcanzaba para encender la menorá (el candelabro) del Templo por un solo día. Sin embargo, milagrosamente, con ese aceite pudieron encender la menorá durante ocho días, hasta que machacaron olivas y extrajeron nuevamente aceite puro.
Por todo esto, nuestros Sabios decretaron que sean estos ocho días - a partir del 25 de Kislev - días de alegría y de alabanza, de fortalecimiento espiritual y de  compromiso para con la vida.
Cada uno de nosotros es parte responsable de encender una luz de fortaleza y esperanza, de respeto auténtico, de deseo de defender la justicia y de fortalecer la paz entre todos los pueblos.
¡Que nuestra Humanidad toda sea parte de este gran desafío que es el encender las luminarias de la paz duradera!


jueves, 29 de noviembre de 2018

Celebración del 60 Aniversario de la Confraternidad Judeo Cristiana del Uruguay







Han transcurrido varios días y todavía no se han apagado los ecos de los inolvidables momentos vividos en Montevideo, celebrando junto a nuestros queridos hermanos Uruguayos el Aniversario de los Sesenta Años de la Confraternidad Judeo Cristiana del Uruguay.
Delegados de nuestro País, Brasil y Chile asistieron a la reunión y participaron en el desarrollo del programa.
La sesión de apertura estuvo a cargo de los co presidentes Rabí Daniel Dolinsky, Pastor Jerónimo Granados
y Monseñor Arturo Fajardo. Las sesiones de trabajo, incluyeron presentaciones de alto nivel y se enmarcaron bajo el lema de analizar los desafíos presentados en la visión hacia el futuro del trabajo que realizan las Confraternidades en América Latina. El encuentro nos hizo retroceder en el tiempo y recordar con profundo respeto y admiración a aquellos pioneros del diálogo entre Judíos y Cristianos que dieron lugar muchos años más tarde al comienzo del Diálogo Interreligioso. Fueron días exquisitos en los que tuvimos oportunidad de compartir, aprender, dialogar y estrechar aún más los lazos que nos unen a los Orientales.Sesenta años en la historia de la humanidad, es muy poco tiempo, pero en la vida  de nuestras naciones y en la vida de cada uno de nosotros, ese tiempo adquiere una condición diferente. Desde el comienzo se fue esparciendo la semilla que hoy ha germinado de una manera enorme, grande, gozosa, inesperada. Hemos aprendido a convivir, hemos aprendido a dialogar, hemos aprendido a que ese diálogo debe ser sincero y profundo y debe llevarnos, de ser así, a las resoluciones pacíficas de conflictos, porque hemos hecho nuestra,  la sacralidad de la persona humana. Hemos aprendido a respetarnos en la alteridad de cada uno.
Este invalorable encuentro y celebración,  nos compromete a seguir  creciendo en el camino que nuestros antecesores  comenzaron, porque hoy la humanidad nos convoca, nos interpela desde el corazón mismo del hombre, con una intensidad  clara y plena, abierto a comprender a todos, incluso en nuestras diferencias. Tenemos la convicción que juntos debemos seguir  adelante,  abriéndonos en racimos y hojas verdes, signo de la una naturaleza que crece. En Montevideo aprendimos que si nos sentimos profundamente convencidos que somos hermanos unos con otros, tendremos la posibilidad de hacer frente al accionar de quienes trabajan desde la sombra y  a veces en forma capciosa, bajo el mismísimo foco de la opinión pública, produciendo actos de salvajismo que generan odio y violencia entre todos. De este modo, nos acercamos sin dudas a la hermosa relación del “Tu y Yo” del que nos habla Martin Buber. Gracias una vez más por recibirnos hermanos Uruguayos e invitarnos a compartir un momento de alegría, celebración,  paz y  concordia unidos por nuestro pasado pero  siguiendo juntos el camino hacia el futuro relacionándonos  desde el AMOR con mayúscula entre los seres humanos. 

Martha de Antueno