jueves, 14 de agosto de 2014


La libertad religiosa es un derecho humano

Ustedes son los que han permanecido siempre conmigo en medio de mis pruebas”
Lc 22,28
Las imágenes que nos llegan desde Irak por los medios de comunicación, nos hacen testigos de un drama humano al que no podemos ser indiferentes. La violenta persecución a las comunidades cristianas que se desencadenó en estas últimas semanas en el norte de ese país, presentan el doloroso rostro de un pueblo que padece a raíz de la intolerancia de un grupo con sus semejantes. Ancianos, niños y mujeres embarazadas son tratados con un rigor inhumano y ya son numerosos los muertos en ese destierro forzado.
El Papa Francisco oró por ellos diciendo: “Nuestros hermanos son perseguidos, son expulsados, deben dejar sus casas sin tener la posibilidad de llevarse nada consigo. A estas familias y a estas personas quiero expresarles mi cercanía y mi constante oración. Queridos hermanos y hermanas perseguidos, yo sé cuánto sufren, yo sé que han sido despojados de todo. ¡Estoy con ustedes en la fe en Aquel que venció el mal!” (20 de julio)
La historia nos enseña que la intolerancia viene de la mano con la más cruel de las violencias, y lo primero que se pierde es la paz, tan necesaria para la convivencia humana. Las naciones que no aceptan ni valoran la pluralidad religiosa se aíslan de la comunidad internacional y se cierran a la cultura del encuentro. Lo que es más grave, para llevar a cabo su crueldad, invocan el nombre de Dios, que es Padre de todos los hombres.
Por el contrario, cuando se respira la libertad religiosa y la tolerancia virtuosa ordena la convivencia humana entre distintas confesiones, nos permiten aspirar a un mundo más humano, bello y posible, para que todos podamos profesar libremente nuestros ideales trascendentes y vivir la dimensión espiritual del amor a Dios y al prójimo. Nunca la fe en Dios puede justificar la violencia, la discriminación y la muerte.
Los obispos argentinos nos sumamos a la oración del Papa Francisco e invitamos a todos los hombres de buena voluntad a sumarse a esta plegaria. Así elevamos las manos al Dios de la paz y el bien, al Dios clemente y misericordioso: para que cese la persecución a los cristianos y demás creyentes, reine la paz, vuelva la concordia y la razonable convivencia entre los iraquíes; que superando la intolerancia se privilegie el respeto por el derecho de toda persona a profesar libremente sus creencias.
Por este motivo solicitamos que el próximo fin de semana en todas las celebraciones eucarísticas se incluya de manera particular esta intención, y ponemos bajo el manto de Nuestra Señora de la Paz a nuestros hermanos que sufren violencia y persecución.
168º Reunión de la Comisión Permanente Conferencia Episcopal Argentina Buenos Aires, 13 de agosto de 2014

jueves, 31 de julio de 2014

Vaticano: Intensas acciones diplomáticas a fin de lograr la paz en Medio Oriente y Gaza




Aica.org , 30 de Julio 2014 |  Nacional  |  Santa Sede


La Secretaría de Estado sigue la situación de las comunidades cristianas en Medio Oriente con grandísima preocupación. Las comunidades cristianas están sufriendo injustamente, tienen miedo, y muchos cristianos se ven obligados a emigrar. Sólo en Mosul casi treinta iglesias y monasterios fueron ocupados y dañados por los extremistas que han quitado las cruces. Por primera vez en tantos años no se pudo celebrar misa el domingo”, declaró a Radio Vaticana monseñor Dominique Mamberti, secretario para las Relaciones con los Estados.

Entrevistado por la emisora vaticana, monseñor Mamberti expresó que es necesario recordar que en Irak, como en los demás países de Medio Oriente, los cristianos están presentes desde el inicio de la historia de la Iglesia y tuvieron un papel significativo en el desarrollo de la sociedad y quieren sencillamente seguir estando presentes como artífices de paz y de reconciliación.

Ante la pregunta de qué está haciendo la Santa Sede para tratar de aliviar la situación, Monseñor Mamberti respondió:

La Santa Sede actúa en diversos niveles. Ante todo el mismo Santo Padre manifestó en varias ocasiones, y de modo conmovido, la cercanía a las comunidades cristianas, en particular a las familias de Mosul, invitando a todos a rezar por ellos. También expresó personalmente su cercanía a través de algunos de los responsables religiosos, entre los cuales el Patriarca caldeo de Babilonia y del Patriarca sirio de Antioquía, animando a los pastores y a los fieles a ser fuertes en la esperanza. Asimismo envió una ayuda económica a las familias, a través del Consejo Pontificio Cor Unum, para salir al encuentro de las necesidades humanitarias.

Por nuestra parte, la Secretaría de Estado, a través de sus propios canales diplomáticos, sigue impulsando la atención de las autoridades internacionales y de los gobiernos ante la suerte de estos hermanos nuestros, y se envió una “Nota verbal” a todas las embajadas acreditadas ante la Santa Sede con el texto de los últimos llamamientos del Santo Padre concernientes también, más en general, a la situación en Medio Oriente, con la petición de hacer presente el mensaje a sus respectivos gobiernos.


La situación en Franja de Gaza

Sobre la intensificación de la violencia en la Franja de Gaza, el secretario para las Relaciones con los Estados señaló que “se trata de una situación trágica y muy triste a la que, lamentablemente, se corre el riesgo de habituarse y de considerarla casi como inevitable, lo que no sería justo. El Santo Padre dirigió numerosos llamamientos para seguir rezando, invocando el don de la paz y acogiendo la llamada que viene de Dios de romper la espiral del odio y de la violencia que aleja de la paz”.

“Aquí quisiera, concluyó el prelado vaticano, corroborar la invitación del Papa a cuantos tienen responsabilidades políticas, a nivel local e internacional, a no ahorrar ningún esfuerzo para que cesen todas las hostilidades y se logre la paz deseada para el bien de todos”.+

miércoles, 30 de julio de 2014

La paz sólo es posible sin Hamas

Por Sergio Bergman  | Para LA NACION-30 de Julio 2014

El conflicto de Medio Oriente nos duele y nos preocupa a todos. La guerra, la violencia y la muerte no pueden ser justificadas nunca. Reclamamos un cese inmediato de la confrontación y un reconocimiento recíproco de los pueblos, ya que tanto el pueblo de Israel como el palestino deben dividir la tierra para tener dos Estados independientes, con fronteras seguras y convivencia pacífica.
No con la violencia, sino con la paz, el diálogo y la cultura del encuentro podrá resolverse este trágico conflicto que lleva tantos años de dolor. Para lograrlo, debemos asumir una premisa: Mahmoud Abbas no es Hamas. En otras palabras, la paz sólo es posible con la Autoridad Palestina liderada por hombres que, consagrados a sus causas, aceptan la existencia del otro y no tienen como objetivo su destrucción. Ése es el caso de la Autoridad Palestina encabezada por Abbas, con sede en Cisjordania, y es lo contrario de Hamas, el movimiento islamista palestino que gobierna la Franja de Gaza.
Aun cuando sabemos que el pueblo palestino tiene una causa justa y que mucha de su población civil está siendo diezmada en esta lucha y es utilizada como escudo humano, no hay que confundir la justicia de la causa palestina con la condena que merece el grupo terrorista Hamas, que actúa con las metodologías de destrucción, de violencia y de negación del otro.

El Mesías aguardado por judíos y cristianos



Padre Ignacio Pérez del Viso,SJ *

Entre los creyentes de ambas religiones hay muchos puntos de contacto, comenzando por la Biblia judía, que forma parte de nuestras Sagradas Escrituras. En la liturgia cristiana, en la celebración de la Pascua, se percibe el trasfondo de la liturgia judía. En el diálogo con nuestros “hermanos mayores” vamos descubriendo la riqueza del patrimonio común, no sólo en las grandes líneas, como la fe monoteísta y el código de los Diez Mandamientos, sino también en las pequeñas líneas, como la conducción de la comunidad por los ancianos o presbíteros. Pero un punto en el que parece que no puede haber aproximación es el del mesianismo, ya que, o se admite o se niega que Jesús es el Mesías anunciado por los profetas. En el imaginario popular cristiano, los judíos “se quedaron” en el Antiguo Testamento, privados de la luz del Evangelio.

Sin embargo, no debemos limitarnos a la diferencia, como si estuviéramos en las antípodas. Algo similar ocurrió con el llamado “Antiguo” Testamento. Habíamos acentuado tanto que debe ser interpretado desde el “Nuevo”, que nos imaginábamos a los judíos leyendo las Escrituras sin comprender su significado profético. Por suerte, la Pontificia Comisión Bíblica, en un documento de 2001, presentado por el entonces cardenal Ratzinger, nos recuerda que “los cristianos pueden y deben admitir que la lectura judía de la Biblia es una lectura posible, en continuidad con las Sagradas Escrituras judías de la época del segundo Templo, una lectura análoga a la lectura cristiana, que se desarrolla paralelamente. Cada una de esas dos lecturas es coherente con la visión de fe respectiva, de la que es producto y expresión” (El Pueblo Judío y sus Escrituras Sagradas en la Biblia Cristiana, n. 22). De modo similar, podemos preguntarnos si no existe un sentido válido, para los cristianos, de la expectativa mesiánica del actual pueblo judío. Mi respuesta es positiva y la expondré en función de tres paradigmas, prescindiendo de las variantes que se dan en ambas religiones sobre la figura del Mesías.

lunes, 28 de julio de 2014

Francisco: "No más guerra, deténganse por favor, se los pido con el corazón"


Domingo 27 Jul 2014 | 10:01 am
Ciudad del Vaticano, 27 Jul 2014 (AICA):

El papa Francisco hizo hoy un llamamiento para que las sociedades y las autoridades de Ucrania, Medio Oriente e Irak detengan la guerra, y dialoguen con valentía para alcanzar la paz. "No más guerra. Es hora de detenerse. Deténganse, por favor, se lo pido con el corazón, deténganse", insistió el pontífice, en sus palabras luego del rezo del Ángelus.

El obispo de Roma recordó ante los miles de fieles congregados en la Plaza de San Pedro del Vaticano que mañana se cumple el centenario del estallido de la Primera Guerra Mundial.

Desde la ventana de su Palacio Apostólico, se refirió a este hecho como un "trágico acontecimiento" que, dijo, es preciso recordar para tener presente "las lecciones de la historia, haciendo que prevalezca siempre la paz mediante un diálogo paciente y valiente".

En este sentido, el Santo Padre dirigió unas palabras a las personas que viven en Ucrania, Irak y Medio Oriente, tres zonas sumidas en este momento en conflictos armados.

"Les pido que se unan en mi plegaria para que el Señor conceda a las poblaciones y a las autoridades de estas zonas la sabiduría y la fuerza necesaria para alcanzar con determinación el camino de la paz, afrontando cualquier disputa con la tenacidad del diálogo y de la negociación, con la fuerza de la reconciliación", urgió.

Y añadió: "Que en el centro de cada decisión, no se ponga el interés particular, sino el bien común y el respeto de cada persona. Recordemos que todo se pierde con la guerra y nada se pierde con la paz".

Francisco hizo alusión al dolor de las personas que viven en guerra y puso su atención, especialmente, en los niños.

"Pienso sobre todo en los niños a los que se les quita la esperanza de tener un futuro. Niños muertos, heridos, mutilados, huérfanos, que tienen por juguete los restos bélicos".


El papa Francisco terminó sus palabras con una sola palabra: "deténganse".